Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las compras de artesanía en Maspalomas, mejor con la fresca

La mayoría de los profesionales de los diferentes oficios destaca el emblemático lugar que ocupa la feria y la calidad que ha ido ganando el espacio

José A. Neketan

José A. Neketan

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El quinto día de la Feria de Artesanía ‘Gran Canaria Verano Sur’ volvió a contar con un día tórrido, con temperaturas que rozaban los 30 grados centígrados. Su cercanía con el mar, junto al paseo de Meloneras, hizo que a medida que entraba la tarde la marea empujara la fresca y el lugar se fuera ambientando y el mercado tomara vida con los visitantes de varias nacionalidades, junto a peninsulares e isleños que estos días pasan sus vacaciones en el sur.

El horario de la feria, de 17.00 a 23.00 horas, lo hace compatible con los baños en la playa y las cenas en los hoteles para los turistas europeos, que tienen por costumbre hacerlo bien pronto. Y la mayoría, una vez lleno el estómago en los bufetes o restaurantes de la zona, salen emperifollados y coloraditos del sol, algunos de un rojo extremo, a visitar el mercado artesanal, convertido estos días en un lugar de obligada visita por el privilegiado lugar que ocupa en esta zona turística. A mano tienen piezas únicas que ofrecen hasta este domingo, día 18, los 64 artesanos y artesanas de diferentes oficios y de 17 municipios de la Isla que participan en esta nueva edición. 

El herrero Domingo Alemán, que ocupa el puesto número 1, ya estaba en su lugar de trabajo antes de que la feria abriera sus puertas. Alemán ha participado en todas las ediciones que se han celebrado en este lugar, y destaca el prestigio que le da a la feria hacerlo en el entorno del Faro de Maspalomas, un emblema de esta zona turística. «Para mí es un sitio privilegiado y encantador», afirma el herrero, quien confiesa que para entenderse mejor con la clientela ha ido a cinco cursos de idiomas «aunque no sé decir más de cuatro palabras, pero bueno, lo intento».

Los callos del herrero

El artesano asegura que la gente viene más a medida que va cayendo la tarde y la noche, «pero como estamos hasta las once de la noche no hay problema». Como anécdotas recogidas a lo largo de estos años destaca que se ha encontrado en esta feria personas de otros países que también se dedican a su mismo oficio. «Nos entendemos por señas, con muy pocas palabras, y me enseñan las manos para que vea los callos, y eso no engaña», apunta Alemán, quien añade que la mayoría de ellos ya están retirados, como él, que ahora se dedica a elaborar piezas artesanas. «Tres de ellos me vienen a visitar al puesto cada año porque les cuadra que están aquí de vacaciones», subraya. Y entre gestos y fotos de sus móviles que se comparten se entienden a la perfección. 

Domingo Alemán tiene como vecinas a Leonor Alcaino, que hace marroquinería, y a Blanca Acosta, que elabora piezas de ropa a ganchillo. La primera destaca la convivencia entre los diferentes profesionales que participan. «Las ferias son un momento en el que nos reencontramos y en el que se da un intercambio de ideas y proyectos que tenemos y que van surgiendo», afirma Leonor Alcaino, y destaca que desde que comenzó la feria hasta ahora se ha notado la inversión en esta iniciativa por parte del Cabildo de Gran Canaria y del Fondo para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac). «La calidad del montaje y toda la infraestructura que tenemos ahora no tiene nada que ver con las carpas a ras del suelo que teníamos antes, y eso influye en lo que el público ve, y le da más valor a nuestro trabajo», subraya. 

La segunda se estrena en esta feria con su carnet de la Fedac. Ha decidido compaginar su negocio en Las Remudas, con el que lleva 29 años, con las ferias de artesanía. Asegura que, aunque por la mañana se dedica a su empresa y ahora echa las tardes en Maspalomas, lo hace «con ilusión». Blanca Acosta recuerda que antes visitaba cada año la feria como público y ahora lo hace como profesional. En cuanto a cómo cree que percibe el turista sus obras, afirma que las sensaciones son buenas «y lo sé porque me dicen OK y levantan el dedo pulgar».

