Piratas, batallas y vino en la Gran Canaria del siglo XVI: el testamento de Daniel Van Dama
El abogado Tomás Ruano transcribió el testamento de Daniel Van Dama, un documento escrito de puño y letra en 1602 que detalla su vida, sus negocios y su relación con la Inquisición, ofreciendo una radiografía de la Gran Canaria de la época.

Firma de Daniel Van Dama en su testamento. / LP/DLP
Comerciante flamenco llegado a Gran Canaria con apenas diez años a mediados del siglo XVI, Daniel Van Dama dejó por escrito en forma de testamento en 1602 sus vivencias como comerciante de plata, azúcar y esclavos y sus escarceos en las batallas que la ciudad de Las Palmas libró contra Francis Drake y Pieter Van der Does, además de mostrar su pasión por la vid, cultivada en la zona de la isla a la que acabó dando nombre, la Caldera de Bandama.
En una de sus visitas habituales al Archivo Histórico Provincial de Las Palmas como aficionado a la Historia y la Genealogía, el abogado Tomás Ruano se encontró hace unos meses con una ventana a la Gran Canaria de finales del Siglo XVI: el testamento de Daniel Van Dama. Un documento mencionado por la Dra. Elisa Torres en su trabajo La burguesía mercantil de las Canarias Orientales (1600-1625), publicado en 1991; citado por Alexis D. Brito en la comunicación Extranjeros en el regimiento de Gran Canaria en el siglo XVII, en el marco del XIII Coloquio de Historia Canario-Americana celebrado en 1998 y en el artículo del Dr. John G. Everaert El mercader-hacendado Daniel Vandama. Un flamenco emblemático, publicado en el libro Azúcar y mecenazgo en Gran Canaria. El oro de las islas, siglo XV-XVI por el Cabildo de Gran Canaria en 2014.
La particularidad de este testamento radica en que no es un testamento al uso sino ológrafo. Es decir, escrito de puño y letra del testador. Fechado el 20 de marzo de 1602, con un posterior codicilo del 29 de enero de 1609, Van Dama no sólo explica la distribución de las riquezas que amasó en vida, sino que su texto se convierte en un relato íntimo y una radiografía de la época.
Problemas con la Inquisición
Nacido en Amberes en 1554, quedó huérfano a los diez años, momento en que su abuelo, no muy buen gestor de la fortuna familiar, lo envió a Gran Canaria desde Flandes para trabajar en un taller de Triana del platero flamenco Conrado Mayer, bajo el que quedó a cargo.
Su origen flamenco y fe protestante provocaron que tuviera no pocos encuentros con el Tribunal de la Inquisición, que le mandó a prisión por dos meses tras la denuncia de un comerciante celoso de su herrería, que fundó tras desvincularse de la platería de los Mayer. Van Dama abrazó la fe católica con la fuerza del converso y llegó a trabajar como traductor para el Tribunal.
Los frutos de su trabajo en la herrería le permitieron diversificar su faceta como comerciante. Fijó su atención en el azúcar y la compra de propiedades en Las Palmas, Telde, Arucas, Firgas y Santa Brígida, este último un lugar especial que consideraba «los bienes raíces de mi vida». Además de comerciar con Flandes y América, Van Dama también fue tratante de esclavos. En estos tiempos, también ganó fama como pintor, como indica cuando menciona que se dedicaba a hacer «cuadros de lienzo».

Primera página del testamento de Daniel Van Dama / LP/DLP
La invasión de Van der Does
«Andando a caballo en ambos encuentros, entre tanto peligro de tantas balas de artillería y mosquetes, sacando a un herido de la batalla, cayendo muertos a todas partes, quiso Dios que no me tocase en un cabello, y otra mayor victoria en haberme librado de los enemigos de mi alma». Así describe Van Dama su participación en las milicias que defendieron la ciudad en uno de los momentos más funestos de la historia de Las Palmas de Gran Canaria: la invasión de Pieter Van der Does entre el 26 de junio y el 8 de julio de 1599.
Antes del ataque holandés fue el británico Francis Drake el que asoló la ciudad, el 6 de octubre de 1595, en el que también participó en la defensa. Su religiosidad quedó de nuevo reflejada en el testamento al justificar que la isla recibió estas dos incursiones «vista nuestra obstinación en el pecar» y que «fue por la misericordia de Dios» que todo lo que perdió «fue quemarme la casa con todo lo que había dentro y lo demás que me robaron amigos y enemigos, con que no permitió el Rey del Cielo que me tocasen en los bienes raíces de mi vida».
