El Consorcio de Gran Canaria compite en la excarcelación de personas con una veintena de cuerpos de bomberos

El Encuentro Nacional de Rescate en Accidentes de Vehículos tendrá lugar en Lanzarote del 8 al 10 de junio

Entrenamiento de los bomberos del Consorcio de Emergencias en Arinaga.

Entrenamiento de los bomberos del Consorcio de Emergencias en Arinaga. / Carlos Diaz-Recio

La Provincia

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El Consorcio de Emergencias de Gran Canaria competirá en la excarcelación de personas con una veintena de cuerpos de bomberos de toda España en el Encuentro Nacional de Rescate en Accidentes de Vehículos, cuyo gran objetivo es actualizar y unificar técnicas y procedimientos, tal como explicó hoy su presidente, Pedro Justo Brito, junto al gerente, Emilio Duch, durante su último entrenamiento antes de la competición.

La decimosexta edición de este campeonato tendrá lugar del 8 al 10 de junio en Lanzarote, a donde llegarán los equipos con las ganas acumuladas en los dos últimos años, más aún el de Gran Canaria, que concursó por última vez en 2009 en Málaga.

Para esta ocasión, más de 30 bomberos han asistido al módulo de perfeccionamiento coordinado por Cristóbal Gómez y Alberto Barrio con semanas de prácticas con vehículos del desguace Spring con los destrozos y las posiciones que requería cada escenario para afrontar desde las situaciones básicas a las más complejas con simulacros cronometrados, pues el reloj también corre en la vida real.

“Se trata de un trabajo muy técnico que deben ejecutar en el menor tiempo posible dado que hay vidas en juego”, ahondó Pedro Justo Brito, quien detalló que de las 2.200 activaciones que recibió el Consorcio por parte del 112 el pasado año, más de 300 fueron para salvamento y rescate de personas en accidentes de tráfico.

La ‘hora dorada’ son los 60 minutos siguientes a un accidente, los más importantes para evitar afecciones irreversibles, 5 minutos para la activación de medios, 15 para el desplazamiento, 20 para la extracción de la persona, y 20 para atenderla en lugar seguro y trasladarla al hospital.

Por ello los entrenamientos persiguen lograr extracciones en 20 minutos, si bien las situaciones reales son tan complicadas que se pueden prolongar incluso horas.

El equipo que acudirá finalmente a Lanzarote estará formado por seis bomberos -un mando, uno con funciones sanitarias y cinco para ejecutar la extracción-, que realizan en esta recta final maniobras con varios vehículos implicados. Tras valorar los aciertos y las mejoras, reproducen la práctica para interiorizar la mejor dinámica.

La vida real: valoración 360 grados

Cuando un equipo de bomberos llega a un accidente, el mando debe realizar un rápido diagnóstico de la situación, la denominada valoración 360 grados en la que debe evaluar cuatro factores: el estado de la persona, el tipo de atrapamiento, la posición del vehículo y el entorno.

1.- Estado de la persona. La víctima siempre es la prioridad, puede estar estable, inestable o grave, ya sea consciente o inconsciente, lo que determinará el plan de extracción. La primera opción es siempre la más precavida, es decir, la que considera que tiene una lesión medular, pero si pasa a estado inestable se opta por la extracción más rápida.

La primera gran recomendación es que quien encuentre un accidente no trate de sacar a la persona, y mucho menos tirar de ella, pues un importante porcentaje de lesiones se producen por esta causa. Aunque parezca que la persona está bien, hay que llamar al 112 y esperar por los servicios de emergencias.

2.- Tipos de atrapamiento. En cuanto a los tipos de atrapamiento, son tres: el ‘mecánico’, cuanto la puerta no se abre, por ejemplo, el ‘físico tipo 1’ cuando una lesión impide a la persona salir o existe el riesgo de que se produzca una mayor en la extracción, y el ‘físico tipo 2’, cuando la deformidad del vehículo atrapa a la persona.

Siempre se ponen en marcha dos planes de excarcelación, el primero para la extracción rápida en caso de persona inestable en cuanto se logre crear el orificio necesario, y el segundo para la extracción por un espacio mayor y más seguro si la estabilidad de la persona lo permite, incluso quitando el techo si puede ser. Si pasa de estable a inestable es rápidamente extraída por el orificio inicial.

En tanto llegan las ambulancias, la valoración y atención puede correr a cargo de un bombero con conocimientos sanitarios en lo que el resto trabaja en la excarcelación. Este miembro del equipo se mantiene junto a la persona en todo momento, en ocasiones también porque el personal sanitario no puede acceder al vehículo.

Tras la atención física, le dispensa atención sicológica para tranquilizarla, explicarle la situación y no dejarla sola en ningún momento. Y desde luego no oirá que durante la maniobra se refieran a ella como “la víctima”, sino por su nombre, ocupante o cualquier otra para evitarle una afección anímica aún mayor.

3.- Las posiciones del coche. Los vehículos pueden quedar en cuatro posiciones, la más deseada es sobre sus cuatro ruedas, aparte están el vuelco lateral sobre cualquiera de sus lados, el vuelco total, o puede tratarse de un accidente que implica varios vehículos con alguno de ellos inestable, en cuyo caso la prioridad es la estabilización con calzos, cuñas y puntales.

El plan de actuación también dependerá del tipo de coche y, en todo caso, la nomenclatura usada por el equipo identifica sus distintas partes, sean montantes –de la base de la ventanilla al techo-, pilares –de la ventanilla al suelo-, o largueros, de modo que el mando puede emitir órdenes rápidas en pocas palabras, sea “cortar el montante B” o “aliviar el larguero”.

Para ello emplean varios tipos de herramientas, que también han evolucionado y han pasado de tener que llevar un motor para hacerlas funcionar a gozar de las facilidades de las baterías y, con todo, se han vuelto más silenciosas, ligeras, eficientes y cómodas. Las básicas son las cizallas separadoras, el pistón hidráulico o ram, la sierra sable y el taladro de impacto.

4.- Entorno seguro e inseguro. La situación del entorno es el otro gran factor a tener en cuenta, pues puede ser seguro o con un peligro inminente que puede ser controlado, como un derrame o una ladera que permite enganchar el coche, pero también puede ser un entorno inseguro en el que se puede producir un fuego o una explosión en cualquier momento.

Así las cosas, el mando realiza en el menor tiempo posible la valoración de 360 grados para marcar los pasos a seguir siempre a contrarreloj, por ello los procedimientos y la nomenclatura son tan importantes en las intervenciones reales, sobre todo la coordinación, trabajar a una y tener la máquina engrasada, que es el resultado más valioso de los entrenamientos efectuados para acudir al campeonato nacional, donde además aprenderán de las actuaciones de los equipos llegados de toda la Península.

A ello se suma la posibilidad de que Gran Canaria además obtenga alguno de los premios en juego, desde el mejor equipo técnico al mejor mando, atención sanitaria, maniobra estándar, el previsto para el equipo más rápido o el primer premio absoluto.

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