Medio Ambiente
El Jardín Botánico renueva el espacio del palmeral canario y los dragos
El Cabildo de Gran Canaria reabre al público la plaza inferior tras mejorar las condiciones fitosanitarias de las especies autóctonas e instalar un nuevo sistema de riego

Aspecto de la plaza del palmeral canario tras las obras de mejora. / Francisco León
El palmeral canario del Jardín Botánico Viera y Clavijo se ha enriquecido con una intervención para mejorar las condiciones fitosanitarias de las especies autóctonas e instalar una nueva red de riego, entre otros trabajos, que también han beneficiado a la zona destinada a la conservación de los dragos, todo ello incluido en el programa estratégico diseñado por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria para aumentar la diversidad de las colecciones de endemismos canarios que se exhiben en los espacios de planta viva.
Además, se pretende conseguir una gestión totalmente sostenible de las áreas cultivadas, de los viveros y del resto de instalaciones, según informó Juli Caujapé, director del centro, quien explicó que las obras son ejecutadas por personal propio y por entidades colaboradoras, en este caso por la empresa pública Gesplan.
La plaza del palmeral canario del Jardín ya se ha reabierto al público, tras la retirada de las vallas y cintas de balizamiento que desde el inicio de estas intervenciones impedían el acceso de personal no autorizado al recinto, y previo soplado de las lajas para ofrecer un mejor aspecto paisajístico.
El tratamiento a las palmeras endémicas las protege de las plagas de los picudos o la cochinilla roja
Caujapé detalló que los cuidados fitosanitarios para continuar con el saneamiento del palmeral comenzaron con el tratamiento de las copas mediante la ducha del cogollo con materia activa y bioestimulante ecológico a base de algas. En primer lugar se trataron las de porte pequeño y mediano donde la aplicación del caldo no requería de medios de elevación o pértiga para llegar hasta el cogollo.
Erradicar plagas
Para garantizar el empapamiento del cogollo y de la base de las hojas nuevas, principal lugar del ataque de plagas de picudos, como la Diocalandra frumentii, o de las cochinillas rojas de la palmera, la Phoenicococcus marlatti, se aplicaron unos 20 litros de caldo por ejemplar. Una vez realizados los tratamientos en las palmeras pequeñas, se comenzó por los árboles altos, requiriendo del elevador o pértiga para poder acceder a la copa y poder realizar así la aplicación en el mismo cogollo, comentó Caujapé.

Técnicos del Jardín Botánico y de la empresa Gesplan elaboran compost con restos de palmeras. / Francisco León
Los trabajos principales en la plaza de las palmeras autóctonas finalizaron con la actualización de la red de riego. Así, se realizó una nueva distribución del regadío que abarca unas 75 palmeras de las 236 que hay en la zona del palmeral canario del Jardín, además de los dragos cercanos.
«Esta subunidad se conectó nuevamente buscando un trazado más ordenado y con la manguera principal procurando que quede en los bordes de las subparcelas; además, se ha sacado un ramal independiente para el riego de las islas de biodiversidad que se proyecta plantar en medio del palmeral», precisó el director.
Juli Caujapé resalta que las obras buscan aumentar las zonas de planta viva con una gestión sostenible
También se terminaron de procesar los restos vegetales no triturables, tipo capiteles, inflorescencias o valeos para su posterior carga en cubetas y transporte con un gestor de residuos autorizado. El resto de los acopios se emplearon en la fabricación de nuevas pilas de compost y se está trasladando la zona de fabricación de ese abono orgánico hacia otro lugar del Jardín para liberar ese espacio, en el que la dirección tiene proyectado construir un nuevo vivero.
Los pequeños montones de restos vegetales se trituraron para su empleo en la terminación del acolchado de la plaza del palmeral canario. Igualmente, se aportó ese triturado en las zonas que ya se encontraban con el riego nuevo, así como a los dragos para tratar de aguantar mejor la humedad en el suelo, pues esa materia orgánica se va descomponiendo y acaba como fertilizante natural.
Dragos
En la zona de los dragos se procedió a retirar el picón que había para incorporar ese triturado de palmera. Con la finalidad de ayudar en la brotación a los diez dragos existentes junto a la plaza del palmeral canario, se comenzaron a regar manualmente. «Una vez bien humectado el suelo se procedió a realizar aportaciones de aminoácidos y materia orgánica líquida mediante cinco aplicaciones de productos ecológicos», especificó Caujapé.
En paralelo, se realizó la plantación de flora acompañante seleccionada por los expertos del Jardín y proporcionada por el vivero central, complementada con los brinzales que se habían obtenido en maceta.
Por último, la dirección del Jardín Botánico recuerda a los centenares de visitantes diarios, que deben circular exclusivamente por el suelo de lajas sin pisar las islas de mulching, para no alterar los beneficiosos efectos de esta capa de materia orgánica en la salud de las palmeras canarias, ni compactar el suelo, ni estropear el sistema de riego. Asimismo, seguir esta recomendación es importante por seguridad, ya que si cae alguna hoja de palmera o si se parte algún ejemplar podría causar daños a las personas.
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