Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

San Bartolomé de Tirajana

La central térmica de Barranco de Tirajana: una fábrica de energía eléctrica en revisión

Endesa está en proceso de revisión de una de las unidades de vapor de 80 megavatios, la mayor potencia de la isla, una inspección que realiza cada ocho años.

Endesa revisa la central eléctrica de Barranco de Tirajana, en Gran Canaria

La Provincia / Andrés Cruz

San Bartolomé de Tirajana

Las entrañas de la central térmica del Barranco de Tirajana esconden una red de kilómetros de tuberías y cableados que se dirige en todas direcciones y que, en última instancia, funciona como una generadora de energía eléctrica, que luego vierte al sistema para que cada grancanario pueda encender la luz en su casa. Pero para que el interruptor arranque todo el engranaje debe funcionar a la perfección, y en esa tarea está Endesa, compañía que este mes se encuentra en pleno proceso de revisión mayor de la Unidad Vapor 1 de 80 megavatios -uno de los dos grupos que tiene con esta potencia, la mayor de la isla- para dejar los sistemas a punto y asegurar el suministro eléctrico en la isla.

La central tiene una potencia instalada de 700 megavatios y produce el 70% de la energía diaria

La revisión de estos equipos, instalados en 1995, tres años después de la colocación de los primeros grupos en la parcela ubicada junto a las Salinas del Matorral, se realiza cada ocho años y conlleva la inspección de más de 8.000 piezas. Este trabajo, que Endesa ha mostrado por primera vez a la sociedad, implica el desmontaje completo de todos los componentes de la Unidad Vapor 1 a fin de revisar todas las piezas, comprobar su estado, sustituirlas en caso de que estén deterioradas y darle a este grupo, de 80 megavatios de potencia, otros ocho años de funcionamiento en perfectas condiciones, según explicó este miércoles Luis Varela, director de Generación de Endesa en Gran Canaria.

«Estas unidades funcionan 8.700 horas al año y tienen que ser revisadas con unos protocolos muy estrictos para que puedan funcionar en buenas condiciones», señaló el directivo, quien señaló que, aunque estas inspecciones son habituales cada ocho años, en una situación de crisis energética como la que atraviesa Canarias esta revisión se realiza con mayor detenimiento, mayor calidad y con un importante esfuerzo en equipos humanos. De hecho, en esta tarea se emplean a fondo durante 40 días más de 400 personas, entre trabajadores de la central y expertos llegados desde península y otros países de 35 empresas. Endesa invierte en esta operación de revisión unos cinco millones de euros.

Desmontaje

La Unidad Vapor 1 de 80 megavatios está ahora mismo completamente desmontada en las instalaciones de la central. Sus tripas permiten observar una turbina de vapor que gira a 3.000 revoluciones por segundo. Y es la joya de la corona: la energía del combustible se transforma en un vapor que hace rotar esa turbina, y ese movimiento rotatorio es absorbido por el alternador y genera la electricidad que luego de vierte al sistema. Esta turbina, con el sistema en funcionamiento, se encuentra dentro de una carcasa de protección, y hasta ella el vapor llega a 530 grados de temperatura y 120 kilos de presión, de ahí que la maquinaria cuente también con un sistema de aislamiento térmico.

Endesa realiza la revisión a los grupos de vapor de 80 megavatios cada ocho años

Al ser colocados hace casi 30 años, estas revisiones son importantes porque otorgan fiabilidad a un sistema eléctrico, en el caso de Canarias, aislado. Sin esa revisión periódica la red podría ser inestable. «Nuestra misión principal de dar un servicio público de energía eléctrica nos obliga a hacer estas revisiones y una vez superada damos garantías al servicio», señala Luis Varela, quien recuerda que esta central cuenta con otros nueve grupos, cada uno con diferentes potencias, que también pasan sus revisiones periódicamente y que contribuyen a que el sistema eléctrico tenga completa autonomía.

En días como ayer, con ausencia de viento y sin la acción directa del sol por la capa de nubes y calima, que impide generar energías renovables, la central el barranco de Tirajana produce el 100% de la energía que se consume en la isla, según explicó el directivo, aunque en el cómputo anual produce entre el 80 y el 90%; el resto proviene de las energías limpias y la central de Jinámar. A este respecto, Saúl Barrio, director de Generación de Endesa en Canarias, matizó por su parte que en un día normal la central produce en torno al 70% de la electricidad de GranCanaria, un 20-25% viene de las renovables y el resto de las instalaciones de Jinámar. En total, este recinto tiene una potencia instalada de 700 megavatios.

Un operario de Endesa trabaja junto a la turbina de la Unidad de Vapor 2, ahora montada y operativa.

Un operario de Endesa trabaja junto a la turbina de la Unidad de Vapor 2, ahora montada y operativa. / Andrés Cruz

Esta electricidad no se almacena, sino que se produce en tiempo real según la demanda. Así, en Gran Canaria, con una gran demanda eléctrica por el sector turístico, por la noche se pueden alcanzar picos de producción de 500 megavatios, que descienden durante la madrugada, y se registran horas valle de 230 megavatios, según explicaron ingenieros de la central. Eso sí, la prioridad es verter al sistema la energía proveniente de las renovables, luego la de los sistemas más eficientes -como en este caso este grupo de vapor que se revisa- y después los grupos de ciclos combinados, que son aquellos con turbinas de vapor y gas.

Toda esta minuciosa ingeniería ha permitido que la central del barranco de Tirajana sea referente internacional porque se cumplen una serie de indicadores y parámetros como son disponibilidad, horas de funcionamiento, número de incidentes, coeficiente de rendimiento y sobre todo su apuesta por la sostenibilidad ambiental y la seguridad. «El primer objetivo que tenemos que cumplir es el de accidentes cero, y a nivel seguridad somos un referente mundial», concluyó Varela.

Tracking Pixel Contents