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Meteorología

La aguanieve se abre paso en la Cumbre

Gran Canaria vive una jornada de contrastes, con temperaturas veraniegas, ‘palos’ de agua y viento

Así fue la helada con aguanieve en la cumbre de Gran Canaria

Así fue la helada con aguanieve en la cumbre de Gran Canaria La Provincia

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Así fue la helada con aguanieve en la cumbre de Gran Canaria Javier Bolaños

La Cumbre de Gran Canaria amaneció ayer con una descarga de aguanieve que se prolongó durante una media hora. En esta ocasión, este ligero manto de escarcha que no llegó a cuajar apenas dio tiempo a que los curiosos pudieran correr hacia el interior de la Isla para poder presenciar un fenómeno poco frecuente en esta geografía, ya que la subida de las temperaturas y el ocasional sol terminaron por derretirlo en muy poco espacio de tiempo. La jornada estuvo marcada por los amplios contrastes de temperatura y fenómenos meteorológicos, con una mezcla de lluvia, sol y viento, con pocos kilómetros y horas de separación.

Había posibilidades de que apareciera. Y lo hizo. Pero de una forma muy breve. Era los nueve y cuarto de la mañana de ayer cuando el cielo se cubrió en el entorno del Pico y el Pozo de las Nieves, junto al acuartelamiento militar, cuando el viento comenzó a trasladar pequeños copos. El termómetro del coche de una de las personas que había madrugado para visitar la zona marcaba en ese momento un grado centígrado.

El hielo se impregnó en distintos carteles informativos de la zona y de tráfico, al igual que en la ropa de las personas que había en esos momentos. Durante media hora estuvo cayendo aguanieve, rodeada de una espesa niebla, dejando muchas ‘manchas’ blancas de hielo en el suelo, que se convertían en charcos de agua y barro acumulado por las precipitaciones en otros rincones de esta zona de pinares de la Cumbre grancanaria.

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Tiempo en Gran Canaria (27/01/22) JC Guerra

Y como vino, este fenómeno desapareció. Y con ello se fue abriendo el cielo. En ese momento se fueron sumando más coches a Las Nieves, aunque de una forma moderada, y ajena a esas masificaciones que recuerdan al año pasado y a otros precedentes, en los que el aviso de nevadas llevó a cientos de grancanarios hacia el techo de Gran Canaria.

Entre los más entusiasmados con esta aguanieve estaba Levi Sánchez, que nada más saber que había buenas posibilidades de encontrar copos se subió a su furgoneta, y se echó al monte desde las ocho de la mañana. Había salido temprano desde Ingenio, y pudo presenciar por primera vez la nieve. Así lo aseguraban sus palabras, pero, sobre todo, lo reflejaban su rostro de alegría y satisfacción casi infantil, por vivir una nueva experiencia en su vida.

«No había visto la nieve, y me dije: para arriba», señala Levi Sánchez, que se fue a la aventura solo en su furgoneta, y con una ropa poco adecuada para el frío que se iba a encontrar. Pero no le importó, porque su vehículo cuenta con calefacción y a estaba a su lado.

«Merece la pena pasar un poco de frío», recalca este hombre, dispuesto a pasar alguna penuria en medio de la aguanieve que le estaba cayendo encima en esos momentos.

No hizo necesario que se cerraran carreteras, ni se tomaran medidas excepcionales, pese a que en la zona habían distintas unidades del Cabildo por si había que tomar alguna medida excepcional.

Juan Cabrera y Edi González no esperaban ver la aguanieve. Esta familia del mundo de la panadería dejó esta mañana a sus hijos en el colegio, y se propusieron hacer una escapada, como hacen con en ocasiones. «No subimos por la nieve», recalcan, pero una vez en la Cumbre se encontraron con esta inesperada estampa. En su caso, la nieve no es un fenómeno ni una experiencia nueva, ya que cada año suelen hacer un viaje en esta época para esquiar en la Península. Lo mismo que van a hacer este mes que viene, en el que ya tienen organizada su propia semana de la nieve con su hijo. Tal es su experiencia del medio, que es su mujer la que le pone las cadenas al coche de alquiler para circular por las carreteras cubiertas de mano, según relata como anécdota. Sus manos de panadero acostumbradas al calor, aclara como, sufren con estas bajas temperaturas como la que experimentaron este jueves.

Y a la misma velocidad que llegó la aguanieve se fue en torno a las diez menos cuarto de ayer. Hay quien estima que no le extrañaría que la nieve sí hiciera aparición entre esta noche del jueves y la mañana del viernes, debido a las bajas temperaturas que se esperan.

La estampa invernal contrasta con las heridas que sufrieron los árboles tras los últimos incendios

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Como es raro, el año pasado ya se registró una nevada en Gran Canaria, que obligó al Cabildo a desalojar la cumbre por razones de seguridad: «Está nevando y es peligroso quedarse», señalaba en una comunicación el 5 de febrero de 2021, en el que se cerraron los cruces con apoyo de las policías locales y las fuerzas de seguridad del Estado para las decenas de coches, ante el temor de que sus ocupantes se quedaran atrapados, sin estar preparados para ello. Además, los bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria tuvieron que asistir y rescatar coches que estaban patinando en lugares como Llanos de la Pez.

