Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

San Bartolomé de Tirajana

Colón recaló en Arguineguín

El historiador Antonio Macías desmonta la base del BIC del Oasis, que ordena el TSJC en 2017

Antonio Macías, a la izquierda, junto a Tomás Van de Valle y Guillermo Morales, ayer. | | JUAN CARLOS CASTRO

El historiador Antonio Macías desmonta la base del BIC del Oasis: la parada de Colón en Maspalomas. Asegura que los buques solo fondeaban en 1502 en las calmadas aguas de Arguineguín.

Hasta un total de 411 catalogaciones como Bienes de Interés Cultural (BIC) están registrados en Canarias. En la capital grancanaria, en Arucas, en Guía, en Gáldar, o Telde, en cualquier municipio se ha protegido el patrimonio, pero ninguno de los expedientes ha despertado tanta polémica como el del Oasis de Maspalomas. Sin monumento, sin edificio que proteger, y con una Reserva Natural de las Dunas ya reconocida, las disputas entre dos empresas hoteleras sobre el desarrollo turístico de Maspalomas lo resuelve primero el Cabildo de Gran Canaria, y finalmente el Gobierno canario, por orden judicial, con la protección del Oasis como Sitio Histórico a partir del hecho de que en el cuarto viaje hacia América, allá por 1502, la flota de Colón se aprovisiona de agua y leña en algún lugar de la costa de Maspalomas.

Pero el catedrático de Historia e Instituciones Económicas, Antonio Macías, desmonta ese único relato histórico sobre el que se sustenta el BIC del Oasis, y desvela que «no hay datos ni documentos que indiquen que el Almirante arribara a la zona de la Charca de Maspalomas». Sobre esto asegura que sólo se sabe que Colón fue a Maspalomas, pero añade que todas las flotas que recalaban entonces en la isla lo hacían en la ensenada de Maspalomas, que se extiende de Pasito Blanco a Arguineguín , porque es un mar de aguas calmadas, mientras que la zona del Faro es de muchas corrientes marinas y se hubieran complicado las labores de atraque.

«Lo más verosímil es decir que Colón estuvo en Arguineguín, y además, si hay datos que demuestran que los primeros europeos que llegan a Gran Canaria se instalan en Arguineguín, donde hubo también un poblado aborigen», aseguró ayer el historiador en la presentación del libro ‘Los bienes de interés cultural. El Oasis de Maspalomas’, que tuvo lugar al mediodía en la sede de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria.

La flota que recalaba en el sur lo hacía en la ensenada de Maspalomas por sus aguas calmadas

decoration

En realidad el libro es la recopilación de la ponencia que expuso Macías junto a de otros catedráticos de Derecho Administrativo, geógrafos y geólogos, entre las que destaca del profesor Luciano Parejo, en un seminario celebrado el pasado año en el que se reflexiona sobre la responsabilidad en la que puede incurrir la administración cuando da crédito a una «historiografía poco rigurosa» para proponer la declaración de Bienes de Interés Cultural.

Precisamente apunta este historiador otro detalle en contra de la tesis de que el almirante estuviera en la Charca para coger provisiones de agua. En este sentido pone de relieve que se trata de agua del mar, y las tropas, que se alimentaban de mucho salado, necesitaban hasta tres litros de agua por marino por lo que necesitaban que fuera potable. Tras exponer los datos geográficos y geológicos que evidencian que el almirante ni fondeó ni tomó agua en Maspalomas, aclara porqué entonces se ha creído lo contrario.

Al parecer, lo único cierto es que de este viaje habla el hijo de Colón en los diarios de abordo, Hernando de Colón, y también el almirante de la flota norteamericana Morison, al igual que Simón de Benítez Padilla, aunque éste lo corrige años después, cuando reconoce que pudo haber coger agua «en cualquier lugar de toda la costa del Sur de Gran Canaria».

Después de analizar como las condiciones geológicas, geomorfológicas, y medioambientales del espacio terrestre y marino ocupado por el Oasis y la Charca no eran propicias para que recalara dos carabelas y dos navíos, y se abastecieran de agua y leña, este historiador concluye que «si no hay documentos que demuestren que Colón se aprovisiona de agua y leña en Maspalomas, el BIC del Oasis es erróneo, y la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que ordena al Gobierno canario que declare este BIC ha pecado en el mismo error».

«Para defender un BIC en la categoría de Sitio Histórico hay que contar con un aval científico»

decoration

Aprovechó ayer incluso para defender que, como contempla la Ley de Patrimonio Histórico, resulta imprescindible contar con un aval científico para proponer un determinado lugar como BIC en la categoría de Sitio Histórico, una exigencia que insistió, constituye el fundamento de todo acto legislativo, pues los hechos que se dilucidan deben ser probados para que adquieran validez jurídica. Incluso dijo que declarar un BIC de forma incorrecta implica una responsabilidad patrimonial porque «cualquier ciudadano puede ir en contra de los tribunales».

También el catedrático de la Universidad Carlos III, Guillermo Morales, coordinador del libro, tachó de «insólita» la decisión del TSJC, que justo le animó a generar este debate para desvelar «los misterios de esa sentencia».

Compartir el artículo

stats