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Gran Canaria

20 años del paso del Delta: la tormenta que cambió la historia del Dedo de Dios y de Agaete para siempre

El temporal dejó a su paso el 28 de noviembre de 2005 una estela de destrozos, que todavía continúa en la memoria colectiva

20 aniversario de la caída del Dedo de Dios

José Pérez Curbelo

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Agaete

Eran cerca de las seis de la tarde del 28 de noviembre de 2005 cuando un vendaval con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora desplomaba con la ayuda de la lluvia uno de los iconos de Agaete y de toda Gran Canaria. El Roque Partido, conocido popularmente como Dedo de Dios, perdía su falange como consecuencia del paso de la tormenta tropical Delta. Hace 20 años ahora, el hito geológico con 13 millones de años quedó mutilado, pero el símbolo sigue muy vivo en la sociedad isleña y en el relato turístico.

Vista del Dedo de Dios todavía íntegro, antes del paso del Delta.

Vista del Dedo de Dios todavía íntegro, antes del paso del Delta. / LP / DLP

La tormenta arrasó una cuarta parte de la producción platanera (unos 20 millones de kilos) y tomatera (12 millones) del norte de Gran Canaria, acumulando unas pérdidas agrícolas estimadas en 25,24 millones de euros; 40.000 habitantes y 2.000 hogares se quedaron sin luz; seis inmigrantes fallecieron en un naufragio durante su travesía hacia la Isla y otro vecino de Fuerteventura por una caída asociada al vendaval, carreteras cortadas y árboles arrancados. Este es parte del listado de damnificados que dejó el Delta. Incluso, se desplomó la centenaria cruz de tea de la Montaña de Arucas, que fue colocada de forma simbólica para recordar la entrada del siglo XX.

Pérdidas millonarias

Junto a estos destrozos que se cifraron en conjunto en más de 29 millones de euros por el Cabildo de Gran Canaria, la tormenta tropical se llevaba por delante un icono que se había moldeado lentamente durante siglos con la ayuda de la erosión del viento y el mar.

El Dedo de Dios, bautizado así por Fray Lesco (seudónimo del periodista Domingo Doreste) o Roque Partido, quedaba mutilado por rachas que superaron los 100 kilómetros por hora.

«La imagen de Agaete de las postales y de su página web se la ha llevado la naturaleza»

Antonio Calcines

— El fallecido alcalde de Agaete

«La imagen de Agaete de las postales y de su página web se la ha llevado la naturaleza», decía el ya fallecido alcalde de Agaete, Antonio Calcines.

Veinte metros

La figura natural que los lugareños solían alcanzar a nado o en barca quedó sesgada en sus 20 metros finales, los más representativos, pero el paso de dos décadas no le ha hecho perder la simbología de un peñasco situado junto al acantilado del Roque Faneque, que cae casi en vertical desde una altitud de 1.000 metros hasta el mar, y que está considerado uno de los más altos del mundo.

«Hace tiempo que se veía venir», recordaba esta semana un vecino de Agaete ahora, al acordarse de esta efemérides. A su vez, recalca que para la gente del pueblo desde entonces ya no ha sido lo mismo.

portada del 29 11 2005 de La Provincia.

portada del 29 11 2005 de La Provincia. / LP / DLP

La Provincia / DLP recogía en su portada al día siguiente de los hechos hace dos décadas a cinco columnas el titular «Trágico paso del Delta», con una imagen del Dedo de Dios ya sin la falange. Y otra fotografía superpuesta con el retrato de la roca antes de acontecer el desastre, sobre el título ‘Cayó el Dedo de Dios’.

Al día siguiente se expresaba con la imagen de los vecinos observando incrédulos cómo había quedado el peñasco, entre muestras todavía de escepticismo y lástima.

publiacación del 30 11 2005.

publiacación del 30 11 2005. / LP / DLP

El Roque Partido situado junto al viejo muelle de Agaete perdió su afilado índice por un vendaval, pero la esbelta figura que quedó en pie hace dos décadas conserva su atractivo social y, sobre todo turístico. La joya geológica sigue conservando su interés.

