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De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

Los centros comerciales Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas languidecen en el epicentro de la zona turística entre basura, abandono y locales cerrados

Estado de abandono de los centros comerciales del sur de Gran Canaria La Provincia

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Estado de abandono de los centros comerciales del sur de Gran Canaria Miguel Ayala

La basura, el abandono y los negocios cerrados en los centros comerciales Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas han dilapidado el brillante pasado de la que durante décadas fue la milla de oro del ocio en Playa del Inglés, en el sur de la isla de Gran Canaria. Y no vale echarle la culpa de esta situación a la crisis derivada de la pandemia de la Covid-19: todas las partes consultadas coinciden en que este grave problema que padece el epicentro turístico de San Bartolomé de Tirajana viene de mucho más atrás y ni el empresariado ni las autoridades han sabido ponerle solución. Lo cierto es que a día de hoy, la imagen que ofrece esa área empaña la estampa de Gran Canaria como destino competitivo. Pasear una tarde cualquiera por los alrededores de los tres centros comerciales de referencia provoca, cuanto menos, sorpresa. Y también tristeza.

De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

Tras la exitosa reapertura en Gran Canaria durante el verano de muchos establecimientos hoteleros en los cuales resultaba imposible encontrar una habitación libre, era casi una obligación para el turista local acercarse al lugar que fue sinónimo de compras, copeteo y entretenimiento durante más de 50 años, unas actividades que hoy por hoy solo perviven en la memoria de quienes disfrutaron de un bullicio que ya no existe. Únicamente permanecen abiertas dos hamburgueserías, un bar de kebabs, un establecimiento de alquiler de motos, dos bazares y un supermercado en tres centros comerciales que cuentan en total con alrededor de 400 locales, 176 sólo en el Metro.

De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

El Centro Comercial Metro tiene cerrados casi todos sus accesos y sólo mantienen su actividad un par de negocios de la Avenida de Italia y la calle Marruecos. En la planta superior, el mobiliario de las terrazas está apilado, inservible, a la vista de todos. Y al asomarse a las barandillas para comprobar el estado del resto de este shopping center la imagen es aún peor, con expositores devorados por la herrumbre y basura y restos de sillas y mesas conviviendo con hierbajos y gatos.

De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

No regala tampoco una buena sensación el estado del centro comercial Kasbah al que, por cierto, la web de referencia turística internacional Tripadvisor califica de «centro comercial en proceso de abandono». Más de 600 comentarios refrendan la opinión de la que está considerada como la biblia de los viajeros de cualquier parte del mundo, críticas -algunas publicadas en 2012- a las cuales se suman cerca de un centenar de fotografías. 302 usuarios, por si fuera poco, puntúan a la Kasbah como un lugar «malo» o «muy malo».

De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

El tercer vértice del triángulo de las Bermudas en el que se ha convertido la zona, el centro comercial Plaza de Maspalomas, mantiene cerrados casi la mayoría de sus tiendas, bares y restaurantes. Toldos rotos, paredes desvencijadas, parterres abandonados, cubiertas acristaladas con la pintura quemada por el sol y arrasada por la lluvia, vallas de obra delimitando negocios donde parece que la reforma hace muchos años que se paralizó... Un cóctel terrorífico al que se suman varios grupos electrógenos en la planta superior que parecen alimentar focos auxiliares instalados allí de manera provisional. «La mayoría de las farolas están rotas y las pocas que funcionan no tienen capacidad para iluminar todo este mamotreto», señala el trabajador de un hotel cercano.

De ‘milla de oro’ en Playa del Inglés a triángulo de las Bermudas grancanario

«Pues no le quiero contar si viene por aquí de noche», se lamenta poco después una taxista de San Bartolomé de Tirajana. «Entonces sí que se le rompe el alma», añade con indignación pero, sobre todo, con preocupación. «No hay ni un alma», concluye. Al parecer, el cierre de la única discoteca que permanecía abierta en una zona donde antes funcionaban casi una decena de salas y más de un centenar de pubs ha sido la última estocada, en este caso mortal, de la zona de ocio nocturno en la cual durante los años 70, 80, 90 y los 2000 se daban cita miles de personas cada noche entre turistas locales y viajeros llegados de fuera de Gran Canaria.

«Todos» culpables

Empresarios, técnicos de distintas administraciones y políticos a quienes se ha consultado para conocer su opinión sobre el estado de abandono de los centros comerciales Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas y, sobre todo, las causas que han provocado dicha situación coinciden en que «todos hemos sido un poco culpables» en esta deriva que padece uno de los puntos neurálgicos de la actividad comercial de Playa del Inglés. Tanto es así que las personas entrevistadas han accedido a hablar con la condición de que no se las identifique «por una cuestión de responsabilidad» ya que, según defienden, «el asunto es tan grave y la necesidad de buscar una solución es tan urgente» que quieren evitar que este reportaje se entienda como una contienda entre colores políticos ya que varios de ellos han desempeñado cargos de relevancia con diferentes partidos en distintos gobiernos locales, insulares y regionales.