Su faceta artística le llevó a formar parte del grupo de personas que negoció las condiciones para la retirada de Van der Does, entregando sus pinturas flamencas como parte del botín holandés.
Amor por Santa Brígida
Van Dama siempre tuvo en alta estima las propiedades que fue adquiriendo en La Vega de Santa Brígida, en especial la zona de La Caldera y de los Llanos, donde por primera vez se plantaron vides. No quedó contento con el resultado de las primeras cosechas, por lo que mandó contratar a Gonzalo Rivero, un medianero y mayordomo de Tenerife, considerado «un maestro de la viticultura», quien introdujo la uva malvasía en Gran Canaria y elevó la calidad de los caldos de La Vega, «haciéndolo tener un valor en el mercado mucho más grande».
Tal era el amor por sus propios vinos que en su almacén de Triana, cercano al puerto que por aquel entonces se encontraba en San Telmo, lo mantenía separado de otros caldos de zonas diferentes donde tenía contratos de sociedad con otros comerciantes.
Su estrecha relación con el lugar se perpetuó en la toponimia. El nombre de Bandama con el que hoy se conoce esa zona proviene de su persona, y su firma en el testamento es clara: Van Dama (con ‘V’), siendo él quien dio nombre a este emblemático lugar de la isla.
Que sus propiedades quedaran íntegras
Su preocupación principal fue asegurar que su bien más preciado, la finca de viñedos de La Caldera y La Vega de Santa Brígida, «se mantuvieran íntegras y no pudieran ser divididas, vendidas o empeñadas» a través de las generaciones y que su trabajo en la viticultura no se perdiera. Para ello, creó una herencia por mayorazgo que se mantendría por línea de varón, asegurando la perpetuidad de la propiedad dentro de su linaje masculino.
Para asegurar que tampoco fuera confiscada «si alguno de los sucesores incurriera en un crimen grave como herejía o lesa majestad», estipuló que el mayorazgo pasaría al pariente más cercano que no hubiera cometido delito.
Las últimas voluntades de Van Dama revelan un alto grado de piedad y un marcado moralismo, elementos que podrían interpretarse como un esfuerzo por reafirmar su fe católica. Las estipulaciones de caridad no eran opcionales, sino obligatorias, y demostraban un deseo de trascender a través del servicio social y espiritual.
Vestir a doce pobres
El comerciante flamenco ordenó actos muy específicos y personales para el día de su entierro, implicando a su propia familia en la ejecución. Mandó que se vistiera por completo a doce pobres necesitados y que el coste del vestido de cada uno fuese «sin cuentas reales», es decir, sin escatimar en gastos. Además, después de la misa, su mujer y sus hijos les darían de comer y servir en su casa. Con el fin de apoyar a la comunidad, ordenó que se entregara una dote a un cierto número de mujeres para que pudieran «ser bien casadas».
Su deseo de trascendencia queda remarcado en sus disposiciones finales, donde remarca que se repartan copias a todos sus descendientes «para mejor retener en la memoria lo en él contenido» y que su mujer, Juana de Vera, «lo tenga consigo y haga leerlo a menudo». A sus vástagos les pide que tengan en cuenta que «aunque les parezca haber sido yo algo prolijo», no le extrañaría que se enfaden con él «porque hay pocos hijos que miran las cosas de sus padres con el celo y amor que los padres miran la de sus hijos».
Suscríbete para seguir leyendo
- El bar más mítico Gran Canaria: abierto desde 1960 y famoso por su bocadillo de pata
- La Aemet anuncia la llegada de un frente con lluvias en Canarias este miércoles: descenso térmico y viento del nordeste
- Gran Canaria registra hasta el mediodía de este viernes las mayores lluvias del archipiélago por la borrasca Emilia
- El Cabildo suspende todas sus actividades y cierra carreteras ante la llegada de la borrasca
- Tejeda, finalista de la campaña de enciende la Navidad de Ferrero Rocher
- Detenido un abogado por maltrato a su pareja en el sur de Gran Canaria
- La Lotería Nacional toca en Gran Canaria
- Tres jóvenes amenazan de muerte y acosan a una menor en Gran Canaria: «Hasta que te vea enterrada no voy a parar»