"Hubo muchas llamadas de toda Europa ofreciéndose por si había que aportar dinero para recuperarlo"

María del Carmen Rosario

— Alcaldesa de Agaete y entonces consejera del Norte en el Cabildo

En el horizonte queda ahora algo parecido al pequeño muñón de una mano, en medio del espectáculo geológico del acantilado.

Vista actual del Dedo de Dios.

Vista actual del Dedo de Dios. / J.PEREZ CURBELO

La alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario, ocupaba en el momento del paso de la tormenta tropical Delta el cargo de consejera del Norte en el Cabildo de Gran Canaria. «Fue el 28 de noviembre, un lunes a las seis de la tarde cuando nos encontramos con un temporal enorme, con vientos de más 130 kilómetros por hora. Y me llaman que se había roto el Dedo de Dios. Cuando llegué allí ya había muchos medios de comunicación. Fue una tristeza enorme. Pero nunca pensé que lo que le había pasado al Dedo de Dios pudiera causar tanto dolor. Había muchas vivencias de la gente que había pasado muchos momentos alrededor antes de caerse. Fue tal el impacto que causó, que el alcalde, Antonio Calcines, recibió muchas llamadas de toda Europa ofreciéndose por si había que aportar dinero para recuperarlo. Se convocó un pleno extraordinario y urgente, y se creó un comité de expertos para ver que se podía hacer. No nos podemos olvidar que es un símbolo de Canarias y de todo el mundo».

La alcaldesa rememora que la prestigiosa revista National Geographic llegó a citarlo en 2018 entre los monumentos naturales más relevantes de los últimos 50 años que «han cambiado drásticamente de forma sin posibilidad de volver a su estado anterior».

Parque Yosemite y Nepal

La lista incluía el Pino de Jeffrey, del Parque Nacional de Yosemite (EEUU); la Ventana Azul, en Malta; el Mar Muerto limítrofe con Israel, Cisjordania y Jordania; Paso Hillary del Everest (Nepal) ; el Río Slims, en Canadá; la Playa de Kaimu, en Hawái; las islas Salomón; y la barrera de hielo Larsen C, en la Antártida, entre otros.

De forma esporádica surgen ecos apostando por recuperar de alguna manera el recuerdo de este símbolo natural. El Ayuntamiento de Agaete escenificó durante las navidades de 2020 la forma original mediante el uso de un láser de luces que estiraba su figura hasta darle la imagen de antaño.

No hay que olvidar que en los días posteriores a la caída se abrió un debate de si se reconstruía o se optaba por dejarlo tal cual tras desplomarse. El Cabildo reunió a un equipo multidisciplinar formado por geólogos, biólogos, licenciados en Ciencias del Mar, así como personas ligadas a la cultura y al patrimonio etnográfico e histórico, con el fin de valorar cuál era la mejor solución. Y se acordó no tocarlo, tanto porque los restos que quedaban bajo el mar eran minúsculos para ‘repararlos’, como por convicción.

Es más, dado su estado, se temía que al trabajar en la zona se pudiera acelerar el proceso de desmoronamiento integral de este Roque Partido, que había quedado con el paso del tiempo aislado de la pared del acantilado.

Centro cultural a medio construir

Tras descartarse su reconstrucción, la única propuesta viva vinculada con el Dedo de Dios sigue a medio hacer. Se trata del complejo cultural con un anfiteatro al aire libre diseñado por Pepe Dámaso y situado junto al polideportivo, en la salida a Las Palmas de Gran Canaria.

María del Carmen Rosario asegura que están buscando financiación para poder acometer la terminación de esta obra, y poderlo inaugurar.

Dedo de Dios original, todavía en la fachada de una vivienda en Agaete.

Dedo de Dios original, todavía en la fachada de una vivienda en Agaete. / J.PEREZ CURBELO

Las otras propuestas presentadas por el equipo multidisciplinar quedaron en buena medida sin materializarse. Entre ellas, la construcción de un monumento escultórico en la cima del acantilado, «evocando la evolución del monumento natural»; instalar un observatorio al final del dique del puerto de Las Nieves; solicitar al Gobierno de Canaria declararlo Monumento Natural; convocar frecuentes certámenes culturales; incluir en el escudo la forma originaria del Dedo de Dios; constituir la Fundación Dedo de Dios; un concurso de ideas sobre un conjunto escultórico en alguna de las rotondas de la carretera de Las Nieves y «exhortar al pueblo de Agaete y a sus representantes políticos a que afronten las iniciativas sugeridas o las que en definitiva se adopten» sin influencia partidista.

