XVII Seminario de Comarcas Sostenibles | Seguridad y eficiencia hídrica (y II)

Emalsa plantea costes en las redes de agua «que deben asumir todos»

Mercedes Fernández-Couto defiende que «quien contamine, que pague más»

José Juan González Salmah, de Canaragua, pide un observatorio del agua

Por la derecha, Mercedes Fernández-Couto, José Juan González Salmah, la moderadora Laura Afonso, José López y Alejandro Suaña.

Por la derecha, Mercedes Fernández-Couto, José Juan González Salmah, la moderadora Laura Afonso, José López y Alejandro Suaña. / LP/DLP

P.P.

La directiva de Emalsa (Empresa Mixta de Aguas de las Palmas), empresa concesionaria del Ciclo integral del Agua en Las Palmas de Gran Canaria, Mercedes Fernández-Couto, propuso ayer que además de las inversiones de las administraciones públicas, el coste para la mejora de estas infraestructuras repercutan también en los abonados a la red de abasto. Aclaró que las tarifas que actualmente abonan los usuarios del servicio en la capital no se modifican desde 2010 y que hay costes que «deben asumir todos». Es más, propuso que «quien contamine, que lo pague» en referencia a las industrias que hacen vertidos a la red de saneamiento con una carga contaminante o bien o elementos no desechables como toallitas».

Fue una de las propuestas debatidas ayer en la segunda y última jornada del XVII Seminario de Comarcas Sostenibles de la Mancomunidad del Sureste en el auditorio de Agüimes sobre Eficiencia Hídrica, en la que además, el portavoz de Canaragua, José Juan González Salmah, destacó como prioridad y como única solución viable a los problemas hídricos en el archipiélago la creación de un observatorio del agua tal y como existe el del turismo, con planes ajustados a las particularidades de cada isla. Fernández-Couto expuso que la actual planta desaladora de la capital grancanaria es la misma que se construyó en 1990 y que precisa de nuevas tecnologías que suponen un coste elevado. Matizó que en los dos últimos años se han inyectado en la planta 23 millones pero ya estima que son necesarias mayores dotaciones que suponen un alto coste por ejemplo, «para bajar el grado de salinidad del agua y cumplir el objetivo de alcanzar el 100% de la reutilización del agua tratada».

Subrayó también que el objetivo es depurar, pero también controlar el origen y procedencia de los residuos, detallando que hay industrias que se deshacen de residuos no urbanos , lo que complica la reutilización del agua. Así, expuso que si una industria no controla sus vertidos, que se le aplique una carga a la factura y así paga costes». Indicó que las tarifas del agua de abasto de Emalsa no se modifican hace diez años, y que la adaptación que requieren la planta actual también deben repercutir en los abonados. «El coste deben asumirlo todos. Quien contamine, que pague», comentó en referencia también a los abonados que continúan enviando a la red desechos contaminantes como las toallitas no biodegradables. Para eso son precisas campañas de concienciación».

Mercedes Fernández-Couto, de Emalsa, ayer. | | LP/DLP

Mercedes Fernández-Couto, de Emalsa, ayer. / La Provincia

Adujo que el estado actual de la desaladora de Emalsa supone también un alto riesgo en caso de siniestro que podrían paralizar la producción de agua que afectaría al suministro de los abonados a la red, que ascienden a 193.000.

González Salmah anunció que la emergencia hídrica ya se ha decretado en Tenerife y ahora en La Gomera y Lanzarote y cree prioritaria la creación de un observatorio del agua con agentes sociales y del gobierno que aborde caso por caso la situación de cada isla. Reseñó que «se han olvidado del agua como algo estratégico, como lo puede ser sanidad, educación o turismo puntualizando que en obras hidráulicas la inversión es solo de 0,05% del PIB. Apuntó que en España la ejecución de estos planes es de un 23% y en Canarias, del 11%.

En las jornadas intervinieron también José López, que presentó el embalse Digital 5.0 en Sevilla y Alejandro Suaña, de Acciona.

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