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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Agaete.

El edil que cedió unos toldos municipales a un restaurante de Gáldar gana poder político

La alcaldesa de Agaete quita protagonismo al primer teniente para cederlo a Julián Rosario

Julián Rosario.

Agaete tiene un nuevo macroconcejal. La alcaldesa, María del Carmen Rosario, retira competencias a su primer teniente alcalde, Sebastián Suárez, y a la concejala de Limpieza, Elena Rosario, para ponerlas en mano de Julian Rosario, el segundo teniente alcalde. Rosario fue protagonista en un reciente pleno al encararse con la oposición socialista, que le cuestionó y afeó que entregara sin contraprestación unas carpas municipales a un restaurante de Sardina de Gáldar, de un particular, y defendió que lo volvería a hacer.

María del Carmen Rosario hace un reajuste en el reparto de las áreas de gestión municipal pasada la mitad del mandato, que convierten como hombre fuerte en el gobierno municipal de Agaete a Julián Rosario, otorgándole Deportes y Limpieza. Se da la circunstancia de que en el primer caso se lo quita a su primer teniente alcalde, que además es profesor de Educación Física. Y a su vez, Limpieza y Residuos, que ha sido objeto de algunas polémicas por el estado de suciedad en el pueblo y del que se han quejado vecinos desde hace meses. Eso sí, la regidora siempre lo ha achacado a que el contrato con la empresa de basura estaba infravalorado económicamente para la empresa adjudicataria desde el mandato anterior, y que había núcleos urbanos no recogidos dentro el contrato de prestación de servicio.

Tanto el primer teniente alcalde como el tercero de la lista a tienen una dedicación exclusiva, con un sueldo de 1.900 euros, según el acuerdo adoptado en el primer pleno en el que tomaron posesión tras las elecciones.

El nuevo macroconcejal también ha estado rodeado de polémica en este mandato. Sobre todo cuando defendió en un pleno ante la oposición socialista el préstamo que hizo de unas carpas municipales sin contraprestación alguna a una empresa con su negocio en Sardina de Gáldar, según se desprendía de sus propias palabras. «Lo hice y lo volvería a hacer», llegó a espetar, mientas se encaraba con el edil y excalcalde, Juan Ramón Martín, que le preguntó por esta práctica de muy dudosa legalidad. Además, en alguna ocasión la oposición también ha mostrado sus dudas en el procedimiento de algunas de sus compras.

Al mismo tiempo, sale muy perjudicada la concejala Elena Rosario, que pierde Playas, para ocupar algunos departamentos de mayor trascendencia en la localidad, como Participación Ciudadana y Desarrollo Rural.

Pero el gran damnificado de esta «crisis de gobierno» es el primer teniente alcalde, al que se le quita el Área que, en teoría, más domina.

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