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Ingenio

Un ‘guiño’ de Claudia: el temporal frena in extremis el desahucio de una familia numerosa en Ingenio

La abogada de la familia Macías logró suspender el desahucio gracias a un recurso presentado ante la alerta máxima por la borrasca Claudia, mientras el Ayuntamiento de Ingenio busca una solución habitacional

La familia con seis hijos de Ingenio consigue paralizar el desahucio

La familia con seis hijos de Ingenio consigue paralizar el desahucio / La Provincia

Ingenio

La borrasca Claudia dio un respiro donde parecía que no quedaba ninguno. La borrasca que mantuvo en alerta máxima al Archipiélago sirvió para paralizar in extremis el desahucio previsto este jueves contra Moisés Macías, su esposa y sus seis hijos menores, enn Ingenio . Un giro inesperado que llegó cuando la familia ya había empaquetado sus pertenencias en cajas y se preparaba para perder el techo bajo el que han vivido durante los últimos años.

El aplazamiento, concedido por el juzgado tras aceptar el recurso de suspensión presentado por su abogada, Isabel Saavedra, se notificó antes de las 10.00 horas, cuando todos aguardaban en la calle a los funcionarios bajo un sol irónico que contrastaba con el parte meteorológico.

A contrarreloj

Claudia frenó el desahucio, pero el aplazamiento apenas concede un respiro. La familia, que cuenta con dos nóminas y estabilidad económica, se enfrenta ahora a una cuenta atrás de unos 16 días antes de que el juez vuelva a fijar hora y fecha para el lanzamiento si no logran encontrar un techo. El Ayuntamiento de Ingenio mantiene desde entonces una búsqueda contrarreloj para conseguir una vivienda.

El Consistorio ha redoblado esfuerzos para evitar que la familia acabe en la calle. El concejal responsable del área de Vivienda, Lucrecio Suárez, ha realizado más de doscientas llamadas a hoteles, inmobiliarias, plataformas de alquiler, empresas, y particulares. «Hemos recurrido a la red vecinal y a la difusión boca en boca», señala. La prioridad es conseguir un alojamiento temporal mientras se tramita una solución estable a medio plazo. Afirma que es una familia con recursos, sin embargo reconoce que simplemente el mercado inmobiliario les da la espalda por tener hijos y temor a que pierdan la solvencia, explica el edil.

Una salida con Visocan

Igualmente, la alcaldesa ingeniense, Vanesa Martín, subrayó ayer que están trabajando con el Gobierno canario y la empresa pública Visocan para dar una solución a través de una vivienda de promoción privada. Pero esta fórmula, aunque es viable, requiere de muchos trámites y un tiempo que puede prolongarse durante meses, demasiado como para que ocho personas estén sin techo.

Suárez, en la misma línea que Martín, observó que la suma de los salarios del matrimonio supera el salario mínimo exigido para poder acceder a una vivienda de promoción pública, por lo que la salida es la promoción privada, de la que saldrá alguna bolsa en el municipio pero que para optar a un inmueble se requieren requisitos legales que hay que tramitar «y son lentos».

Solventes y pagan 700 euros

El cabeza de familia estaba contento ayer y también quería dejar claro que pueden pagar un alquiler, pero «no quieren una familia tan grande. ¿Tanto cuesta que nos alquilen una casa? Somos solventes, tenemos dos nóminas, pero con seis hijos nos vemos en la calle. Nadie quiere arrendar a una familia con niños, aunque podamos pagar, nos vemos en la calle». Pide colaboración social para que algún particular les alquile una casa.

De media, están dispuestos a pagar una renta de 700 euros o algo más «y ni así hemos conseguido nada», se lamentaba el vecino ingeniense alegre por momentos pero con incertidumbre.

La familia Macías se ha convertido en la cara visible del problema habitacional en el municipio y Canarias. Macías se mostró ayer agradecido, contento pero cauteloso. Agradeció el apoyo recibido de personas como su abogada, la plataforma Derecho al Techo, que ha trabajado mano a mano con la familia en busca de una solución dentro y fuera de los despachos. Ayer llevaron grandes pancartas y megáfono en mano dieron voz al caso, que ha puesto rostro a una realidad cada vez más extendida: familias con empleo, pero sin acceso a la vivienda. En Canarias, la escasez de alquiler asequible y el auge del alquiler vacacional agravan un problema que ya no afecta solo a los hogares sin ingresos.

El procedimiento sigue

«El procedimiento judicial sigue abierto. Hemos ganado tiempo, pero no la batalla», reconocía ayer la abogada y también activista Isabel Saavedra, que al igual que en otros casos defiende el derecho de la vivienda para las familias. «Y esta es una gran luchadora».

La noticia, comunicada a por la Policía Local, desató una mezcla de alegría, alivio y aplausos entre los vecinos que aguardaban ante el inmueble. Entre ellos, voluntarios de Derecho al Techo como Tito Martín. Proclama que «acabemos ya con el negocio de la vivienda. No puede seguir como un bien de mercado y no cumplir con su función social». Este colectivo asesora en estos momentos 10 casos por desahucio en la isla.

La suspensión temporal llega como un alivio en medio de la tormenta Claudia —literal y figuradamente— y, mientras los vecinos celebraban la noticia, el cielo despejado y soleado dio pie a algún comentario irónico: “Claudia —dijo uno— guiñó un ojo a la familia”. Aunque la realidad es que siguen pendientes de su particular borrasca.

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