El pasado mes de julio, con sus dos olas de calor consecutivas en el archipiélago, y con temperaturas que llegaron a alcanzar máximas de 45 grados centígrados, como ocurría en el pueblo de Tasarte el lunes día 25, se ha revelado como el tercero más cálido en los últimos 61 años, según el análisis climatológico publicado por la Agencia Estatal de Meteorología.

Según detalla, la temperatura media durante el periodo observado fue en las islas de 23,7 grados centígrados, lo que implica una anomalía positiva de 1,6 grados centígrados, lo que lo clasifica en relación a la media histórica como muy cálido. A ello contribuyeron valores poco habituales como los 43,4 grados ese mismo lunes 25 anotados en el aeropuerto de Lanzarote; los 41,3 grados centígrados en Güimar; o los 40 grados en Pájara, a los que se llegaron el domingo 10 de julio.

Pero también fue un mes muy húmedo en Canarias, según la agencia estatal, en el que se recibió un 250 por cien de más precipitación de la esperada para la serie 1981-2010, situándose como el séptimo mes de julio más húmedo desde 1961, con un valor medio de dos litros por metro cuadrado. Hay que señalar que el grueso de esas lluvias cayeron con persistencia en las medianías viradas al norte de las islas de mayor relieve, como así ocurría en Gran Canaria, con jornadas en que se sumaban importantes acumulados.

Tras una entrada de agosto a remolque de los potentes calores de julio, la segunda semana del presente mes en la que se entra traerá temperaturas algo más frescas, que irán en descenso tras los 36,6 grados de máxima de este lunes registrada en el municipio palmero de El Paso; los 36,2 grados centígrados anotados en Tejeda; o los 35,1 grados de máxima en Tunte.

Así, según el pronóstico de la Aemet, los valores rondarán este martes los 30 grados centígrados localmente en las zonas orientadas al sur y oeste, con cielos cubiertos en las zonas viradas al norte de Gran Canaria y Lanzarote, para ir abriendo claros en las horas centrales del día.

En cuanto al viento seguirá soplando en régimen de alisios, con potencia en las costas del sureste y en las vertientes noroeste, para ir girando a norte en las islas de la provincia de Las Palmas por la tarde, mientras que en las cumbres el viento será en general flojo. Esto tras un día, el del lunes, en el que las rachas llegaron a velocidades de hasta 75 kilómetros por hora en Agaete durante la madrugada.

Para el miércoles las temperaturas seguirán en descenso, de ligero a moderado, y más acusado, según la agencia estatal, en las cumbres y las medianías de las islas más montañosas, un refresco de la atmósfera que se debe a la llegada de un viento de componente norte que dejará brisas en las vertientes del sur. Todo ello, de nuevo, con cielos más nubosos en el norte y despejado en el resto de zonas. Esta tendencia se mantendrá hasta al menos el viernes, siempre según la Aemet.