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Invasión de las Dunas de Maspalomas: ¿hasta cuándo seguirá el desfile de visitantes?

¿Por qué cientos de personas ignoran los carteles y se adentran en este espacio protegido?

Invasión silenciosa en las Dunas de Maspalomas: ¿hasta cuándo seguirá el desfile de visitantes?

Invasión silenciosa en las Dunas de Maspalomas: ¿hasta cuándo seguirá el desfile de visitantes? / La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Las Dunas de Maspalomas, en el sur de la isla de Gran Canaria, se ha convertido en un escenario constante de alarmas medioambientales. A pesar de la cartelería, los cordones de delimitación y las campañas de concienciación, la invasión por parte de visitantes es ya diaria. Hoy mismo se han vuelto a ver imágenes de personas paseando y haciéndose fotos en este enclave natural, traslapando senderos, ignorando avisos y vulnerando un ecosistema frágil y protegido.

El valor del ecosistema

Las Dunas de Maspalomas están catalogadas como Reserva Natural Especial y representan un sistema dunar costero único en la isla. Este entorno alberga flora adaptada al ambiente arenoso y especies de aves migratorias, que dependen de la calma para reproducirse o descansar. Sin embargo, su estabilidad se ve comprometida por el constante pisoteo, los desplazamientos fuera de los senderos y el impacto del turismo masivo.

Datos alarmantes de incumplimiento

  • En un operativo reciente de tan solo cuatro horas, 75 personas fueron identificadas y 18 denuncias se impusieron por acceso a zonas prohibidas, uso de drones y fotografía profesional sin autorización.
  • Según datos actualizados, se registran entre 150 y 300 accesos indebidos diarios a la zona protegida, incluso al atardecer, cuando la afluencia aumenta.
  • Durante el crepúsculo, se han llegado a reunir hasta 500 personas en áreas restringidas de las dunas para sesiones de fotografía, ignorando la señalización existente.
Las Dunas de Maspalomas, en el sur de la isla de Gran Canaria, se ha convertido en un escenario constante de alarmas medioambientales.

Las Dunas de Maspalomas, en el sur de la isla de Gran Canaria, se ha convertido en un escenario constante de alarmas medioambientales. / La Provincia

¿Por qué sucede esta “invasión”?

El fenómeno no responde únicamente a la curiosidad turística. Algunos factores clave son:

  • La mezcla de “atracción desierto + playa” que convierte el lugar en un imán para fotografías llamativas.
  • La sensación de ausencia de vigilancia constante, lo que anima a muchos a atravesar los cordones de delimitación.
  • La falta de conocimiento o el desinterés por las normas: los carteles advierten, pero no bastan.
  • La demanda de “contenido instagramable” o “foto perfecta” que impulsa la infracción consciente de los senderos delimitados.

Consecuencias para el entorno natural

La presión humana provoca varias afectaciones:

  • Pérdida de la dinámica natural de las dunas: la arena que se mueve con el viento se compacta, se detiene el avance natural y se altera el proceso geológico.
  • Alteración de la vegetación especializada, plantas halófilas que estabilizan la arena y que sufren al ser pisadas o desplazadas.
  • Molestia constante para la fauna —en especial aves migratorias y reptiles endémicos— que necesitan tranquilidad para nidificar o descansar.
  • Deterioro progresivo del paisaje, lo que amenaza tanto su valor ecológico como turístico a largo plazo.
Las Dunas de Maspalomas están catalogadas como Reserva Natural Especial

Las Dunas de Maspalomas están catalogadas como Reserva Natural Especial / La Provincia

Medidas en marcha y retos pendientes

Las autoridades han reforzado la vigilancia y han anunciado nuevas medidas:

  • El Cabildo de Gran Canaria junto a la Guardia Civil han desplegado operativos especiales con motos, quads y drones para interceptar a los visitantes que invaden las zonas protegidas.
  • Instalación de sensores, cámaras, mejora de la señalización, y campañas de sensibilización para reducir la presión de accesos indebidos.
  • Sanciones que pueden alcanzar montos elevados; por ejemplo, multas que van desde 150 € hasta 600.000 €, dependiendo de la gravedad del daño al ecosistema.

Lo que puedes hacer como visitante responsable

  • Respeta únicamente los senderos señalizados dentro del área de la reserva.
  • No te adentres en zonas delimitadas como prohibidas; los carteles están allí por una razón.
  • Evita usar drones sin permiso o hacer fotografías profesionales sin autorización.
  • Difunde la importancia del respeto al medio: cada paso cuenta.
  • Visita el mirador o centro de interpretación para conocer mejor el valor ecológico del lugar.

La “invasión” de visitantes en las Dunas de Maspalomas no es solo un problema de normas incumplidas: es un aviso de que un ecosistema frágil, tan atractivo como vulnerable, está en riesgo. Si bien hoy mismo hemos sido testigos de nuevas imágenes de personas paseando y haciéndose fotos en zonas protegidas, cada acción cuenta para revertir esta tendencia. El reto es grande, pero también lo es el valor de este paraje. Con compromiso, respeto y vigilancia efectiva, aún estamos a tiempo de preservar este mar de arena dorada para las generaciones futuras.

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