Cabildo de Gran Canaria
Nuevo intento de reabrir el albergue de Tamadaba tras diez años de abandono
El área de Arquitectura del Cabildo se encarga del proyecto de rehabilitación tras los fracasos de Juventud y Medio Ambiente

Estado de abandono del campamento de Tamadaba / José Carlos Guerra
Un nuevo intento para recuperar el albergue juvenil de Tamadaba empieza tomar forma en el Cabildo de Gran Canaria tras más de una década de abandono y de promesas incumplidas. El departamento de Arquitectura ha asumido la tarea de elaborar el proyecto de las obras necesarias para reabrir el campamento después de que las consejerías de Medio Ambiente y de Juventud se hayan estado pasando la pelota en los dos últimos mandatos.
Aunque ya se ha redactado un anteproyecto y se ha calculado un presupuesto que ronda los tres millones de euros, en la mejor de las previsiones aún se tardarán casi dos años más para ver de nuevo en funcionamiento ese albergue, situado en el interior del pinar de Tamadaba y por el que pasaron miles de niños y adolescentes grancanarios en las tres últimas décadas del siglo XX.
El documento de Arquitectura está terminado y ahora debe ser remitido al Órgano Ambiental de Gran Canaria para que informe sobre una nueva propuesta para el suministro de energía eléctrica al recinto, según adelantó Augusto Hidalgo, vicepresidente del Cabildo y consejero insular de Obras Públicas, quien precisó que se ha descartado la instalación de una planta fotovoltaica en el antiguo campo de fútbol por el alto impacto visual y la complejidad de su mantenimiento, al estar entre árboles de gran altura.
La reforma aún tardará un mínimo de dos años y está pendiente de in informe ambiental sobre el suministro eléctrica
La alternativa que se plantea desde Arquitectura es llevar un cable junto a la carretera de acceso a Tamadaba, con lo se evita el impacto medioambiental de la línea eléctrica en el resto de ese espacio natural protegido. Según Hidalgo, si el Órgano Ambiental avala esa fórmula este verano, se podría tener concluido el proyecto definitivo antes de fin de año y licitar las obras a lo largo de 2025. El documento ya elaborado señala un plazo de ejecución de 52 semanas. El presupuesto de ejecución material es que 2.283.658 euros (más 574.278 euros de IGIC) y el de licitación de 2.907.782 (más 731.228 de IGIC), aunque esas cifras podrían variar cuando se redacte el proyecto definitivo y se incluyan los posibles condicionantes del Órgano Ambiental. La construcción de un refugio contra incendios forestales se lleva la mayor parte del presupuesto, que en los cálculos iniciales de la Consejería de Juventud no llegaba a los dos millones de euros.

Puertas y ventanas tapiadas en uno de los edificios del alberque. / José Carlos Guerra
En la descripción general, el documento de Arquitectura señala que el objeto del proyecto es realizar las obras necesarias en el actual Campamento de Tamadaba para destinarlo a Albergue Juvenil. Además, se redacta un proyecto para instalar un sistema de defensa contraincendios forestales en todo el ámbito de actuación.
Así, el Plan de Autoprotección del área recreativa de Tamadaba contempla, tras un análisis de posibilidades de respuesta frente a un episodio de emergencia por incendio forestal, el refugio contra las llamas mediante la creación de una sala de confinamiento planificado y la instalación en la antigua piscina y el estanque de un Sistema de Defensa Frente a Incendios Forestales (Sideinfo) sobre éste.
El confinamiento planificado es «la opción de mayor garantía de seguridad de los usuarios de las infraestructuras de uso público del Parque Natural de Tamadaba en determinadas situaciones como un incendio muy rápido», recalca el área de Arquitectura, que agrega que «esto se debe a la imposibilidad que en muchos casos puede haber de evacuar a los usuarios con garantías de seguridad».
Desde el año 2016
En los antecedentes se recuerda que el proyecto atiende la petición formulada por la Consejería de Educación y Juventud, mediante escrito del 5 de septiembre de 2016, en el que se plantea la necesidad de la colaboración del Servicio de Arquitectura para la adecuación de Tamadaba. «Para la consecución de tal fin», detalla, «se ha elaborado un anteproyecto de fecha de abril de 2017, para la tramitación de la Calificación Territorial, obteniéndose la resolución de la misma con fecha 28 de septiembre de 2017».
El documento apunta que teniendo en cuenta el estado en que se encuentra el Campamento de Juventud del Pinar de Tamadaba, el Cabildo «quiere realizar las reformas y mejoras necesarias en las actuales instalaciones, para crear en su lugar un Albergue Juvenil para 50 plazas, que pueda ser incluido en la Red de Albergues Juveniles de Canarias».
Respecto a las obras, añade que «la solución que se adopta para el Albergue Juvenil de Tamadaba se formula desde el aprovechamiento en lo posible de las edificaciones existentes». Por tanto, se parte pues de la premisa de mantener aquellos edificios susceptibles de aprovechamiento y de la reposición de los necesarios para dar cumplimiento al programa. También se entiende que «para un mejor funcionamiento del Albergue es aconsejable el agrupar en lo posible los alojamientos y concentrar los elementos sanitarios».
El primer trámite del actual gobierno para recuperar el antiguo campamento juvenil data del año 2016
La intervención, en líneas generales, recoge la reforma de los edificios comedor-cocina, vivienda almacén, aseo-duchas, grupo, almacén grupo y bazar, la demolición de los edificios enfermería, aseo-baños y almacén, y la construcción de dos nuevos edificios dedicados a alojamiento y a aseo- duchas.
En el edificio comedor-cocina se establecen los servicios generales del Albergue. En su reforma se sustituye el cuerpo metálico por otro de las mismas dimensiones en planta, pero que, debido a su posición dentro del conjunto, otorgue a la entrada del recinto una nueva imagen, más acorde con la Institución de la que depende y guarde una mejor relación con el entorno.
En este nuevo cuerpo del edificio se distribuye el vestíbulo de acceso al edificio, el comedor, la cocina y un almacén para la cocina. En la otra parte del edificio se distribuye en planta baja la zona de recepción con zona de estar e información, una oficina y servicios y la comunicación con la planta semisótano, manteniéndose la escalera existente.
El presupuesto se incrementa hasta los tres millones por la creación del refugio contra el fuego
En la planta baja se distribuye un pequeño apartamento para el personal del albergue, un salón de usos múltiples y almacén. En el exterior de este edificio, por su lateral de naciente, habrá que rasantear un poco la explanada existente para que el nivel de la totalidad de la planta semisótano quede por encima de la rasante del terreno.
La vivienda-almacén se convierte en un edificio de alojamiento con una capacidad de 16 literas (32 plazas), y también se distribuye un dormitorio doble para monitores, con un aseo y con entrada independiente.

