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Cabildo | Medio Ambiente

Cuatro áreas del Cabildo y Tejeda se implican en controlar la subida al Nublo

El gobierno insular proyecta un aparcamiento disuasorio para 120 vehículos en El Quemadero | La reserva previa y la guagua circular arrancarán en noviembre

Excursionistas en el inicio del sendero de subida al Roque Nublo, al fondo de la imagen.

Excursionistas en el inicio del sendero de subida al Roque Nublo, al fondo de la imagen. / JOSÉ CARLOS GUERRA

Las Palmas de Gran Canaria

Los accesos al Roque Nublo se empezarán a controlar el próximo mes de noviembre, con reserva previa y un circuito de guaguas para evitar las aglomeraciones de personas y vehículos en plena cumbre de la Isla. Y en ello se van a involucrar hasta cuatro consejerías del Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Tejeda, que están ultimando las medidas para frenar el deterioro en los alrededores de ese monumento natural por el aumento de visitantes en los últimos años.

Las actuaciones del Cabildo para limitar las subidas al Roque Nublo a un máximo de unas 50 personas a la hora se van a adoptar en dos fases, según explicó a este periódico Raúl García Brink, consejero insular de Medio Ambiente, quien resaltó que en la preparación del dispositivo para proteger ese espacio natural también están participando los máximos responsables de Obras Públicas y Carreteras, Augusto Hidalgo, de la Autoridad Única del Transporte (AUT), Teodoro Sosa, y de la Consejería de Turismo, Carlos Álamo.

Las primeras medidas tienen un carácter más urgente y se pondrán en marcha antes de fin de año. Desde Medio Ambiente ya se ha encargado la creación de una página web para solicitar las reservas diarias y en pocos días empezarán los movimientos de tierra para abrir un aparcamiento disuasorio en la zona conocida como El Quemadero, en unas parcelas agrícolas situadas en Los Llanos de Pez que ahora se utilizan para almacenar leña.

El Quemadero tendrá capacidad para unos 120 vehículos y será uno de los estacionamientos disuasorios tras la eliminación del que existe ahora en la Degollada de La Goleta, junto al inicio del sendero que lleva al Roque Nublo, aunque se dejarán algunas plazas para personas con movilidad reducida. Otros aparcamientos para la ruta circular en guagua ya están operativos en Cruz de Tejeda, junto al Parador de Turismo, y en zonas del casco urbano de Tejeda, a los que se unirá en el futuro otro en el pueblo de Ayacata.

La AUT ya proyecta la colocación de marquesinas en esos aparcamientos disuasorios y tiene avanzado el acuerdo con la compañía Global para la ruta circular que permita llegar en transporte público al principal sendero del Roque Nublo. Se prevé que haya guaguas desde las 9.00 horas de la mañana hasta las 18.00 horas de la tarde y que el cupo máximo para subir al monumento sea el número de pasajeros que quepan en esos vehículos, que serán híbridos, y hayan hecho la reserva.

García Brink apuntó que su departamento también es el encargado de preparar el dispositivo de control en los accesos, que incluye un servicio integral de limpieza en todo ese entorno. Los residuos y el daño al paisaje se reducirán con las medidas previstas en la segunda fase, pues se contempla la creación de un pequeño centro de interpretación con baños públicos y otros servicios para los visitantes.

La idea es que así disminuya de forma significativa el número de residuos que dejan los excursionistas, pues estarán más vigilados. El consejero recordó que hace unas semanas se hizo una limpieza de choque y se sacaron ocho bolsas de 100 litros solo de toallitas higiénicas, compresas y otros artículos, de gente que hace sus necesidades por el camino.

En esa segunda tanda de medidas también se pondrán vallas en los márgenes de las carreteras para que los coches no pueden aparcar en las proximidades de la Degollada de La Goleta. El departamento de Obras Públicas ha puesto señales de prohibido estacionar en las orillas de la calzada, pero eso no ha evitado los atascos.

«Se han pintado unas líneas bastante gruesas para señalizar la prohibición, pero no es suficiente, por lo que el próximo año se va licitar la colocación de biondas para que no se puedan dejar los vehículos en las orillas», adelantó el consejero de Medio Ambiente.

Puesto que la carretera no se puede cerrar al tráfico, la intención es «ponérselo difícil» a los que ignoran las señales de prohibición, lo que ahora obliga a los agentes de Medio Ambiente a llamar a la Guardia Civil, que es la que tiene las competencias para imponer multas en las carreteras rurales.

«Estamos bien coordinados los cuatro departamentos del Cabildo y el Ayuntamiento de Tejeda, por lo que antes de fin de año vamos a aplicar estas actuaciones urgentes; y luego estamos buscando medidas más definitivas a través de un proyecto europeo con los fondos Next Generation, aunque esa tardará dos años», comentó.

García Brink recordó que, aparte del Roque Nublo, se están preparando medidas para controlar el acceso a otros espacios naturales con «mucha presión», como las Dunas de Maspalomas y la Caldera de Bandama.

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