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El Sureste lava la imagen de Gran Canaria y alegra a 83 parados como Esther: "Ya nadie te contrata con 50 años"

La Mancomunidad inicia otro plan de empleo y limpieza del entorno con 83 desempleados de difícil inserción

Foto de familia de contratados y autoridades

Foto de familia de contratados y autoridades / La Provincia / DELFOUR_PHOTOGRAFER

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Agüimes

El 2º Plan de Empleo de Adecentamiento y Mejora del Entorno Aeropuerto-Zona Sur Turística da otro repaso en los municipios de la Mancomunidad del Sureste, Agüimes, Ingenio y Santa Lucía. El plan busca devolver dignidad paisajística a la isla desde la puerta de entrada para miles de turistas cada día y de los propios canarios. Cuando finalice esta segunda actuación se habrá actuado al menos en 90 hectáreas.

La iniciativa conjuga inserción laboral, regeneración paisajística y cuidado medioambiental. Proyecta actuar en esta ocasión en un mínimo de 50 hectáreas, con una bolsa adicional de 29 hectáreas, para las que se ha contratado a un total de 83 personas desempleadas de difícil inserción laboral que además, recibirán formación. Su cometido: eliminación de plásticos antiguos y residuos tóxicos procedentes de explotaciones agrícolas en desuso; clasificación selectiva de residuos para su tratamiento; y reutilización y reciclaje de materiales contribuyendo a una economía circular y sostenible.

Empleo

El segundo plan, financiado íntegramente con 1.8 millones por el Cabildo de Gran Canaria, fue presentado ayer en las instalaciones de la Mancomunidad en el Polígono Industrial de Arinaga por el presidente insular, Antonio Morales; el consejero de Empleo Juan Díaz; el presidente de la Mancomunidad y alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Francisco García, la alcaldesa de Ingenio, Vanesa Martín, y el alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, además del personal contratado..

Los desempleados en situación de vulnerabilidad laboral trabajarán durante nueve meses. El equipo se compone de 73 peones, 7 capataces, 2 auxiliares administrativos y un ingeniero agrónomo, distribuidos entre los tres municipios. Agüimes acapara la mayor parte de la superficie, con 23,8 hectáreas repartidas en 14 fincas. Ingenio suma 5,41 hectáreas en tres parcelas, mientras que Santa Lucía aporta 15,84 distribuidas en cinco terrenos, dos de ellos municipales.

Además de una oportunidad de empleo, los contratados reciben formación técnica con cursos en Prevención de Riesgos Laborales, Gestión de Residuos Industriales, Manipulación de Productos Fitosanitarios y de Alimentos. Esta formación especializada refuerza sus competencias y mejora su empleabilidad en sectores tanto públicos como privados.

Esther González, de Balos, con 50 años, dijo ayer super contenta que este trabajo  "es una oportunidad caída del cielo",  dijo ayer super contenta.

Esther González, de Balos, con 50 años, dijo ayer super contenta que este trabajo "es una oportunidad caída del cielo", dijo ayer super contenta. / Pepa Pallarés

"Oportunidad caída del cielo"

Uno de los rostros de este plan es Esther González, vecina de Balos, de Vecindario, de 54 años, casada y madre de dos hijos. Para ella, «este empleo ha sido un respiro. Ha sido una oportunidad caída del cielo. Desgraciadamente, a esta edad nadie te coge ya en un trabajo. En casa solo entra un sueldo, y hay que pagar alquiler, que cada vez sube más, luz, agua, comida, los niños, etcétera. Esto es una oportunidad única», dijo más que contenta. Durante los nueve meses que estará contratada, Esther cobra 1.400 euros mensuales y, además, suma tiempo a su vida laboral de cara a la jubilación.

Rayco, Tamara y Lania están "super contentos" por este trabajo.

Rayco, Tamara y Lania están "super contentos" por este trabajo. / Pepa Pallarés

Alegría y "buen rollo"

Tras la presentación oficial los nuevos residentes de la comarca hablaban y todos con cara de felicidad. Todos son menores de 30 y mayores de 50 años. Por ejemplo, Tamara, es de Ingenio y con 28 años consigue su primer trabajo a través de este plan. Tiene dos niños y lo celebra porque podrá aprender con los cursos que le darán. Ah, destaca el buen ambiente entre los nuevos compañeros.

También Rayco mostraba alegría. Es de Agüimes y lleva parado seis meses. Antes limpiaba palmerales en la Sorrueda con una empresa pero se quedó en paro. Esto es una nueva oportunidad laboral, asegura a sus 44 años.

Igualmente, otra nueva compañera de viaje en este equipo es Lania Silva, de Vecindario, que con 31 años retoma la vida laboral, que paró diez meses por una causa bien justificada. El embarazo de su segunda hija.

Una de las novedades respecto a la fase anterior, que concluyó en febrero tras limpiar 90 hectáreas y retirar 440 toneladas de residuos, es la incorporación de tres líneas de subvención diferenciadas, una por cada municipio, así como la definición de cuatro zonas prioritarias. La que mayor puntuación otorgaba se localiza en Agüimes, en el entorno de la Laguna, una franja especialmente deteriorada próxima al Monumento Natural de Arinaga. También se prestará atención a un corredor de alto valor visual que recorre el lado este de la autopista GC-1, entre el Burrero (Ingenio) y Bahía Forma (Santa Lucía), bajo la ruta de aproximación aérea al aeropuerto.

En total, se recibieron 115 solicitudes de propietarios que ofrecieron sus parcelas. Finalmente, Agüimes acapara la mayor parte de la superficie elegida, con 23,8 hectáreas repartidas en 14 fincas. Ingenio suma 5,41 hectáreas en tres parcelas, mientras que Santa Lucía aporta 15,84 distribuidas en cinco terrenos, dos de ellos de titularidad municipal.

Uno de los aspectos destacados de esta edición es que se priorizaron fincas pequeñas, lo que supuso una ventaja en la selección. Aunque también se han incluido espacios dentro de propiedades mayores, se han delimitado zonas concretas para no exceder las cinco hectáreas por dueño. En el caso de una parcela de 27 hectáreas en Santa Lucía, por ejemplo, solo se actuará en cinco.

Sancionar a los "guarros"

Morales calificó el proyecto como «ambicioso y necesario», al unir empleo e impacto ambiental: «Protegemos el paisaje, el medioambiente y la salud de las personas, al tiempo que damos una oportunidad a quienes más lo necesitan». Además, hace un llamamiento a la responsabilidad: «no se puede seguir aguantando a esos guarros que ensucian para que otros limpien. Hay que perseguir y sancionar a quienes atentan contra el medio ambiente».

Díaz indicó que «esta zona del sureste, la primera imagen que se llevan quienes nos visitan, arrastraba un serio problema de abandono. Ahora estamos transformando ese paisaje, pero también transformando vidas con formación y empleo».

Para el presidente de la Mancomunidad y alcalde de Santa Lucía, García, la actuación tiene también un valor simbólico: porque «estamos dando respuesta a una demanda histórica: mejorar la imagen de los invernaderos abandonados. Hoy es un día para sentirnos orgullosos de este paso colectivo que une a administraciones, técnicos y trabajadores».

Con este resultado, el plan demuestra que las políticas activas de empleo pueden ser también herramientas de regeneración ambiental y orgullo colectivo, integrando limpieza, formación, inserción y sostenibilidad.

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