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Así es el mojo rojo que conquista Canarias y que puedes hacer en casa

Un clásico canario explicado paso a paso

Cómo preparar el famoso mojo canario

Cómo preparar el famoso mojo canario / LP/DLP

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Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

En Canarias, el mojo rojo no es solo un tipo de salsa, es también un pedazo de identidad servido en cada mesa. Puede acompañar unas papas arrugadas, elevar un buen entrecot o dar vida a un simple trozo de pan. Y si hay alguien que sabe cómo prepararlo para que quede perfecto, ese es el cocinero y creador de contenidos @cocinaypunto_, que en uno de sus vídeos ha desvelado su receta paso a paso.

“¿Quieres aprender a hacer un mojo rojo?”, pregunta, mientras coloca sobre la mesa los ingredientes. La escena huele ya a tradición: pimiento rojo, pimientas palmeras secas, un toque de pimienta picona, vinagre, aceite de oliva, sal y comino.

El corazón del mojo: el pimiento

Todo comienza con un pimiento rojo. “Cortamos un pimiento, le quitamos la parte blanca y las semillas”, explica. No es un gesto cualquiera: retirar esas partes evita el amargor y garantiza un sabor más limpio. Lo corta en cuadrados y lo reserva para el momento clave: el triturado.

Después llega el turno de las pimientas palmeras secas. Con cuidado, las escurre y las limpia, quitando semillas y hebras internas. Este paso, aunque laborioso, es esencial para conseguir la textura y el sabor auténtico.

Pimientos sobreenvasados

Pimientos sobreenvasados / Goncharov A.

El toque que marca la diferencia

El ajo, protagonista silencioso, también recibe atención especial. “Partimos el ajo por la mitad y le quitamos el germen para que no repitas”, comenta. No es solo un truco de cocina, es un gesto de respeto hacia quien se sentará a la mesa.

Ahora, llega el momento de añadir el fuego al mojo. “Le echamos unas pimientitas piconas, en mi caso, voy a echar dos para que esté bien picón”, confiesa. Es aquí donde la receta se abre a la personalidad de cada cocinero.

Las papas arrugadas con mojo de El Rinconcito Canario, de Lanzarote, Valleseco.

Las papas arrugadas con mojo de El Rinconcito Canario, de Lanzarote, Valleseco. / José Carlos Guerra

La alquimia del mojo

En el vaso de la batidora se mezclan el pimiento rojo, las pimientas palmeras, la pimienta picona, el ajo, el vinagre, el aceite de oliva, la sal y el comino. Luego, a triturar. El sonido de la batidora es el preludio de algo bueno.

“Y así nos queda, miren qué pinta, madre mía”, exclama al mostrar la salsa. Roja, brillante, con ese aroma que se clava en la memoria. Lo vierte en un bol y no puede resistirse: “Probamos una cucharada. Si no te gusta probarlo a cucharadas, puedes probarlo con un pedacito de pan”.

En la gastronomía canaria, el mojo picón rojo es inseparable de las papas arrugadas, uno de los buques insignia de las islas. Pero su versatilidad es infinita, pues puede acompañar carnes como el entrecot o el chuletón, hasta pescados y verduras asadas.

Consejos para un mojo perfecto

El éxito del mojo rojo está en el equilibrio: la intensidad del ajo, el punto de sal, el picante justo y la acidez del vinagre. Usar un buen aceite de oliva, preferiblemente de sabor suave (0,4º), ayuda a que los sabores se integren sin que el aceite domine el conjunto.

Si quieres conservarlo varios días, guárdalo en un recipiente hermético en la nevera y cúbrelo con una fina capa de aceite para protegerlo del aire. Así mantendrá su color y sabor.

Nació de la mezcla cultural y de la necesidad de conservar y potenciar los sabores con ingredientes locales y accesibles. Prepararlo en casa es traer un pedazo de Canarias a tu mesa.

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