Una oferta «auténtica»

En su puesto de miniaturas y carpintería tradicional, María del Pino, que comparte oficio con su marido José Manuel Díaz, da unas clases rápidas a los jóvenes Isaac, de Barcelona, y Jun, de Corea del Sur. Les enseña pieza a pieza las yuntas, las queseras, los arados y hasta el regatón que se usa para el salto del pastor. Si les pareció poca la exhibición, echa un poco de agua en una caña, y al taparla y soplar por un caña más pequeña que tiene clavada, por un lado, imita el canto de los pájaros, y la venta ya está hecha. Ambos destacan que la feria les parece «una maravilla», además de conocer algo más de Canarias a través de los oficios tradicionales. Ven la diferencia entre esta feria «y otros mercados que hay en la Isla y que son un poco cutres, pero este nos encanta porque está muy bien hecho y es muy auténtico».

José Manuel confiesa que este año ve la feria «un poco floja. Mucha gente y pocas ventas». Hacen esta afirmación porque sabe cómo han sido los años anteriores en los que ha participado, aunque espera que el fin de semana repunte. Entre las piezas que hace están las queseras hechas en madera. Dice que mucha gente que aún hace queso las viene a buscar, «pero como son tan buenas y les duran bastante tiempo, pues no van a venir siempre a buscarlas». Fuerteventura y Lanzarote son otras islas a las que llevan sus piezas, todas ella salidas del ámbito rural, en el que se crió. 

Mercedes, la torcedora de puros

Otro de los oficios que llama la atención de los visitantes es el de Mercedes Martínez, torcedora de puros. Ese es el nombre que tienen las personas que se dedican a hacer habanos a mano. Trajo su profesión a Gran Canaria desde su Cuba natal. Tiene un negocio de artesanía de puros en el municipio de Agüimes y también se presenta en las redes sociales como La Dama de los Puros. 

Aunque asegura que hay día mejores y otros peores para la venta, asegura que la gente se acerca a esta feria con interés. Verla enrollar las hojas de tabaco de la clase Piloto Cubano es un espectáculo. «Uso ese tipo de hoja porque es una liga buena, no pica ni raspa, y al turista le gusta mucho el puro más suave que fuerte», explica. Su marca propia es Doble M y afirma que hay turistas que les hacen encargo de pedidos para llevarse a sus países, y que muchos de ellos repiten. «Fumar puros no es un vicio, es un placer, y cada uno de ellos es un pequeño tesoro que hago con mis manos», subraya. Los habanos que lleva a la feria los tiene bien resguardados «para que la humedad de la noche y de la marea no les afecte, porque son bastante delicados».

Juan Martínez lleva dedicado al cuero hace 45 años y está en la Fedac desde que se creó. Explica que esta feria de verano tiene de especial el lugar donde se celebra. «Esto es un sitio emblemático. Por aquí pasa mucha gente y por fin nos han dejado coger un poco del pastel del turismo». 

Martínez añade que esta iniciativa se agradece «porque si no fuera porque se celebra en esta época del año es imposible mantenernos, y esto nos da un poco de vida», asegura, y añade que «no puedes vivir todo el año solo con la de diciembre y la regional, necesitamos otros puntos de venta. Esto a los artesanos nos ha dado la vida».

Actuación de Araguaney

La Feria de Artesanía ‘Gran Canaria Verano Sur’ se mantendrá junto al Faro de Maspalomas hasta este domingo. Además de los puestos abiertos al público llenos de elaboraciones de diferentes oficios, el programa de este año vuelve a ofrecer actividades de animación. Si el viernes en la inauguración la parranda La Polvajera ambientaba el lugar, mañana jueves, día de fiesta, llegará la Parranda Araguaney, para celebrar en este lugar de Gran Canaria su 30 aniversario. También se ofrecen demostraciones en vivo cada día de la mano de diferentes artesanos y artesanas adscritos a la Fedac. Las exhibiciones serán de cuchillería con Manuel Suárez Perera; de marroquinería y zapatería con José Manuel Rodríguez Díaz; de bordado con Josefa Peña Galván y de cestería de centeno con María Eloísa Peña Galván

El broche final a las exhibiciones lo pondrá la destreza manual de la artesana caladora de Ingenio Nicolasa Alemán Sosa

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents