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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Los hoteleros reclaman medidas urgentes contra el vertido de plásticos en Juan Grande

El Cabildo pide que se separen los residuos para evitar estos daños al medio ambiente - El sector turístico teme una rápida colmatación del Ecoparque Sur

Residuos plásticos en un cardonal de Juan Grande tras un episodio de fuertes vientos en el año 2014. LP/DLP

Los operadores turísticos de las zonas más cercanas al Ecoparque de Juan Grande, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, han expresado su preocupación por los últimos derramamientos de plásticos en los alrededores del vertedero y temen que sea consecuencia de la colmatación del vaso donde se depositan los residuos que no se reciclan. 

Ante la denuncia del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil contra la empresa concesionaria del Ecoparque de Juan Grande por un nuevo episodio de vertidos plásticos, las asociaciones y empresas hoteleras de Bahía Feliz y Playa del Águila reclaman que se tomen medidas «inmediatas» para evitar el daño al medio ambiente y a la imagen de la isla, pues esa es precisamente la puerta de entrada desde el aeropuerto a los complejos del turísticos del sur. 

Los hoteleros, recordó uno de sus portavoces, ya se movilizaron ante los graves esparcimientos de basura del año 2014 y también cuando hubo episodios de malos olores y de moscas. «En los cuatro o cinco últimos años habíamos notado una mejoría, pero han vuelto los plásticos y la experiencia nos dice que cuando empiezan los problemas siempre es para ir a peor», señaló el portavoz de los hoteleros, quien apuntó que el vertedero de Juan Grande «tiene fecha de caducidad y desde lejos ya se advierte que empieza a colmatarse».

Inés Jiménez, consejera insular de Medio Ambiente, declaró que el Cabildo ha conocido la denuncia del Seprona a través de la empresa concesionaria, la UTE Prezero-Ayagaures, y aseguró que de «forma permanente» se hace una limpieza de las bolsas de plástico  que vuelan y atraviesan la doble valla de seguridad del vertedero. 

Regenerar

La consejera admitió que el esparcimiento de plásticos se produce cada vez que soplan vientos fuertes en esa zona de la isla y que la empresa concesionaria tienen equipos para regenerar el paisaje de forma rápida, lo que no impide que esos residuos recorran varios kilómetros por el aire y acaben en los complejos turísticos o incluso en el mar, con el consiguiente daño al ecosistema marino. 

Tanto Jiménez como Elisa Monzón, jefa de Servicio de Residuos del Cabildo, consideraron   que esta situación de Juan Grande se podría resolver si los ciudadanos y los ayuntamientos separaran las bolsas de plástico en origen (contenedor amarillo) y no las mezclaran con los residuos orgánicos (contenedor gris). 

La denuncia del Seprona reaviva la preocupación en las zonas de Bahía Feliz y Playa del Águila

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El problema, explicó Monzón, se genera en el origen, en los hogares, y es ahí y en los ayuntamientos donde hay que hacer una labor de concienciación para que se separen los plásticos, el vidrio y el cartón. Las bolsas que se tiran en el contenedor gris acaban en el vaso de los residuos orgánicos, que está al aire libre, y aunque esa basura doméstica de compacta previamente, las fuertes rachas de viento hacen que los plásticos más ligeros se desprendan de esos embalajes y se eleven por encina de las vallas que rodean el complejo medioambiental. 

Por contra, los plásticos que están separados en origen van directamente a una planta de tratamiento y reciclaje, por lo que nunca quedan expuestos al viento. En el Ecoparque Norte, el del Salto del Negro, no existe ese problema porque el vaso de vertido está más protegido y las rachas no levantan esos materiales plásticos.  

«Una solución es que los ayuntamientos tomen medidas en el origen, porque la normativa ya plantea reducir el uso de plásticos; este es un problema universal, tanto en tierra como en mar, y se está legislando para reducir el uso de esos materiales y que si se utilizan se depositen en el contenedor amarillo», comentó Jiménez, quien subrayó que «no reciclar tiene estas consecuencias y todos somos corresponsables, desde las viviendas hasta las empresas». 

Respecto a la denuncia del Seprona, es ahora la Agencia de Protección del Medio Natural del Gobierno de Canarias la que debe evaluar la situación y decidir si abre un expediente sancionador contra la empresa que gestiona el vertedero de Juan Grande, pues el Cabildo no tiene competencias para intervenir. 

La Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas informó el viernes que el Seprona, durante un servicio propio enmarcado en la protección del medio ambiente por la zona de Juan Grande, detectó una gran acumulación de bolsas de plástico «que parecían haberse acumulado ese mismo día o en días anteriores».

Parte de los desperfectos contaminantes estaban afianzados «sobre los distintos obstáculos naturales, tales como plantas herbáceas y arbustivas». Entre las especies afectadas se encontraban ejemplares de cardones, pero el plástico también se enganchaba en las rocas y los taludes de los desniveles naturales.

La situación de Juan Grande se ha planteado en los últimos meses en el Pleno del Cabildo, pues se calcula que el vaso de vertido del Salto del Negro esté lleno en el año 2025 y eso acelerará la colmatación del Ecoparque Sur, pues todos los municipios tendrán que depositar allí la basura orgánica mientras se construye un tercer complejo medioambiental o se amplían los existentes.    

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