Las medianías de Gran Canaria, con Teror y Valleseco a la cabeza, comienzan a recuperar la normalidad tras el paso de la tormenta Hermine por Canarias. Ambos municipios amanecieron ayer envueltos en una niebla intensa, lluvia persistente todo el día y auténticos barrizales en los puntos más conflictivos, con el derribo de una decena de taludes y muros a pie de carretera, así como la inundación de siete viviendas y locales situados en los bajos de los inmuebles, según el balance de incidencias realizado por los responsables de ambos ayuntamientos.

Los daños ocasionadas no han sido excesivos, al menos en comparación a la gran cantidad de agua caída durante el fin de semana, pero sí dejan situaciones dramáticas, como la inundación completa de una casa en la parte baja de Teror, de donde Protección Civil rescató a dos personas mayores por la ventana.

El agua cae «pareja» y «serena» en las medianías, con daños solo en las vías y las viviendas

Se trata de la madre y de un tío de Kevin Rodríguez Quintana, que vive con su pareja en la calle Hoya de San Lázaro, por debajo de la fuente agria de Teror, una zona de la villa mariana que suele tener problemas con las canalizaciones si llueve de forma tormentosa. «Gracias a Protección Civil, pudimos sacar a mi madre y a mi tío por la ventana, porque podíamos habernos electrocutado todos aquí dentro», relata el propietario de la vivienda.

Rescatados dos mayores en Teror M. Reyes

Y es que Rodríguez y su familia vivieron escenas angustiosas durante la mañana y la noche del domingo, momentos del día en los que más llovió en Teror. Incluso ayer seguían achicando agua con dos bombas en el patio de la vivienda, donde un tractor se vio obligado a hacer un gran hoyo en el suelo para evitar que el lodo siguiera entrando a la casa. De ahí expulsaron luego el agua hacia el barranco.

Cascada en la lavadora

Ni él ni su mujer se atrevían a abrir la puerta para sacar a sus familiares y evacuarlos a la capital. El agua, en ese momento, superaba la altura del zócalo dentro de la casa. Fuera, en el patio, el barro llegaba a los 30 centímetros, casi tanto como la caseta del gato. «El cuatro de la lavadora era un cascada», rememora Rodríguez. Y no exagera, porque las marcas en las ventanas y en las puertas así lo acreditan. Su casa, reformada hace menos de un año, rezuma ahora humedad en todas sus paredes.

Rescatados dos mayores en Teror M. Reyes

«Esto es inhumano. Un desastre. No podemos vivir así. Porque si sólo fuera lluvia, vale, pero es que también nos llegan las aguas fecales», se queja la joven pareja, que reclama al Ayuntamiento una solución inmediata, pues parte del problema emana de una alcantarilla cercana que revienta debido a la suciedad acumulada y a una canalización deficiente.

En Teror se inundaron seis viviendas y bajos, según el Ayuntamiento. Más arriba, en Lanzarote, barrio del vecino Valleseco, los servicios municipales intervinieron en otra casa anegada, así como en la limpieza de un muro que se cayó en el Zumacal, con importantes riadas de «tierra roja» sobre la carretera, explica Pacuco Rodríguez, concejal de Seguridad y Emergencias.

Algunos turistas suben a ver a la virgen y comprar chorizo pese a la lluvia persistente

Fue más abajo, en Teror, donde más llovió o, al menos, donde el temporal causó más problemas a los residentes. El tractor se tuvo que emplear a fondo para retirar grandes rocas caídas en la carretera a Arbejales, mientras en la vía que une la localidad con Arucas, a la altura del bazar Los Báez, también se lió una buena. El agua arrastró la tierra de un gran terreno colindante y convirtió la carretera en un auténtico lodazal. El tractor, los vecinos y un policía solidario, sacho en mano, repararon el estropicio a primera hora de la mañana.

«Arreglen el muro de esa carretera, por favor, que un día ocurre una desgracia», reclaman Antonio Batista y Lourdes Nuez, el matrimonio que vive al lado de ese terreno. Ayer, a la hora de comer, estaban aún fregando el suelo, parapetados tras una gran barricada para que el barro no continuase llegando al zaguán.

