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Persisten los efectos de la misteriosa contaminación marina en Gran Canaria: Rocas Negras y Melenara siguen cerradas, pero Vargas reabre con calidad excelente

El Ayuntamiento de Santa Lucía mantiene el cierre parcial por presencia de pienso para peces, mientras Agüimes confirma que su playa ha superado los análisis con niveles mínimos de enterococos

Manchas en la Playa de Salinetas

La Provincia

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Las Palmas de Gran Canaria

La bruma del mar no siempre es natural. En los últimos días, el sureste de Gran Canaria ha visto cómo varias de sus playas han tenido que cerrar temporalmente al baño debido a una contaminación marina insólita. No se trata de residuos microbiológicos, sino restos de pienso para peces que podrían estar relacionados con vertidos de jaulas marinas de acuicultura.

Este jueves, el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana ha confirmado que la playa de Rocas Negras, también conocida como "El Yodo", seguirá cerrada de forma parcial tras los últimos resultados de los análisis del agua. Aunque las pruebas descartan la presencia de hidrocarburos o agentes infecciosos, sí han detectado una sustancia vinculada al pienso utilizado en piscifactorías próximas, como las localizadas frente a la costa de Telde.

Vargas supera los controles

La mejor noticia del día la ha dado el Ayuntamiento de Agüimes, al anunciar la reapertura de la playa de Vargas. Según explicaron, las analíticas confirman niveles mínimos de enterococos intestinales. “Los datos de la analítica no son buenos, son excelentes”, señalaron. “En valores de hasta 200, nosotros estamos en cuatro o cinco puntos. Podemos presumir de una calidad de agua excelente”, destacaron desde la corporación municipal. Las banderas que prohibían el baño ya han sido retiradas.

Rocas Negras y Melenara siguen clausuradas

El caso de Rocas Negras no es un hecho aislado. En apenas una semana, cinco playas han sido cerradas en el litoral sureste por esta extraña forma de contaminación marina. La lista la completan Melenara (Telde), Vargas (Agüimes), San Agustín y Las Burras (San Bartolomé de Tirajana). Las dos últimas ya fueron reabiertas y ahora se suma Vargas. Solo Melenara y Rocas Negras permanecen bajo restricciones.

Vecinos de Melenara, como Carmen Artiles, denuncian que llevan más de un mes soportando olores nauseabundos y que han tenido que abandonar sus viviendas por la insalubridad ambiental: “No se puede vivir aquí. Estoy asfixiada”, aseguró. A esto se suman casos de personas que han requerido atención médica por infecciones oculares y auditivas tras bañarse sin conocer la situación real del agua.

El origen apunta a las piscifactorías

El Seprona ha abierto una investigación tras la denuncia de la empresa Aquanaria, que gestiona las jaulas marinas próximas a Telde. Las sospechas apuntan a un vertido accidental o negligente de pienso y residuos orgánicos que, debido al viento y las corrientes, se ha desplazado hacia la costa, dejando mantos aceitosos, espuma y restos sólidos.

El grupo ecologista Turcón también ha detectado residuos en las playas de Vargas, Tres Peos y otras zonas rocosas de Agüimes, y ha solicitado una investigación independiente, así como medidas preventivas como barreras de contención y el traslado de las jaulas a zonas más profundas.

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