Cinco playas de Telde permanecen cerradas pese a la disminución de la contaminación
El Gobierno de Canarias rebaja la alerta a prealerta al no detectar riesgos significativos en los últimos tres días

Playa de Salinetas con la bandera roja izada. / Andrés Cruz

El Gobierno de Canarias anunció este martes, tras una reunión del comité asesor del Plateca, el organismo del Ejecutivo encargado de combatir los efectos de la contaminación, que la situación que mantiene cerradas desde hace 35 días cinco playas de Telde —Melenara, Salinetas, Tufia, Aguadulce y Ojos de Garza— pasa de alerta a prealerta. El cierre se llevó a cabo por un vertido de materia orgánica en descomposición que causó la muerte de miles de peces y cuya procedencia continúa investigando el Seprona por orden de la Fiscalía de Medio Ambiente. Según las autoridades, el foco de emisión ya no está activo y en la zona no quedan restos de descomposición. Pese a ello, hosteleros y vecinos aseguran sentirse «agotados» por un episodio que volvió a dejar vacíos los establecimientos durante el puente de la Constitución.
Según informó este martes el Plateca, la decisión de rebajar el nivel de alerta se adopta después de que en los últimos tres días no se hayan detectado restos flotantes significativos en el mar ni residuos en tierra a lo largo de la costa teldense. Los medios aéreos tampoco han visualizado materia orgánica en la superficie, lo que además dificulta cualquier tarea de recogida. Aun así, el Gobierno de Canarias, a través de Emergencias y Salud Pública, junto a efectivos del Ayuntamiento de Telde, continuará realizando labores de seguimiento y análisis en la zona. Pese a la mejora, las playas de Melenara, Tufia, Aguadulce, Ojos de Garza y Salinetas permanecerán cerradas al baño.
El Ayuntamiento de Telde ha reclamado al Gobierno de Canarias más información sobre el origen del vertido. Aunque la alerta se ha reducido, el Consistorio advierte que hasta que Salud Pública no comunique los resultados de los análisis del agua, no se podrá determinar si las playas podrán reabrirse o no. Mientras tanto, el Ayuntamiento mantendrá la señalización y el control del litoral, sin contemplar la reapertura, ya que abrir las playas sin informes favorables podría suponer «un riesgo para la salud de la ciudadanía».
Claridad y respuestas
Además, el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, cuestionó este martes la gestión llevada a cabo hasta ahora por el Gobierno de Canarias y el Gobierno de España. Aunque no puso en duda su compromiso institucional, lamentó que «ningún cargo público, consejero o responsable haya visitado la costa teldense desde que estalló la crisis». Peña recalcó que «la ciudad se siente abandonada» y denunció que el municipio ha tenido que afrontar esta emergencia «solo, con los servicios de Playas y Limpieza Viaria, mientras miles de familias han visto su litoral cerrado sin respuestas claras».

Puesto de socorrismo vacío con bandera roja en Melenara / Andrés Cruz
El regidor también criticó que el Gobierno de Canarias «no haya establecido de manera periódica un mecanismo de comunicación pública, como ruedas de prensa o comparecencias informativas, para explicar a la ciudadanía lo ocurrido, así como la evolución de la crisis y los avances de cada jornada». Por ello, el alcalde subrayó que los vecinos del municipio no han recibido información rigurosa del Ejecutivo autonómico, que recordó «es la institución competente y la que, por tanto, dispone de los datos y los equipos técnicos necesarios, por lo que su presencia pública ayudaría a comprender lo sucedido y a recuperar la confianza».
Los hosteleros, hartos
Los vecinos y hosteleros de la zona reclaman también más claridad e información. Tras más de un mes con las playas precintadas y más de dos desde que un pescador alertara del vertido frente a las costas de Melenara y Salinetas, denuncian que la falta de respuestas y la prolongación del cierre les está perjudicando gravemente. Aseguran que, de lunes a viernes, los paseos marítimos del municipio permanecen prácticamente vacíos, que «el turismo no pasa ni por la zona» y que la situación se ha vuelto «insostenible» para la economía local.
Aunque no disponen de un porcentaje exacto de pérdidas, algunos propietarios y empleados de restaurantes y cafeterías de la avenida de la playa de Melenara señalaron este martes que la situación empeora cada día y han perdido un número considerable de clientes. «De lunes a viernes la terraza está vacía», explicó Suyapa Rochez, camarera del restaurante La Rubia. Este establecimiento, al igual que muchos otros en la zona, se mantiene a flote gracias a la clientela habitual que acude los fines de semana, sin importar el estado del mar. «Si no fuera por ellos, la situación sería aún más difícil», añadió.

Silvia Santana, Gloria Rodríguez y Carmela Domínguez / Andrés Cruz
En la misma avenida de la playa de Melenara las vecinas Silvia Santana, Gloria Rodríguez y Carmela Domínguez comentaban la «triste situación» de las costas del municipio. «Los turistas que se estaban quedando en las viviendas vacacionales y apartamentos de la zona se van por la mañana y vuelven por la noche, porque aquí no hay nada que hacer», señaló Domínguez, también propietaria de locales alquilados a negocios de restauración. Junto a ella, otra vecina y propietaria de restaurantes explicó que la situación le ha obligado a adquirir pescado a empresas de otros municipios, ya que «no se fía» del producto local. «Ahora me lo traen del Mercalaspalmas y también de Fuerteventura, porque me da miedo comprar el de aquí», continuó.
Enfados e indignación
Ambas vecinas estaban este martes muy enfadadas, ya que «no tienen claro» quién se hará cargo de las pérdidas que los hosteleros de la zona acumulan desde hace 35 días. «Los bares de aquí están a tres velas porque los turistas se han ido a gastar el dinero a otras zonas, ya que en Melenara no les dejan ni pisar la arena», interrumpió Rodríguez, quien además aseguró que el puente de la Constitución en esta playa fue desolador.
Además, las tres vecinas conocen de primera mano la situación que se repite cada día en los establecimientos de la avenida, ya que familiares y amigos son quienes se encargan de atenderlos. «Lo primero que dicen los clientes cuando se sientan a la mesa es que no quieren comer nada de pescado porque está contaminado», señalaron. Esto supone otra pérdida añadida, ya que el pescado adquirido en otras islas o municipios tampoco se vende con facilidad debido a la desconfianza de los clientes.
Silvia Santana, vecina de Melenara, recordó este martes que próximamente comenzarán unas obras de rehabilitación del paseo de la playa, lo que, a su juicio, perjudicará aún más a los negocios de la zona. «No van a salir de una para meterse en otra», protestó.
El hartazgo de los vecinos ha llevado a organizar para el próximo sábado a las 11:00 horas en Salinetas una cadena humana contra las jaulas marinas, promovida por la Plataforma por un Litoral Limpio. La protesta busca, además, denunciar la falta de transparencia e información por parte de las autoridades sobre la situación que mantiene cerradas las playas. No es la primera vez que los vecinos se movilizan, ya que el pasado 17 de noviembre tuvo lugar otra manifestación que también exigía la paralización de las jaulas marinas cerca de la costa y reclamaba mayor información por parte de las instituciones sobre lo sucedido.
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