Y eso que el agua cayó «serena» y «pareja» en las medianías. En Falcón, la tienda de aceite y vinagre con las mejores viandas de la zona, los parroquianos destacaban precisamente eso: lo poco que ha ocurrido para lo mucho que llovió y, sobre todo, lo bien que ha venido la lluvia para regar el campo y llenar los estanques. En la zona de Los Corrales, por ejemplo, hay galerías excavadas en la roca que recogieron hasta 320.000 litros de agua, más de la mitad de la capacidad total del depósito.

Rescatados dos mayores en Teror M. Reyes

Y es que Hermine dejó el fin de semana en Teror una de las mediciones más altas de recogida de agua en toda Gran Canaria, superando, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), los 115,6 litros por metro cuadrado en las primeras 36 horas de lluvias continuas.

Ante la alerta máxima decretada por el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Teror activó desde el viernes por la noche los servicios de emergencias, tanto de la Policía Local, Protección Civil y personal municipal de las áreas de aguas, alcantarillado, alumbrado y obras, todo bajo la dirección del alcalde, Sergio Nuez, y la supervisión del edil de Tráfico y Limpieza, Manuel Farías. A los servicios municipales se unió además la ONG Guardias Civiles Solidarios, que colaboraron en actuaciones de emergencia, como en el alud de tierra que bloqueó temporalmente la conexión con Arucas a la altura de Los Báez .

El tractor se emplea a fondo para retirar grandes rocas que bloqueaban el paso hacia Arbejales

Otros pasos de vehículos momentáneamente interrumpidos por la caída de taludes y de muros en las carreteras fueron en La Molineta, Espartero, Guanchía o en Lomo Pilón a El Cortijo, añade la institución municipal, al tiempo que las casas inundadas se concentraron en las zonas de Hoya San Lázaro, El Álamo y Avenida de Venezuela.

La Policía Local de Teror recibió una cuarentena de llamadas de vecinos en apuros, casi todas relacionadas con sus viviendas o con los caminos a las mismas, aunque algunas de ellas fueron remitidas a los servicios de emergencias del Gobierno de Canarias (112). En ningún caso hubo que lamentar daños personales, sólo materiales, los cuales serán evaluados por los técnicos municipales una vez se levanten todas las alertas (hoy previsiblemente pasará de roja a amarilla).

Atrás quedan imágenes como las minicascadas en el puente del Molino, o en las escaleras que unen el casco con los barrios altos, o en el tramo de vía el que se celebra buena parte de la romería, con importantes saltos de agua rumbo al barranco de El Pino. Allí, en esas escaleras, se reventaron varias alcantarillas que, por la mañana, impidieron el paso de algunos vecinos camino de misa.

Rescatados dos mayores en Teror M. Reyes

Fueron, en cualquier caso, pocos feligreses los que acudieron a la basílica, unos diez, quedado en suspenso la misa de la tarde, pues Teror, el domingo, se volvió un «pueblo fantasma», sin turistas ni comercios abiertos, una estampa que recordaba al confinamiento del Covid, como comentaban ayer los parroquianos que fueron a comprar su trozo de queso a Falcón o sus chorizos o morcillas a Los Nueces.

Hasta la famosa carnicería acudieron también turistas como Manolo, Teresa, Paco y Paqui, dos matrimonios de Tarragona y de Tenerife que, en pleno temporal, desembarcaron en Teror para llevarse chorizo y saludar a la virgen, ajenos a la intensa lluvia que también ayer regó las medianías durante todo el día.

Una avalancha de tierra, a la altura de Los Báez, también bloquea la carretera a Arucas

«Sin viento, que venga toda el agua que quiera», comenta Ramón, el charcutero. Manoli, propietaria del asadero de pollos local, asiente con la cabeza.

Las barricadas con sacos de arena a los pies de los negocios y en algunas calles evitaron más de un disgusto.