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Así es ‘Tributo Canarii. Las Piedras del Silencio’, la exposición que revive el legado aborigen de Gran Canaria

La muestra reúne hasta el próximo 31 de agosto, en Arucas, más de cien obras, objetos y recipientes elaborados a mano

Visitantes en la sala de la exposición

Visitantes en la sala de la exposición / E.M.H

Elena Montesdeoca

Elena Montesdeoca

Arucas

La Casa de la Cultura de Arucas abre sus puertas para descubrir la exposición ‘Tributo Canarii. Las Piedras del Silencio’, una muestra de diversos objetos y materiales inspirada en el mundo indígena de la Isla. Hasta el próximo 31 de agosto, la sala del edificio retrocederá más de 3.000 años en el tiempo y los visitantes podrán sentir, tocar y ver los diferentes elementos y piezas más significativos de la vida de los antepasados aborígenes en Canarias.

La muestra consta de más de cien obras, objetos y recipientes elaborados con diversos materiales como fibra de drago, piedras de molino y maderas de varias especies. Destacan, además, las recreaciones, reproducciones y adaptaciones artísticas de piezas cerámicas. Recipientes contenedores, haces de leña, antorchas, lanzas, elementos de arado, garrotes, molinos circulares, morteros de mano e, incluso, recreaciones de varios fardos funerarios que se han realizado con troncos de drago decoran por completo cada metro del lugar.

«Todo lo que hay expuesto lo he hecho con el trabajo de mis propias manos», explica Juan Santana, el propulsor de la exposición. Nació en lo más profundo del corazón de Gran Canaria, entre barrancos y naturaleza y, desde entonces, ha tenido siempre mucha curiosidad por conocer la cultura de los ancestros. «Siempre he estado investigando por mi propia cuenta y me he convertido en un romántico de esta cultura», argumenta. Todo su tiempo libre lo dedica a patear por la Isla, leer y, sobre todo, a seguir ampliando sus conocimientos sobre el pasado del Archipiélago. «Voy sacando fotos a todo lo nuevo que veo y que me llama bastante la atención».

Cuidar los yacimientos

Mediante esta muestra, Santana ha querido dar a conocer todos los instrumentos que utilizaban los primeros habitantes de Gran Canaria «para el ámbito defensivo y también el laboral». «La exposición representa el hábitat de la vida cotidiana de los antepasados, dando un paseo por los barrancos y verticales de la Isla y, por eso, lo que vemos en la exposición es toda una documentación fotográfica, de utensilios y de legado cultural», subraya.

Objetos y cerámicas de la exposición

Objetos y cerámicas de la exposición / E.M.H

Aunque muchos de los objetos parecen rescatados de lo más profundo de las cuevas de las cumbres de Gran Canaria, Santana insiste en la importancia de cuidar y preservar los elementos que abrazan la memoria de las Islas. «Los yacimientos son intocables y lo único que te puedes llevar de ahí es una fotografía».

Desde que se inauguró la exposición, cientos de visitantes de diversos países y nacionalidades han recorrido la sala de una esquina a otra para conocer más sobre las raíces canarias. «La semana pasada vino una mujer que era de aquí pero llevaba mucho tiempo viviendo en Miami y quería conocer más sobre el origen de su tierra», recuerda. Holandeses, alemanes, ingleses, españoles y canarios salen cada día del edificio impregnados en nuevos conocimientos y con una esencia más canaria.

Visitantes de varios países

Laura Hernández es de Madrid y, desde hace algunos días, está de vacaciones en Gran Canaria. Ha hecho excursiones a diferentes municipios y el pasado miércoles, concretamente, recorrió Tejeda y Artenara. Antes de regresar a su ciudad, quiso hacer una visita guiada por Arucas y fue ahí donde se enteró de que en la Casa de la Cultura había una exposición sobre la vida indígena. «Nos está gustando mucho porque hay un poco de todo, entre fotografías y elementos», acentúa. En la excursión anterior por las cumbres de la Isla, a Hernández le explicaron la importancia y las curiosidades de las cuevas de la zona y, por este motivo, ve «todo más claro». «Se entiende perfectamente lo que el autor ha querido transmitir y explicar», concluye.

A pesar de que la exposición finaliza el próximo 31 de agosto, Santana desvela que próximamente se podrá volver a disfrutar de ella en otros municipios. «También la he llevado al instituto Domingo Rivero, en Arucas, para que los más pequeños tengan acceso a esta información y conozcan, desde temprana edad, las raíces de nuestras Islas», destaca. La muestra, sin ánimo de lucro, seguirá viajando durante los próximos meses por escuelas, salas, pueblos y generaciones.

Esta propuesta cultural no solo rinde homenaje a los antiguos pobladores de Gran Canaria, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de preservar y valorar nuestras raíces. ‘Tributo Canarii. Las Piedras del Silencio’ es, en esencia, un puente entre el pasado y el presente, una oportunidad para conectar con la identidad viva de la Isla.

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