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Guía

Guía reestrena su Plaza Grande tras una inversión de 735.000 euros

Cabildo y Ayuntamiento ponen al día el solar donado en el XVII por el capitán Pedro Ratón y Franquis | La obra incluye la peatonalización de su entorno

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Inauguración de la remodelada plaza Grande de Guía Andrés Cruz

Un centenar de guienses acompañó ayer al alcalde de la localidad norteña, Pedro Rodríguez, y al presidente del Cabildo, Antonio Morales, en la apertura de la remodelación de la plaza principal de la localidad, que desde ayer luce de estreno tras una inversión de 735.000 euros.

El autor del proyecto es el arquitecto José María Martín, natural de Guía, quién bregó con la responsabilidad de intervenir en el que es el principal nodo social del municipio desde sus primeros años de vida, y que exhibe en su perímetro doce «maravillosas criaturas», que no son otras que los once centenarios laureles de indias y una higuera australiana que han dado sombra en el último siglo a varias generaciones en sus juegos, bailes, ferias, mercados y romances.

Martín explicó el proceso en el que se sometieron a poda los doce ejemplares, en el que se retomó la antigua balaustrada para presentarla tal y como se finiquitó en su momento, con la aplicación de chorros de arena y la reposición de sus elementos perdidos para recuperar su perfil original, y cómo se extrajeron los adoquines del entorno del recinto, «pieza a pieza» para volver a colocarlos «a la manera tradicional».

El lugar exhibe un nuevo pavimento de piedra de Arucas, catorce bancos y un quiosco anexo

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También hizo relato de la instalación del nuevo pavimento de cantera de Arucas, y el mimo de los labrantes que proporcionaron el material, más allá de las cláusulas contractuales, para dejar un firme impoluto distribuido en dos casi imperceptibles aguas para evitar los encharques y las estancaderas.

A todo ello se le añadieron 14 bancos de nueva factura, se adecentaron sus cuatro accesos con barandales y a sus 18 macetones, que ayer se encontraban coronados del rojo de los claveles, se le añadieron sendos horcones metálicos para afianzar discretamente su vertical ante la potencia de los vientos y empujones.

Vecinos de Guía, preocupados por el estado de los árboles de la Plaza Grande La Provincia

Todo el conjunto queda a partir de ayer bajo un alumbrado, también renovado, que al caer el día dibuja una iluminación arquitectónica en la que se incluye un contemporáneo quiosco en la esquina sur, por fuera del recinto, en una calle principal que, también a partir de ahora, queda con el tránsito restringido a favor del peatón.

Toponimia sin fin

Con esta intervención, el antiguo solar donado al pueblo guiense en el siglo XVII por el capitán Pedro Ratón y Franquis, preserva su continuidad en el XXI, sumando una nueva restauración a las innumerables que ya acumula en sus centurias, pero en cualquier caso, un número menor a la cadena de nombres que a lo largo de todo este tiempo ha recibido.

Sergio Aguiar y Javier Estévez son autores del trabajo De la Plaza de Abajo a la Plaza Grande, donde dan fe del elenco que comienza en el XVI como Plaza de Abajo. Un siglo después es Plaza de los Álamos de Nuestra Señora. En el XIX se le denomina de La Constitución para, en 1925 pasar a Plaza Miguel Primo de Rivera, sustituida por la consecuente Plaza de La República y la posterior Plaza de Francisco Franco, hasta que por fin, en 1992 se aprueba en pleno rebautizarla como Plaza Grande en contraposición a la Plaza Chica de la ermita de San Roque, ubicada en la antigua Villa de Arriba.

A lo largo de su historia ha vertebrado la vida de la ciudad con siete nombres distintos

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En cualquier caso, su enrevesado devenir nominativo expresa la fundamental importancia que ha tenido el espacio como vertebrador de la vida social de Guía, tal y como el presidente de la Corporación local expresaba minutos antes de cortar la cinta durante la mañana de ayer, al subrayar que «desde la costa de San Felipe hasta Montaña Alta, todos sentimos la Plaza Grande como nuestra».

Morales, por su parte, definía el remozado espacio como «el corazón de uno de los cascos históricos más valiosos y hermosos de nuestra Isla y de Canarias», para declarar que la institución que él preside guarda el precepto de «cooperar con los municipios para conservar, proteger y dar a conocer la riqueza patrimonial que atesoran. Por eso, ha colaborado y lo seguirá haciendo, para realzar el valor patrimonial de este entorno irrepetible».

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