Valleseco

La sequía pasa factura a La Laguna de Valleseco

El Ayuntamiento vierte 100 metros cúbicos de agua para saciar la sed de las aves y patos en la reserva natural

Patos en la charla de La Laguna de Valleseco.

Patos en la charla de La Laguna de Valleseco. / LP / DLP

J. Bolaños

Valleseco ha recuperado el nivel del agua de la charca de La Laguna, un espacio en el que se encuentran habitualmente patos y aves de las medianías, gracias a un aporte de más de 100 metros cúbicos. El Ayuntamiento espera que las especies puedan «refrescarse y mantener este ecosistema único de la isla», y «mantener un mínimo de la charca con agua, de los pozos de Las 4 Esquinas y El Prado». Estamos ante un invierno seco, con pocas precipitaciones y sumando el aumento de las temperaturas han afectado al entorno de la charca de La Laguna, sufriendo el suelo un estrés hídrico severo en estos últimos días, obligando a la concejalía de Aguas, a aportar agua a la charca, de cara al hábitat de la zona. La iniciativa ha sido llevada a cabo tras el aviso de los ciudadanos.

El concejal del Área, Francisco Rodríguez Vega, asegura que "seguiremos vertiendo agua de cara a mantener el hábitat, y reiteró las gracias a la vecina por su preocupación y amabilidad de contactar con el Consistorio, añadiendo que a lo largo de estos meses estaremos vigilante para que la charca tenga un mínimo de agua para la conservación de la biodiversidad de la zona y las aves que visitan este ecosistema de las medianías".

Imagen de la laguna de Valleseco.

Imagen de la laguna de Valleseco. / LP / DLP

Situada dentro del Parque Rural de Doramas, el área recreativa de La Laguna es una zona de gran belleza paisajística formada por una amplia caldera volcánica tapizada en su interior por vegetación propia de la laurisilva. Paseando por La Laguna se pueden observar los diferentes árboles que forman este bosque único en el mundo. Las sucesivas e intensas repoblaciones están conformando un nuevo bosque de laurisilva, que comenzó a raíz del Proyecto Europeo Laurisilva XXI. En el fondo, una pequeña laguna hasta donde se acercan para beber aves de todo tipo, desde pequeños pájaros como alpispas y canarios hasta aves migratorias como la garza.

Con su hipódromo

También cuenta con uno de los pocos hipódromos de la isla en el perímetro del recinto en el que se celebran carreras de caballos en época estival y durante las fiestas. Por debajo del Pico de Osorio se sitúa un albergue, el Aula de la Laurisilva, con capacidad para 50 plazas e instalaciones preparadas para realizar actividades en la Naturaleza: senderismo, talleres de educación ambiental y de juegos tradicionales, tirolinas, interpretación de la laurisilva, orientación. A la izquierda del área recreativa, un mirador nos permite observar gran parte del Parque Rural de Doramas, salpicado por distintos pueblos Valleseco, Moya, Firgas, etc.

Si continuamos por la carretera adyacente a La Laguna, pronto aparecerá ante nosotros la estampa del inconfundible Pico de Osorio, antiguo cráter volcánico que se alza majestuoso con sus 968 metros de altitud, permitiéndonos contemplar los pueblos colindantes de Teror, Firgas, Arucas y, más allá, el Norte isleño y la capital. La entrada al sendero de ascenso hasta la cima lo encontramos a la derecha, oculto entre zarzales, justo cuando la carretera hace una curva pronunciada. La pendiente de subida obliga a detenerse de cuando en cuando, permitiéndonos reparar en un paisaje arbolado de fayas, brezos y laureles, obtenido gracias a intensas labores de reforestación que pretenden recuperar la vegetación endémica.