Artenara se afianza como un municipio donde el deporte, unido a la naturaleza, es una de las claves para dinamizar la economía cumbrera. El pasado fin de semana, el pueblo acogió con notable éxito una de las cuatro etapas de la Fred. Olsen Express Transgrancanaria Bike, una prueba de carácter internacional puntuable para la Unión Ciclista Internacional (UCI) que descubrió a cerca de 200 ciclistas los tesoros del interior de Gran Canaria. Y en cuestión de tres semanas, la plaza de San Matías se volverá a llenar con los participantes de la Artenara Trail, una de las carreras de montaña más icónicas de Canarias.

La apuesta por el deporte es decida por parte del grupo de gobierno que durante todo el año se emplea para que la Cumbre sea sede de pruebas tanto populares como profesionales, que además de generar economía, promocionan la belleza de uno de los parajes más bonitos del Archipiélago. En el caso de las dos ruedas, Artenara es el pueblo ciclista por autonomasia en Gran Canaria con la Fred. Olsen Express Transgrancanaria Bike disputada el pasado fin de semana y la ya histórica Marcha Cicloturista Virgen de la Cuevita, que el próximo 19 de agosto celebra su edición número 58 con la habitual ofrenda de los ciclistas a su patrona.

El deporte volverá a ser protagonista en menos de un mes. La décimo cuarta edición de la Artenara Trail congregará a cientos de corredores el próximo 17 de junio con las dos modalidades, de 10 y 19 kilómetros, que descubrirán los rincones más escondidos del municipio, con los pinares de Tamadaba y Pinos de Gáldar como principales protagonistas. El evento deportivo está a punto de colgar el cartel de inscripciones agotadas.

Y es que las carreras por montaña son otro de los pilares fundamentales de la oferta de ocio del municipio. Artenara es cada año uno de los puntos estratégicos de la Transgrancanaria, acogiendo la pasada edición la salida de la modalidad Promo y uno de los avituallamientos fundamentales de las dos modalidades de ultra distancia. Además, atletas como el estadounidense Tyler Green, que finalizó tercero en la Classic de 127 kilómetros, aprovecharon para aclimatarse y conocer durante una semana los senderos cumbreros alojándose junto a su familia en una casa cueva del barrio de Las Arvejas.

Para afianzar esta apuesta por las carreras de montaña nace Artenara Gran Canaria Trail Station, un proyecto conjunto de la Asociación Empresarial para el Desarrollo de Artenara (Edarte) y Arista Eventos que pone a disposición de los amantes de este deporte varias rutas para disfrutar de la red de senderos de la Cumbre. Los corredores, además, pueden compartir sus resultados en la red social Strava para así compararlo con los de otros trail runners.

Las carreteras del municipio también fueron protagonistas en el pasado Rally Islas Canarias, una prueba puntuable para el campeonato de Europa (ERC) que se celebró entre el 4 y el 6 de mayo. Decenas de equipos internacionales acudieron hasta la cumbre para probar sus vehículos por el barrio de Coruña y con el parque de trabajo en las calles del casco urbano, donde se concentraron los aficionados para seguir la evolución de pilotos y copilotos. Un evento deportivo de índole internacional que, una vez más, enseñó al mundo este municipio grancanario donde aún se conserva la belleza y la autenticidad del campo canario.

Y todo ello dentro del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado en 2019 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que alberga uno de los mejores vestigios de la cultura indígena del Archipiélago con espacios que recogen las costumbres de los antiguos canarios. Entre ellos se encuentran la cueva de Risco Caído, que da nombre al complejo y que cuenta con un ventanuco por donde entra la luz solar que permitía a los pobladores prehispánicos seguir un calendario para las siembras y las cosechas de cereales; o el Roque Bentayga, un lugar de culto en el que los rayos de sol marcaban el equinoccio de otoño al pasar por una hendidura labrada en una roca, reflejándose sobre una cazoleta.

Artenara es, en definitiva, todo un descubrimiento para los visitantes que buscan en la Cumbre paz y tranquilidad con una amplia oferta de ocio y cultura durante todo el año.