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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La panadera Gema Medina recupera el kiosco de la plaza Sarmiento y Coto de Mogán

El histórico local llevaba cerrado desde hace 27 años y lo sacó a concesión el Ayuntamiento tras reformarlo

Imagen general del quiosco de la plaza Sarmiento y Coto

El kiosco de la plaza Sarmiento y Coto vuelve a ser parte activa de la vida de los moganeros. Tras 27 años cerrado, con la apertura del emblemático local, se recupera ese lugar de encuentro, de desayunos, de tardes de meriendas, de noches de compartir tapas con los amigos que se había perdido, y que de la mano de la panadera Gema Medina imprime desde ayer otra vez actividad y ajetreo al casco de Mogán. El emblemático espacio se encuentra en la plaza en la que convergen la iglesia de San Antonio de Padua, el Ayuntamiento de Mogán y el El Centro Cultural El Mocán.

«Siempre me había encantado el kiosco y no me lo pensé dos veces cuando supe que el Ayuntamiento lo sacaba a concesión», señaló Gema Medina. La joven empresaria de 36 años regenta desde hace seis años una panadería desde a unos tres kilómetros del kiosco, y vio que esta era la oportunidad de contar con un negocio en el mismo pueblo. Para hacer realidad Gloria Bendita, que es como ha bautizado al local, porque «todo lo que se puede comer desde los bocadillos, a las tapas de croquetas, y toda la bollería saben a gloria bendita», esta empresaria ha hecho una inversión de 13.000 euros, para lo que antes se ha hecho con una concesión municipal por dos años, que se pueden prorrogar por otros dos más. 

Es además por causalidad pero la historia del kiosco va unida a la vida de varias mujeres. Gema Medina es ya la quinta que se ha puesto al frente de este local a lo largo de su existencia. En los años 50 fue regentado por Hortensia Valerón, y luego a partir del 66 tomó el relevo Josefa Saavedra junto a su marido. Más tarde se atrevió a hacerse con el establecimiento Matilde Segura, que estuvo al pie del cañón toda la década de los 80, a la que siguió después Evelia Ojeda, que lo dirigió del 92 al 96. Y tras un parón de 27 años, en el que ha habido hasta una pandemia, y se ha reformado todo el entorno de la plaza es otra vecina del municipio la que se pone al frente del kiosco.

Fue la de ayer una jornada histórica y entrañable para Gema Medina porque de un lado acudieron a la inauguración la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, la edil de Patrimonio, Consuelo Díaz, la de Turismo, Alba Medina, junto al de Hacienda, Ernesto Hernández, y de otro, porque muchos de sus vecinos, amigos y familiares quisieron ser los primeros clientes de la nueva etapa del bar cafetería, y a la vez brindarle su apoyo en esta aventura. Esto hizo que de repente estaba atendiendo a parte del equipo de gobierno local, cuando no tuvo más remedio que ponerse a preparar bocadillos y cafés porque las mesas se llenaron nada más abrir. «Espero que todos los días sean así como este », declaraba la empresaria al ver la afluencia mañanera, a la vez que añadía que aún le quedaba la tarde noche en la que esperaba mucha más clientela sobre todo al ser una tarde de agosto que muchos vecinos disfrutan de las vacaciones.

Todo en el kiosco estaba ayer de estreno porque a parte de la vajilla, la cubertería, las sombrillas y las mesas, el local de 40,12 metros cuadrados también fue objeto el pasado año de una profunda renovación que conllevó cambiar todo el revestimiento, reforzar la estructura y poner nueva carpintería y el pavimento. Dejar todo a punto, lo que incluyó dotarlo también de cocina, y de neveras industriales ha tenido un coste de unos 30.405 euros, que afrontó el Ayuntamiento de Mogán a cargo de los fondos que recibe del Cabildo de Gran Canaria. La concesión del local y el uso de toda la zona de terraza la sacó a concurso la corporación local a finales del pasado año por un presupuesto de 8.588 euros. 

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