Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Moya

Samuel García e Iraya Rodríguez lanzan Berlinas by Moya, un dulce con más de 25 combinaciones que triunfa en Gran Canaria

Tras ocho años elaborando un sinfín de croquetas, los empresarios arrancan una propuesta colorida que ya es un éxito de ventas y al que sumarán un relleno con sabor a Clipper de fresa.

Moya

Una señora de casi 90 años, abuela de Samuel García, fue la primera persona que degustó las berlinas con las que su nieto y su pareja y socia, Iraya Rodríguez, estaban empezando a maquinar una propuesta dulce que sumar a sus ya más que conocidas croquetas de La Croquetería de Moya. Estaba rellena de nutella, cubierta con una crema de turrón y decorada con almendras. «Es el dulce más bueno que he probado en mi vida», verbalizó la mujer, una afirmación que hizo entender a Samuel e Iraya que iban por buen camino en la nueva propuesta de su negocio: coloridas berlinas que entre rellenos, coberturas y toppings admite más de 25 combinaciones diferentes. «Mi abuela no dijo eso porque yo fuese su nieto, al revés, ella es muy crítica, así que con su respuesta supimos que habíamos dado en la tecla», señala Samuel. 

Aquel sabor primigenio todavía no ha visto la luz -aunque llegará- pero sí lo han hecho los rellenos de pistacho, nutella o kinder, las coberturas de chocolate blanco, fresa, ferrero, snikers, kinder, lotus, pistacho y nutella, y los toppings de lacasitos, cubanitos, kitkat, lyon, lotus, oreo, chip ahoy, filipinos, nubes, pistacho y bolitas de chocolate crujiente, una chorreante propuesta de 200 gramos con la que estos empresarios han lanzado la firma Berlinas by Moya. «No hay forma elegante de comerse una berlina de Moya, eso hay que metérselo en la cabeza, están hechas para que nos manchemos porque así es como mejor saben», bromea Samuel. 

Berlinas de La Croquetería de Moya

Berlinas de La Croquetería de Moya / Andrés Cruz

Tras ocho años al frente de la croquetería, la idea de empezar a comercializar un dulce empezó a rondarles por la cabeza en diciembre, en un afán por asistir a las distintas ferias y eventos gastronómicos a los que acuden con una propuesta diferente. Pensaron en tartas, croissants, chuchos y hasta en croffle, pero desecharon esas ideas. «Tras meses indagando, vimos que la berlina es un producto tradicional que podíamos modernizar y que además da mucho juego porque aguanta más coberturas y topping», explica Samuel, «además eso nos permitía tener un producto diferente, debíamos diferenciarnos del resto». Otra de las ventajas de una propuesta como la berlina es que permite a estos empresarios cubrir las horas del desayuno y la merienda durante las jornadas de ferias, ya que por lo general las croquetas no tienen salida en esos tramos horarios. 

Iraya y Samuel vendieron entre 9.000 y 12.000 berlinas durante los cinco días de Fisaldo

Así que se pusieron manos a la obra y encargaron las berlinas a un pastelero de Moya, impulsando así la economía local, y ellos empezaron a experimentar con las distintas combinaciones de sabores con las que personalizan las peticiones de sus clientes. Poco después, lanzaron el nuevo producto en Gran Canaria Me Gusta en mayo y repitieron en Fisaldo hace dos semanas. Durante los cinco días de esta última feria, revela Samuel, vendieron entre 9.000 y 12.000 berlinas. «Siento mucha satisfacción cuando veo que hay largas colas de personas para probar nuestro producto», apunta el empresario. 

Berlinas de La Croquetería de Moya

Berlinas de La Croquetería de Moya / Andrés Cruz / LPR

Y habrá más para probar porque a pesar de llevar apenas dos meses con la producción de estas berlinas, ya tiene previsto incluir en breve dos nuevos sabores, un relleno con sabor a Clipper de fresa y una cobertura de crema de tarta de queso, además de otra de las propuestas estrella: la Berlihelado, una berlina abierta con un fondo de crema de coberturas, una bola de helado ‘fiesta’ típico de Canarias y un topping. 

Por ahora, estas berlinas pueden encontrarse en las ferias a las que Iraya y Samuel asisten con la food truck de la croquetería; para las berlinas por ahora despliegan una carpa, pero ya trabajan para tener otro camión para su venta. Además, pueden adquirirse en la propia croquetería los sábados y los domingos. 

Dada la gran acogida y demanda que tienen estos dulces, la pareja ya se plantea en un futuro a corto plazo poner en marcha un servicio a domicilio y además ya está en conversaciones con su pastelero para que encuentre la fórmula de poder ofertar opciones sin gluten para las personas celíacas. Estos empresarios no olvidan la bebida de acompañamiento, ya que también han sacado una línea de cafés helados y smothies y hasta cuidan al detalle el envase para trasladar las berlinas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents