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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Telde

Los últimos soldados de la Brigada Líbano XXXVI llegan a Gran Canaria tras seis meses en Oriente Próximo

Cerca de un centenar de familiares, amigos y compañeros hizo una calurosa bienvenida a los militares canarios en el aeropuerto de Gando

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Llegada de los últimos efectivos del contingente BRILIB XXXVI tras su misión en Líbano

Cerca de un centenar de familiares, amigos y compañeros dieron ayer una calurosa bienvenida a los últimos miembros de la Brigada Líbano XVI durante su llegada al Aeropuerto de Gran Canaria. Los soldados han vuelto sanos y salvos y cumplieron la misión con éxito en Líbano, donde tuvieron las dificultades del covid, mucha nieve y temperaturas bajo cero, gran pobreza en el lugar y calma tensa en la frontera israelí.

Globos de distintos colores, pancartas y cartulinas, y cerca de un centenar de personas, entre ellos muchos niños, niñas, jóvenes, mujeres y hombres estaban durante la mañana de este lunes, Día de Canarias, delante de la puerta número 3 de llegadas del aeropuerto de Gran Canaria, en los municipios de Telde e Ingenio. Varios eran los bebés, niños y niñas que llevaban camisetas, blancas o amarillas, en las que estaban escritos los meses (6,5), semanas, días, horas, minutos y segundos sin ver a sus respectivos padres o madres. Todos esperaban desde pasadas las 10.00 horas a la tercera y última rotación del contingente Brigada Líbano (Brilib) XXXVI que llegaba en un vuelo de Air Europa directo de la Beirut, la capital libanesa. 

De los 275 militares que venían a bordo de la mencionaba aeronave, 92 se quedaban en Gran Canaria, mientras 45 se desplazaban después a Madrid y 138 a Tenerife. Todo ello, después de haber realizado una misión internacional, bajo el cumplimiento de la resolución 1701 de Naciones Unidas (ONU), que duró seis meses y medio en el sur del Líbano, en la 'Blue Line', la línea virtual que separa el país libanés de Israel, en Oriente Próximo.

Esta última rotación de regreso estuvo encabezada por el general Ramón Armada, Jefe de la Brigada 'Canarias' XVI, que ha regresado a territorio nacional tras cumplir su Mando como Jefe de la Brigada Internacional del Sector Este.

«Todo salió bien y estoy orgulloso de lo que hemos trabajado y hecho», asegura un soldado galdense

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El contingente español, liderado por la Brigada 'Canarias XVI y con participación de otras Unidades del Mando de Canarias del Ejército de Tierra de la Comandancia General de Ceuta, Comandancia General de Melilla y Regimiento de Transmisiones 22, estuvo desplegado desde el mes de diciembre dando continuidad a la labor iniciada por anteriores contingentes, colaborando con las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) en el sur del país.

Después de lo que fue para muchas y muchos una larga espera, comenzaron a escucharse entre los familiares y amigos, frases como "ahí viene"; "¿Es papá?", "Aún no es él" o "¿Viene con barba o sin barba?". Y, de repente, sobre las 11.15 horas, estallaron los aplausos, los gritos de alegría y las exclamaciones cuando salió el primer militar, y así uno a uno. Muchos del público apuntaban sus teléfonos móviles y cámaras de fotos hacia cada uno de los soldados que salía de la puerta de cristal de llegadas. Las lágrimas de emoción, entre los que esperaban y los que llegaban, se repetían con frecuencia.

Uno de los primeros en reencontrarse con su familia y amigos fue el soldado Héctor, de 28 años, vecino de Gáldar, que regresó de realizar su primera misión en su carrera militar. "Estoy muy contento, de verdad. No esperaba tanta gente, tanta familia y amigos. Estoy feliz y ya tenía ganas de volver a casa. Todo salió bien y estoy orgulloso por lo que hemos trabajado y hecho", manifestó el galdense. Sus primos y amigos tenían una pancarta, hecha con tela, en la que se leía "Bienvenido a casa, Héctor".

Soraya Grande, cabo primero, asegura que «ha sido una experiencia muy bonita. Es mi trabajo. Es espectacular el recibimiento», al tiempo que aclara que «es mi primera y última misión. Me voy del Ejército. He cumplido 45 años. Ya veré a qué me dedico».

«He echado muchísimo de menos a mi hija, a mi mujer y a la familia», asegura el sargento Keret Morales, de 34 años. «Es la segunda vez que salgo de misión, la primera como padre. Ha sido difícil, pero es mi trabajo, el cual me gusta», apunta.

María Isabel Moreno, mecánica y vecina de Las Palmas de Gran Canaria, que regresa de su segundo viaje a Líbano, afirma que «ha sido una verdadera experiencia, con muy buenos compañeros. Ha sido un trabajo duro e intenso».

«Fue muy complejo. Hay calma tensa en la frontera israelí, sirios y gente pobre», afirma el general Armada

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Esta última rotación estuvo encabezada por el general Ramón Armada, Jefe de la Brigada Canarias XVI, que regresó tras cumplir su Mando como Jefe de la Brigada Internacional del sector este. «Ha sido una misión muy compleja. Es una zona con calma tensa en la frontera con Israel; lugar donde vive gente muy pobre y donde habitan sirios huidos de la guerra en su país. Tuvimos las dificultades de mucha nieve y temperaturas bajo cero y el covid», explica el general, quien resalta que «fue un honor mandar una brigada internacional de 3.500 hombres y mujeres de las Fuerzas Provisionales de las Naciones Unidas en el Líbano (Unifil, en inglés) en el sector este. Hablamos de soldados indúes, nepalíes, salvadoreños, brasileños, serbios y españoles [unos 650]. Fue una maravilla conseguir la unidad de acción y la cohesión». 

La Brigada Canarias XVI también trabajó «en proyectos de bombas de agua, electricidad y placas solares. Nuestros médicos atendieron a gente pobre y los veterinarios a los ganados. Y llevamos medicinas, alimentos y material deportivo», recuerda Armada.

La Brigada 'Canarias' XVI ha sido relevada en esta misión en el sur del Líbano por la Brigada 'Guzmán el Bueno' X de Córdoba.

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