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Mogán abre todas sus playas y limita el vertido contaminante al litoral de Telde

Las administraciones grancanarias critican la actitud de las consejerías de Pesca y Emergencias del Gobierno de Canarias

Manifestación en Telde contra las jaulas marinas

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Las consecuencias por el vertido que ha provocado la muerte de miles de peces de acuicultura en el litoral de Gran Canaria se limitan ya a la costa de Telde después de la apertura al baño de las últimas cinco playas de Mogán que permanecían cerradas por contaminación, las de las Marañuelas, Costa Alegre, Tauro, Taurito y El Cura. De las 17 playas que tuvieron que poner la bandera roja en el peor momento del vertido, solo siguen clausuradas las de Melenara, Salinetas, Aguadulce, Tufia y Ojos de Garza.

Mientras, se sigue a la espera de finalizar y contrastar los análisis encargados por el Seprona de la Guardia Civil y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) para determinar el origen de la mortandad en las piscifactorías situadas en aguas cercanas a las playas de Telde, así como en las instalaciones en tierra del instituto de oceanografía de Taliarte. Hasta ahora se han recogido unas 500 toneladas de doradas y lubinas en el litoral de Telde y los municipios del sureste, que se han depositado en el vertedero del complejo medioambiental de Juan Grande, en San Bartolomé de Tirajana.

A la espera de los estudios toxicológicos del Seprona en laboratorios de la Península y de los solicitados a varios departamentos de la ULPGC, crece el malestar entre las instituciones grancanarias por la actitud del Gobierno autónomo en esta catástrofe medioambiental, en especial de las dos consejerías regionales que tienen las competencias en materia de pesca y emergencias.

Más de mil personas piden la retirada de las jaulas marinas de la costa de Telde y unidad institucional para depurar responsabilidades por el último episodio de contaminación

Esther Medina Álvarez

Contaminación

Un mes y medio después de detectarse la muerte de los peces y la consiguiente contaminación marina desde Telde hasta Mogán, diversas fuentes de las administraciones locales de Gran Canaria critican que ni Narvay Quintero, consejero regional de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, ni Manuel Miranda, responsable de Política Territorial, Aguas y Emergencia, se hayan pronunciado todavía sobre estos hechos ni tampoco hayan acudido a las zonas afectadas para interesarse por los daños ocasionados.

Jaulas de piscifactorías en la costa de Telde

Jaulas de piscifactorías en la costa de Telde / Andrés Cruz

Así, recordaron que el departamento de Narvay Quintero es el que otorga las concesiones administrativas de las piscifactorías y, por tanto, el que debe velar por las buenas prácticas en esas instalaciones y por toda la actividad del sector pesquero.

Según las fuentes consultadas, la gestión de esta crisis ha tenido «momentos de caos» y ha faltado liderazgo por parte de las consejerías del Gobierno de Canarias con responsabilidades, como lo demuestra que el Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias (Plateca) solo se haya reunido en dos ocasiones, la primera de ellas cuando ya había transcurrido casi un mes de las primeras voces de alarma.

Después de que la Fiscalía haya iniciado una investigación para determinar las posibles responsabilidades por el vertido que obligó a cerrar las playas, los ayuntamientos de Telde y Mogán, así como los empresarios turísticos del sur y la costa teldense, amagan con acudir a los tribunales para reclamar los perjuicios económicos causados.

Igualmente, la empresa Aquanarias, propietaria de las piscifactorías instaladas en las costas de Telde, se considera la principal víctima del vertido contaminante y calcula unas pérdidas de unos 15 millones de euros por la imposibilidad de comercializar la producción de doradas y lubinas. La semana pasada también mostró sus quejas por la inacción y el retraso de las autoridades.

Piscifactorías

«La empresa - afirmó en un comunicado- manifiesta su profundo malestar y decepción ante la pasividad del Ayuntamiento de Telde y de sus responsables políticos, especialmente cuando desde la Alcaldía se realizan declaraciones públicas inapropiadas, insinuando la necesidad de tomar decisiones sobre las jaulas de acuicultura del municipio, obviando que la empresa es la principal víctima del vertido y no su causante».

Por tanto, Aquacanarias exigió «una reacción institucional urgente, transparente y coordinada, para esclarecer lo sucedido y evitar que un episodio semejante vuelva a repetirse».

Este pasado domingo, más de un millar de personas, convocadas por asociaciones de vecinos y grupos ecologistas, se manifestaron entre las playas de Melenara y Salinetas para protestar por el vertido y reclamar la retirada de las jaulas marinas de las proximidades de la costa.

Respecto a los orígenes del vertido, las mismas fuentes explicaron que se siguen barajando diversas hipótesis, entre ellas un posible envenenamiento de los peces por la alimentación suministrada en las jaulas, el vertido del emisario submarino de la depuradora de agua, el derrame incontrolado de algún producto químico industrial o alguna bacteria que afecta solamente a esas especies de animales de piscifactorías.

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