Los accesos y las áreas recreativas y de acampada por encima de los 1.400 metros fueron clausurado en esa ocasión.

La imagen invernal de este jueves contrasta también con los pinos tiznados por el fuego de los últimos incendios forestales, que causaron graves estragos en los municipios del interior. Muchos de ellos no superaron las condiciones, y permanecen tumbados a la espera de un nuevo uso, o bien de reincorporarse a la vegetación propia del lugar. Pero la mayoría sigue reflejando la lucha de colores entre el negro de las quemaduras, con el verde de la vegetación a pleno rendimiento.

La aguanieve irrumpió en Gran Canaria en una jornada marcada los contrastes. No en vano, si en la Cumbre caía aguanieve, en puntos como Arucas descargó en distintos momentos auténticos aguaceros; mientras lugares como Teror, Tejeda y Valleseco estaban cubiertos por la niebla, que se convertían en una pared para la vista lugares tan emblemáticos como es el mirador de la Degollada Becerra (San Mateo y Tejeda ), y en las primeras horas de la tarde el solajero llevaba a mucha personas a la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria, donde siempre hay bañistas que se dan su chapuzón diario. Todo ello, con unas pocas horas de diferencia y unos pocos kilómetros de distancia entre sí. Es lo que pasa por vivir en un continente en miniatura.

Para hacernos una idea de estos contrastes, hay que señalar que Las Palmas de Gran Canaria alcanzó sobre las cuatro y media de la tarde de ayer los 22,8 grados de temperatura, por los 21,8 de La Aldea y 21,7 de Mogán, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), como máximos de toda España.

A su vez, según esos datos oficiales, la mínima se situó en la zona alta de San Mateo, donde el termómetro marcó dos grados a las cinco menos diez de la mañana, por los tres grados de la Cruz de Tejeda a las siete de la mañana.

Las lluvias fueron moderadas, aunque ocasionalmente fuertes. El Centro Forestal Doramas de Telde y en Valleseco llevaban ya acumulados 15,4 litros por metros cuadrado a las cinco de la tarde, por los 15 litros de la Vega de San Mateo y los 13,2 de Teror, según los datos recogidos por la Agencia de Meteorología.

El balance diario del viento no ha sido muy significativo durante la jornada del jueves. La velocidad máxima se volvió a dar como ocurre con cierta frecuencia en el Aeropuerto de Gran Canaria, con 34 kilómetros por hora a las cinco de la tarde.

La mayor racha fue, en cambio, en La Aldea, con 52 kilómetros por hora poco después de la pasada medianoche, y los 47 kilómetros por hora en la Cruz de Tejeda justo en la medianoche. Sin embargo, en estos casos no fueron los mayores registros alcanzados en el conjunto de Canarias.

Gran Canaria tiene una altitud máxima de 1.956 metros. Y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que aparezca la nieve durante este viernes solo en puntos superiores a los 2.000 metros. Por tanto, la cumbre está rozando esta posibilidad, aunque hay algún lugareño que ve en esa zona posibilidades de que vuelvan los copos por las temperaturas próximas a los cero grados que se están alcanzando en las últimas horas en esos pueblos del interior.

La previsión para Gran Canaria habla de que seguirán las lluvias de madrugada y en las primeras horas de la mañana, que afectarán especialmente al norte. Las nubes irán dando paso con el paso de las horas a la presencia de calima.

El parte del tiempo anuncia para hoy viernes en Lanzarote y Fuerteventura temperaturas con un poco de niebla o despejado. En el resto de islas, la jornada será de nuboso con lluvias persistentes débiles a moderadas, siendo fuertes durante la madrugada y la mañana en La Palma, El Hierro y La Gomera, y localmente también en el nordeste de Tenerife, y abriendo amplios claros en Gran Canaria durante la mañana.

Por encima de los 2.000 metros podría nevar. La calima hará su aparición en Lanzarote y Fuerteventura, afectando en menor medida a las islas centrales a partir de mediodía.

Las temperaturas presentan pocos cambios. Y el viento será del nordeste flojo a moderado en general, y de componente este moderado en Lanzarote y Fuerteventura.

Como fenómenos significativos, Meteorología deja constancia de esa aparición de lluvias intensa en las islas occidentales.

Sin embargo, las lluvias siguen sin ser todo lo abundantes en Gran Canaria como para saciar esos meses de escasas precipitaciones. De ahí que todavía las zonas de pinares sigan sin rebosar de agua, y trague con tranquilidad todo lo que recibe. El nuevo fenómeno meteorológico de los últimos días, en cualquier caso, irá perdiendo influencia este fin de semana. Y las lluvias irán remitiendo en el conjunto del Archipiélago, si bien no se descarta para el sábado y el domingo precipitaciones débiles en el norte de las islas más montañosas.

La principal inquietud ahora es la calima, que se dejará sentir especialmente en Lanzarote y Fuerteventura, empeorando su calidad del aire, al mismo tiempo que limita la visibilidad. 

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