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Juzgan un abuso sexual a su hijastra en el sur de Gran Canaria: "Cuando mi madre se iba, ponía muebles detrás de la puerta"

Una menor cuenta que sufrió tocamientos con nueve años por parte de su padrastro, mientras que este lo niega y apunta a una situación de enemistad

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes en la Audiencia Provincial.

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes en la Audiencia Provincial. / B. M.

Benyara Machinea

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

"Cuando mi madre se iba, ponía muebles detrás de la puerta para que no entrara porque no tenía fechillo", relató este martes una menor en el juicio que se celebró en la Audiencia Provincial de Las Palmas contra su padrastro, Víctor V. T., por presuntos abusos sexuales cuando tenía entre nueve y once años de edad. El acusado aprovechaba los momentos en los que su madre abandonaba el hogar familiar, situado en San Bartolomé de Tirajana, para realizar trabajos de niñera y se dirigía hacia ella con el objetivo de realizarle tocamientos, según su relato.

El encausado, por su parte, negó todos los hechos que se le imputan y atribuyó la denuncia a una situación de enemistad de pareja. "No me quería en la casa, me decía que me fuera de ahí porque quería que su madre volviera con su padre", aseguró. Su versión es que la menor "se ha inventado varias veces muchas cosas".

La Fiscalía y la acusación particular exigen una pena de seis años de prisión, con una orden de alejamiento durante 16 años, inhabilitación para ejercer cualquier oficio que conlleve contacto regular y directo con menores y una indemnización de 20.000 euros. La defensa, por su parte, interesa la libre absolución bajo el argumento de que no existe suficiente carga probatoria para enervar la presunción de inocencia.

"Era la niña la que se insinuaba"

El acusado reconoció en un WhatsApp aportado a la causa y que no fue impugnado por las partes que "era la niña la que se le insinuaba". Según el escrito de acusación, la situación se habría prolongado desde 2017 hasta 2019 en el interior de su vehículo y en el domicilio familiar.

La menor afirmó que se resistió a revelar lo que le estaba pasando porque su padrastro le amenazaba con que "iba a matar" a su madre si contaba algo. La primera persona con la que se desahogó fue una amiga de su edad, que fue la primera en pronunciar la palabra "violación", aunque luego se echó para atrás y le dijo que "era una broma".

Finalmente, se decidió a confesarle a su madre: "Víctor me viola". Después, le especificó que su padrastro le tocaba cuando se quedaban a solas en la casa, lo que llevó a la adulta a tomar la decisión de dejarlo y sacarlo del entorno familiar. "Me decía muchas amenazas e insultos porque era adicto al alcohol y yo siempre le respondía: a mí hazme lo que quieras, pero a mi hija nada", aseguró la madre de la menor.

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