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Entrevista | María Peñate Bodeguera más longeva de Gran Canaria

María Peñate: “Me gustaría que en Canarias todo el mundo tenga su vino”

La viticultora María Peñate, a sus 89 años, rememora una vida de uva y vino tras recibir un homenaje como la bodeguera más longeva de Gran Canaria.

María Peñate de la bodega El frontón de oro.

María Peñate de la bodega El frontón de oro. / José Pérez Curbelo

María Peñate (San Mateo, 1936), recibió el pasado martes un homenaje del Cabildo de Gran Canaria y de la Asociación Insular de Desarrollo Rural (AIDER) como la bodeguera más longeva de Gran Canaria. Su aventura vitivinícola comenzó en los años 70 junto a su marido Antonio Ramírez vendiendo en el Mercado de Vegueta las uvas que cultivaban en la finca de su Camaretas natal. Poco después, como reconocida amante del vino, empezó a hacer sus propios caldos para familiares y amigos. Ya en los 90, con el impulso de sus hijos Pedro y Antonio Ramírez, la bodega Frontón de Oro iniciaba su andadura. Tras formar parte de la comisión que desarrolló la Denominación de Origen de Gran Canaria, hoy la bodega cuenta con 10 hectáreas de cultivo que dan unos 75.000 litros al año de vino tinto, blanco y rosado.

El pasado martes recibió un homenaje del Cabildo de Gran Canaria y de la Asociación Insular de Desarrollo Rural (AIDER) que la reconocieron como la bodeguera más longeva de la isla. ¿Cómo se sintió?

La verdad es que me sentí bastante bien porque se ve reconocido en toda Canarias que nosotros hemos luchado por el vino. Yo le digo a todo el mundo que siga luchando por el vino. Y que cuando me vaya me gustaría que mis hijos sigan con esa lucha. Siempre he tenido mucho apoyo por el vino, con los premios y todo eso. Aunque yo ya dije que no quería más premios porque no iba a ir a recoger más (ríe).

¿En qué momento decidió empezar su aventura con el vino?

El vino siempre nos ha encantado a mi marido y a mí. Nos gustaba tener nuestros propios terrenos para seguir cosechando nuestras uvas. En los años 70 empezamos vendiéndolas en el Mercado de Vegueta. Me encantaba aunque alguna época mala pasamos por aquel entonces. El vino lo empezamos hacer para familiares y amigos.A pesar de las malas rachas, seguimos plantando parras. Y ya cuando tuvimos muchas, le pregunté a mis hijos si querían seguir con el puesto del mercado o con el vino. Fueron elloslos que decidieron dejar Vegueta y venirse para la finca.

María Peñate, de la bodega El frontón de oro, con sus hijos.

María Peñate, de la bodega El frontón de oro, con sus hijos. / José Pérez Curbelo

No habrá sido fácil el camino desde entonces.

El vino es una cosa muy bonita. Date cuenta que hasta el Señor tenía siempre el vino en la mesa. Ha habido épocas buenas, épocas malas, épocas difíciles… Lo que he pensado siempre es que cuando se empieza un trabajo, no hay que volver atrás. Porque si lo haces, empezarás de nuevo. Sigue adelante hasta que Dios quiera. El camino no ha sido fácil, por eso a mi me gustaría que en toda Canarias todo el mundo tenga su vino, porque para eso todos nosotros hemos luchado mucho por tener buenos vinos. Desearía que la bodega continuase porque es una cosa muy buena, preciosa.

Ustedes formaron parte del grupo que promovió y sacó adelante la Denominación de Origen Gran Canaria, ¿cómo recuerda aquel proceso?

Aunque ya hoy peinan canas, mis hijos eran los más jóvenes de esa época. Teníamos un montón de compañeros que elaboraban su vino y nosotros casi que éramos los primeros en hacerlo en esta parte de San Mateo. Tuvimos que negociar la fusión con Monte Lentiscal y Gran Canaria para conseguir una única denominación de origen. Y ahí comenzamos con nuestra cultura del vino y nuestra trazabilidad. En el 93 que empezamos con la documentación, en el 95 ya estábamos embotellando vinos de la tierra y ya en 2005 se unificó todo con la creación de la Denominación de Origen de Gran Canaria.

¿Cómo les ha afectado la sequía del último año?

Estos dos últimos años lo hemos pasado mal. Pero no vamos a desconfiar de Dios. Él creó los viñedos y él los sigue aguantando hasta que quiera, pero que no deje secar las matas por los menos. Yo no deseo estas muchas aguas, pero sí que mis parritas tengan un poco. Por lo menos que llueva un poco para que las parras tengan un fondo con el que vayan tirando hacia adelante, porque las matas están muy tristes. Date cuenta que son igual que uno. Si no las atiendes, ellas van para atrás. Se llegan a morir igual que nosotros.

¿Cúantos terrenos tienen y cuánto vino producen ahora?

Disponemos de unas diez hectáreas y en un año normal sacaríamos entre 70.000 y 80.000 litros. Digo en un año normal, porque mejor no te cuento lo que hemos sacado en estos úlitmos años. Como el tiempo siga así y no llueva más, más o menos un cuarto año más siguiendo de esta manera sería catastrófico.

¿Las buenas noticias las brindan con Frontón de oro?

Con Frontón de Oro, sí, pero si es de otro compañero tampoco pasa nada. No tenemos que enfadarnos unos con otros porque aquí uno solo no puede levantar todo. Esto es de mucha gente.

Con casi 90 años, ¿sigue al pie del cañón o disfruta de su jubilación?

Tengo 89 años pero mí me encanta seguir aquí con los vinos, porque disfruto con la bodega y formo parte del comité interno de catas. Me gustan blancos, tintos, rosados…de todo. Siempre estamos probando desde que se elaboran hasta el final cuando están filtrados y embotellados.

¿Qué consejo daría a alguien que estuviera empezando con el vino hoy?

Que siga adelante, que sea lo que Dios quiera, porque yo empecé con poco y aquí vamos. Como decía, no hay que mirar hacia atrás. Deja atrás lo malo y sigue, que algún día sales adelante.

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