Agosto siempre es un mes especial para los amantes de la astronomía, no solo por la espectacular lluvia de estrellas de las Perseidas. Esta semana también se ha podido disfrutar de la última superluna del año, la conocida como Superluna de Esturión. Estas noches se ha podido disfrutar en Gran Canaria, y en toda Canarias. Un ejemplo de ello es la imagen que ha inmortalizado el fotógrafo de Reuters, Borja Suárez y que encabeza esta información.

El nombre de esta luna llena de agosto —la del esturión— proviene de los grandes lagos de Norteamérica, ya que coincide con la época en la que más peces de este tipo pueden encontrarse en esas gigantescas reservas de agua dulce.

Para poder contemplar esta luna en todo su esplendor, se recomienda desplazarse hasta lugares en los que no haya demasiada contaminación lumínica, lejos de los núcleos de población; son perfectas las montañas o en los exteriores de los pueblos pequeños.

Se da la circunstancia de que, precisamente por la luminosidad de esta superluna, quedarán deslucido otro fenómeno esperado durante todo el año: las llamadas Perdidas o Lágrimas de San Lorenzo, es decir, los meteoros que se funden al entrar en contacto con la atmósfera y que coinciden con esta época del año.