Agaete recupera hoy tras dos años en barbecho, la fiesta de la Rama en la que esperan a más de 30.000 personas, y lo hace con una ilusión que, ayer, era más que evidente en los preparativos.

El momento clave del programa tendrá lugar este jueves de las 10.00 de la mañana, instante en el que el volador da arranque al rito del baile, que estará amenizado con las bandas de Agaete y Guayedra, así como por la Charanga Archipiélago. El día finalizará con La Retreta, a partir de las 22.00 horas, en el que las bandas de Guayedra y Agaete repiten bolo. Hay que reseñar que los fuegos artificiales previstos a las una de la madrugada de mañana han quedado suspendidos por la alerta de riesgos de incendios decretado por el Gobierno de Canarias.

Pero hay que reseñar que esto no es materia que desluzca el programa, con una villa que durante la jornada de ayer miércoles se avituallaba hasta las azoteas, con un ajetreo sin fin. Camiones, carretillas, vallas, el montaje de barras exteriores y mercancía que llega y que se va colocando en la cuenta atrás hasta la fiesta que, como cada año, supone una inyección económica y de empuje al empleo no solo para los locales del casco, sino para toda la isla.

Los vecinos llenan las calles con emoción, en un pueblo que, a pocas horas del volador de La Diana que sirve de pistoletazo de salida al baile, ya muestra su entusiasmo y vibra con la actividad frenética de preparativos. Ilusionados, felices y los locales, preparados, tal y como se confiesan.

En los comercios cercanos a la plaza de la Constitución, el ir y venir es constante. El gerente de El Semáforo, Braulio Rodríguez, ya tiene barriles por 3.700 litros de cerveza, además de 3.600 latas, más de 4.800 refrescos, y hasta 1.000 botellas de agua, además de bebidas alcohólicas y «500 bocadillos, solo para empezar». En este jueves también venderá otros productos para comer y reforzará el personal para atender a los participantes de la fiesta, con hasta 24 personas para que todo salga perfecto. En las noches anteriores, las fiestas ya han sido todo un empuje económico, «solo anoche vendimos más de 100 bocadillos y 400 conos de papas», además de hamburguesas, perritos, bolsas de papas… enumera.

En El Solar, Saulo Armas ya ha duplicado su personal para poder atender con el mejor servicio. Son más de 6.000 litros de cerveza los que ha previsto en barriles, que ya se están descargando desde primera hora, además de más de 1.000 panes para bocadillos, y unos 1.200 refrescos de cada tipo. Han incrementado su pedido para este año, en el que tras dos años de espera se prevé una mayor afluencia de gente. «Si en La Rama prepandemia pedimos 120 barriles de cerveza, para esta ya tenemos 200» . Pepe El Perola, ha tenido ajetreo toda la mañana con los preparativos de la fiesta. Espera que como cada año lo que más se venda sea cerveza y bocadillos, aunque este año también preparará comida como croquetas, albóndigas y ropa vieja, entre otros platos. La previsión ha sido «más o menos como la de otros años», aunque estará preparado para dar el mejor servicio según la demanda, con un refuerzo de personal.

Andrade Jesús Jiménez explica con entusiasmo que será su primera Rama… «tras la barra», puntualiza, ya que este vecino de Agaete está al frente de La Tasca Los Berrazales desde noviembre de 2021. Han previsto seis grifos de cerveza, y más de 6.000 litros en barriles. «Esperamos no quedarnos cortos», confía. También ha comprado más de 30 cajas de ron, y será uno de los pocos locales que servirá mojitos que «ayer se vendieron y fueron un éxito». Además, también tendrá bocadillos de pata y de carne mechada «1.500 hoy y 1.500 mañana, por lo pronto» y de refresco «tengo el almacén lleno hasta el techo», explica entre risas. Serán unas 14 personas trabajando en diferentes turnos y han realizado el pedido «aumentando las cantidades del pedido de la última Rama». Se ha declarado seguro de que «será un día de buen rollo, como siempre» y que servirá de «inyección de todo, de alegría y económica».

Por delante quedan 24 horas de fiesta y un pueblo que ya respira emoción y alegría, La Rama vuelve a sus calles y con ella las ganas contenidas por dos años de celebrar, de bailar y de reencontrarse.