Puertos Canarios

La alcaldesa de Agaete señala que había un proyecto de Puertos Canarios para mantener la proyección del Dedo de Dios original, aunque no sabe en qué situación se encuentra.

En la historia del Dedo de Dios quedó también con su mutilación el recuerdo de aquella cruz que coronaba la roca, recuperada horas después de la tormenta, y que fue colocada años antes por un alemán tras un accidente en el que murió un hermano y otro estuvo aislado toda una noche.

Delta marcó la nueva historia del Dedo de Dios y del municipio aquel 28 de noviembre de 2005, dejando al municipio y a la isla sin la estructura geológica original de uno de los principales atractivos turísticos. Pero, aunque con otra figura, el emblema de todo un pueblo ha perdurado después de 20 años y sigue muy vivo en la historia colectiva de Agaete y de toda Gran Canaria.

Dolores Medina: «Era un día maravilloso, hasta que llegó...»

Dolores Medina vivió en primera persona todos aquellos momentos vividos por el pueblo de Agaete tras el paso de la tormenta tropical Delta aquel 28 de noviembre de 2005. ‘Loli’, como es conocida esta tendera de toda la vida del pueblo marinero, recuerda que esa tarde los policías pasaron advirtiendo que se venía un temporal, pese a que había sido «un día maravilloso». Y comenzó a recoger todo lo que podía correr peligro para evitar verse más tarde con un desastre. «Eran las seis más o menos cuando se cayó el Dedo de Dios. Se veía una polvareda después. En la esquina -la entrada al muelle viejo- era todo el mundo asombrado», señala esta empresaria con su negocio a pocos metro del viejo muelle y que lleva cerca de 67 años detrás de un mostrador para vender productos de lo más variado. Al día siguiente era una de las personas que seguía apostada mirando sin creerse lo que quedaba del anterior roque partido. Dolores Medina defiende que este desastre no ha mermado el interés de muchos turistas y personas de todos los rincones por observar la simbólica roca, a pesar del tiempo transcurrido y de su estado actual. «La gente sabe lo que pasó por el Facebook, pero siguen interesándose». Loli Medina apunta también que el nombre por el que siempre se le conoció en el pueblo a ese hito geológico es Roque Partido, aunque se hiciera más popular como Dedo de Dios.

Gabriel Jiménez: «Vimos que venía un muro de viento y agua»

«Nos habían avisado de que venía una borrasca, pero no esperábamos lo que se venía. Recuerdo que estábamos amarrando los barcos, y estaba llegando el barco de Fred. Olsen que había entonces, que no es como los de ahora, y estábamos apostando entre nosotros si iba a poder entrar o no al puerto por las condiciones que había en ese momento. Cuando nos dimos cuenta, venía hacia nosotros un muro de agua y viento. Y escuchamos un ruido muy fuerte. Pensábamos al principio que se había caído el risco, pero después nos dimos cuenta de que era el Dedo de Dios». Gabriel Jiménez es uno de los históricos pescadores de Agaete, y todavía guarda en su mente aquel momento histórico. ‘Vielo’, como se le conoce, relata que enseguida se quedó todo a oscuras, porque se había caído el sistema eléctrico. «Encendimos los focos de los barcos para poder ver algo. Y nos encontramos falúas sueltas y objetos flotando». El pescador habla de que aquellas horas posteriores fueron «un caos», en el que trataron de asegurar los barcos, evitar nuevos desastres y tratar de recuperar la normalidad. Gabriel Jiménez explica que seguirían por lo menos hasta la una de la madruga sin electricidad, en una escena que compara con una película de terror. «Nunca había visto algo así. Era como una cortina que venía hacia ti con agua y viento», que dejó a su paso una catástrofe natural.

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