Lo primero que explican todos es «lo complicado» que siempre ha resultado que «los propietarios de los negocios, en especial los del Metro y la Kasbah, alcanzaran un acuerdo entre ellos». Mejorar el mal estado de ambos es un asunto «que viene de lejos», dicen, «pero hay varios que se cerraban en banda a paralizar la actividad de los centros comerciales porque tampoco les iba tan mal». La mayoría sí optaba por parar para acometer reformas; incluso estuvo sobre la mesa en varias ocasiones la idea de demoler ambos edificios. «Pero como son negocios privados», cuenta una de las consultadas, «sin un acuerdo general las negociaciones se volvían a estancar».

También jugó en contra durante décadas «la falta de mano dura» por parte del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. «Y es incluso comprensible», explica otro conocedor de esta situación, «porque haber actuado de forma salomónica habría supuesto un problema con sus votantes y al final se trata de políticos, que quieren contentar a todas las partes», aunque insiste en el argumento esgrimido por la anterior entrevistada: «los primeros que debían llegar a un acuerdo eran los comerciantes; todos ellos».

Mientras tanto, los centros comerciales Kasbah y especialmente Metro continuaban perdiendo su atractivo turístico. Metro acabó recibiendo clientes con sus instalaciones en ruinas, lleno de basura, convertido en un foco de prostitución y venta de droga y con gente incluso viviendo en los locales.

Cerrado por el ayuntamiento desde 2012 por problemas estructurales, de seguridad y salubridad, solo permanecieron abiertos algunos de los establecimientos que daban a la calle, mientras el resto de propietarios se vieron obligados a cerrar sus negocios.

Por si fuera poco, el viernes 14 de junio de 2013 un incendio destruye un local de ocio nocturno del Metro pero casi un año después el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana deniega la petición de la comunidad de propietarios del centro comercial para declarar en ruina el edificio, una decisión que en el mes de mayo pasado, nueve años después del orden de cierre por parte de la corporación municipal, anuló el Tribunal Superior de Justicia de Canarias basándose en la evidencia de que la situación del inmueble «es de mal estado generalizado, encontrándose gravemente afectado, yendo esta situación mucho más allá de una simple falta de mantenimiento o cuestiones de mera limpieza u ornato».

El destino de la Kasbah

Salvando las distancias, tampoco jugó el destino a favor del centro comercial Kasbah tras el fallecimiento en julio de 2014 del empresario Juan Padrón. «Él tenía avanzado un ambicioso proyecto para reformar Kasbah que incluso incluía varias plantas subterráneas para plazas de aparcamiento», recuerda un extécnico del Gobierno de Canarias que conoció de primera mano aquella intervención con la cual Padrón pretendía dibujar un futuro prometedor al que fue uno de los primeros centros comerciales del sur de Gran Canaria.

No fue esa, sin embargo, la única propuesta «real» para mejorar los centros comerciales de Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas que acabó durmiendo en un cajón de las administraciones públicas de Canarias. «En 2009 y 2010, y a pesar de que sufríamos una importante crisis económica, hubo mucho interés por parte del Gobierno regional para abordar la ya por entonces dramática situación de estos tres establecimientos. De hecho», cuenta una persona muy cercana a aquellas iniciativas, «se pretendía ponerlas como ejemplo de cara a estimular la renovación de la planta turística y los negocios vinculadas a ésta».

Este profesional de la arquitectura y el urbanismo, desvinculado ya de la gestión pública, confiesa incluso que «actualmente» continúa recibiendo «llamadas» de propietarios de negocios en los centros comerciales Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas «interesados» en recuperar aquellas ideas. «Están muy preocupados porque son conscientes de que han llegado a una situación sumamente crítica y de difícil solución, agravada por los problemas derivados de la pandemia y el cero turístico, un panorama que como empresarios no se planteaban ni en los supuestos escenarios más dramáticos de cara al futuro», añade.

Otro factor que ha supuesto la última y mortal estocada a la que fue referente de comercio y ocio en Playa del Inglés es que la clientela ha optado por trasladarse a los nuevos negocios de ocio nocturno y restauración de Meloneras y Holiday World. «Es cierto que son más atractivos pero sin embargo lugares como el centro comercial Yumbo no sólo no han sufrido esa pérdida de interés por parte del visitante sino que cada vez van a más», explica otra fuente consultada.

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Estado de abandono de los centros comerciales y de ocio del Sur Juan Carlos Castro

Oportunidad desperdiciada

Quienes consideran «altamente peligrosa» la situación que viven actualmente los centros comerciales de Kasbah, Metro y Plaza de Maspalomas, este último también afectado por un incendio en enero de este 2021, coinciden en que «se ha perdido una oportunidad de oro» con el parón turístico derivado de la pandemia «para realizar ambiciosas intervenciones en la zona».

Al contrario que ha sucedido en una inmensa parte de la planta alojativa de toda Canarias, que ha sabido aprovechar esta inesperada situación para reformar y actualizar sus establecimientos, «en Playa del Inglés y otras localidades turísticas del Archipiélago se ha desaprovechado la oportunidad, algo lamentable porque, además, ahora hay dinero de Europa que lo habría hecho posible pero no han sabido o no han querido verlo y por su decisión estamos en el mismo sitio» en el tema que nos ocupa del sur grancanario.

«No podemos olvidar que la pandemia nos ha demostrado que sin turismo Canarias no es nada y si ya va a ser difícil recuperarnos más complicado será si no cuidamos nuestra imagen», concluyen.

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