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Ocho minutos para ronquear un atún de 221 kilos en la 8ª feria del Atún y del Mar de Mogán

Miles de personas de la Isla y turistas disfrutaron de la La 8ª Feria del Atún y el Mar de Mogán

Feria del Atún de Mogán

JOSÉ CARLOS GUERRA

José A. Neketan

José A. Neketan

Las Palmas de Gran Canaria

El atún se asemeja al cochino en cuanto que también se puede aprovechar todo de él. La prueba es que al refrán ‘Del cerdo hasta los andares’, se suma el ‘Del atún los nadares’. La 8ª Feria del Atún y el Mar de Mogán volvió a congregar a miles de personas enamoradas de este pescado que tantas alegrías da al recetario canario con esos adobos y sus aromas, o los encebollados o mojos, entre otros platos populares.

La edición de este año tenía un invitado especial, Barbate. El municipio de Mogán y el gaditano de Barbate han estrechado lazos, atún mediante. Para reforzar ese hermanamiento, su alcalde, Miguel Molina, se desplazó al municipio sureño acompañado de una delegación de concejales y dos ronqueadores de la empresa puntera en el sector pesquero Petaca Chico, Chano García y Manuel Muñoz.

García y Muñoz convirtieron el ronqueo de un atún de 221 kilos capturado por la tripulación del barco de la flota local Nuevo Olimar en todo un espectáculo. Suelen despiezar un pescado de ese peso en algo más de ocho minutos, pero alargan el tiempo cuando hacen exhibiciones para el público. Ambos ronqueadores mostraban al público las piezas que iban saliendo del tremendo animal, recibiendo el aplauso del público. Los lomos, la ventresca, la cabeza, la cola, y así hasta mostrar parte por parte.

Molina devolvió a Onalia Bueno la visita a su municipio con motivo de la celebración de la Feria Gastronómica del Atún de Barbate, celebrada en mayo.

Gastronomía y sinergias

El alcalde Molina, quien se refirió al atún que pescan en su localidad como el ‘Oro Rojo’, explicó que Mogán y Barbate comparten «el carácter marinero y la calidez de la gente». Por su parte, la alcaldesa señaló que «ellos son potencia nacional en lo que respecta a la captura del atún y nosotros los somos en el Archipiélago con las dos cofradías que mayor producción tienen en Canarias».

Familias y turistas compartieron el espacio de la carpa de la plaza Pérez Galdós de Arguineguín. Y como la Feria del Atún de Mogán se ha convertido después de ocho ediciones en un atractivo para el público, en el mismo espacio se pueden encontrar puestos de bodegas de la isla, los helados artesanales de fruta Pauleta, cervezas artesanas, mojitos, guarapos y locales de restauración, creando así sinergias en torno al atún y el mar.

Yuley García, del bar Bentorey, en el Horno de Mogán, ofrecía en su stand salpicón de bonito, bonito frito, empanadilla y croquetas, entre otras elaboraciones. Las recetas son de su madre y asegura que el bonito que gastan en su local, que regentan desde hace casi tres años, lo compran en la pescadería de la cofradía. Otro negocio de restauración que consume el bonito local para su negocio es Víctor Socorro, de Sushi Crazy. Su restaurante especializado está en el centro comercial de Puerto Rico y esta es la tercera vez que participan en la feria con puesto propio.

Ambiente festivo

Socorro destacaba que el atún y el bonito, entre otros pescados como el salmón, son «uno de los puntos fuertes de Sushi Crazy», además de destacar la importancia que tiene celebrar este tipo de eventos que le dan visibilidad a los negocios del municipio y que sirven a la vez de reclamo «para que la gente visite y disfrute de un evento así».

La 8ª Feria del Atún y el Mar también tiene su atractivo en que se celebra en un ambiente festivo. Por un lado, las diferentes actividades dirigidas a los niños y niñas, los ‘showcooking’, este año con cocineros Barbate, de Canal Cocina y de Hecansa, y diferentes actuaciones musicales, que hicieron que el público se mantuviera en la carpa hasta la medianoche.

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