Estado actual de deterioro de los baños del campamento juvenil / José Carlos Guerra
El edificio enfermería se demuele, siendo sustituido por el otro edificio de alojamiento, que también de planta rectangular se dispone paralelo al ala naciente-poniente del otro edificio de alojamiento, creando un patio abierto de relación y que puede ser utilizado para actividades al aire libre. Este nuevo edificio de alojamiento tiene capacidad para nueve literas (18 plazas), con un dormitorio doble para monitores y un aseo.
El espacio de aseo-duchas se reforma, disponiendo en él los inodoros en espacios individualizados, mientras que el de aseo-baños se demuele, debido a la calidad de su construcción y a su situación dentro del conjunto, alejado del resto de edificaciones, siendo sustituido por un edificio de duchas de nueva creación, que se dispone cerca del otro edificio de aseo y mejor conectado con el espacio libre creado entre los edificios de alojamiento.
Demoliciones
El inmueble denominado grupo mantiene su configuración, realizándose en él únicamente trabajos de reforma (cierre de huecos), de rehabilitación y cambios en las instalaciones. Se destina a almacén, pues en el edificio almacén-grupo se demuelen los corrales y el cobertizo y se realizan obras de reforma y rehabilitación.
La cubierta se modifica pasando a ser plana, inclinada a un agua y en su lateral norte se realiza un zócalo por medio de un muro de piedra a cara vista adosado a la fachada. En esta edificación se dispondrán los grupos electrógenos y sus instalaciones auxiliares.
El antiguo también se derriba debido al deterioro en que se encuentra y en el bazar se realizan obras de reforma y rehabilitación. La cubierta se modifica pasando a ser plana inclinada a un agua. Esta edificación se destina para el sistema de hidro compresores de la instalación de fontanería.
El proyecto también recoge el vallado del recinto y la instalación de tres torres de celosía metálica de 10 metros, cimentadas sobre el terreno. En la parte alta de cada torre se instalará un cañón de impulsión hidráulica, acompañados en la parte baja de una de tres bocas contra incendios adaptadas para el uso de bomberos. Estos cañones estarán conectados con una bomba de impulsión instalada en una construcción anexa.
Por último, la propuesta de debe aprobar el Órgano Ambiental consiste en dotar de energía eléctrica al albergue y al refugio contraincendios a través de la instalación de una torre en el cruce de Coruña, Artenara, y un tendido eléctrico de 8.324 metros, así como una estación transformadora e instalación eléctrica soterrada.
Un búnker contra incendios para 450 personas
El proyecto para recuperar el Albergue Juvenil de Tamadaba sostiene que «las condiciones orográficas, meteorológicas y de accesibilidad de la zona condicionan notablemente las opciones» para enfrentarse a un incendio forestal. «De hecho, en la mayor parte de los casos estudiados, el vial único de entrada y salida puede verse comprometido, no siendo transitable mientras dure en incendio», subraya. Ante ello, se plantea la necesidad de proteger a los usuarios mediante un confinamiento planificado y para establecer el Sistema de Defensa contra Incendios Forestales se aprovechan tres de las construcciones existentes. La piscina se cubre estableciendo en este espacio el depósito con capacidad de 500 metros cúbicos³de agua. El edificio en el que se encuentran las bombas de la piscina se aprovecha como espacio para las bombas del sistema y el actual estanque se reforma para crear en él la sala de confinamiento con un aforo de 540 personas.
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