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El Puerto de Mogán renueva su imagen con una nueva ordenanza sobre terrazas, toldos y paneles solares

El Ayuntamiento actualiza la ordenanza estética del Puerto, que no se modificaba desde 1996, con el fin de mejorar la imagen del enclave turístico

Terrazas del Puerto de Mogán.

Terrazas del Puerto de Mogán. / Andrés Cruz / LPR

Mogán

Cambio de toldos, control del espacio de las terrazas y una guía para la instalación de paneles solares figuran entre las principales medidas de la actualización de la ordenanza estética del Puerto de Mogán, un texto que no se modificaba desde su aprobación en 1996. El objetivo del Ayuntamiento de Mogán es adaptar la normativa a la realidad actual, mejorar la imagen del principal enclave turístico del municipio y facilitar el control del uso del dominio público.

La revisión de la ordenanza se ha realizado de forma conjunta con la normativa municipal de dominio público y la de disciplina urbanística, ya que la regulación del Puerto de Mogán no solo afecta a las zonas comunes, sino también a la estética de los edificios y de los negocios ubicados en ellos. Aunque la arquitectura y los colores originales se han mantenido intactos desde su construcción, el Ayuntamiento ha centrado los cambios en los elementos más visibles y variables, como las terrazas y sus equipamientos.

Toldos blancos y con letras negras

Uno de los principales aspectos de la actualización es la homogeneización de los toldos, que deberán ser blancos y con rotulación en negro. El color se ha elegido por su mayor resistencia al calor, su facilidad de limpieza y su durabilidad. El texto de los toldos solo podrá referirse al nombre del establecimiento, ya que queda prohibido el patrocinio de bebidas habitual en estos elementos. Además, la estructura que los soporte deberá ser de material anticorrosivo para evitar el uso de metales que puedan degradarse en la primera línea de costa. «El Puerto de Mogán es la joya de la corona del municipio y hay que cuidarlo con materiales de calidad», señala el concejal de Dominio Público de Mogán, Rayco Guerra.

«El Puerto de Mogán es la joya de la corona del municipio y hay que cuidarlo con materiales de calidad»

Rayco Guerra

— Concejal de Dominio Público de Mogán

Régimen de sanciones definido

Otro de los puntos clave es la delimitación clara de las terrazas. La nueva normativa especifica los metros exactos que puede ocupar cada establecimiento, con el fin de garantizar el respeto a las entradas de los edificios y evitar ampliaciones indebidas. Para ello, el reglamento incorpora un plano con las terrazas acotadas, con colores y medidas, lo que facilita tanto el cumplimiento por parte de los negocios como la labor de inspección municipal, que se había visto dificultada por la indefinición de la norma de 1996.

Por aquel entonces, los límites se fijaron «según el color de las baldosas», por lo que en la actualidad los agentes de la Policía Local no podían multar al no disponer de una referencia métrica clara a la que acogerse, limitándose a emitir advertencias que se acumulaban sin efecto práctico. Incluso las cuantías económicas estaban expresadas en pesetas. Ahora, la incorporación de un régimen de infracciones claro y aplicable permitirá imponer sanciones con seguridad jurídica.

Según Guerra, la actualización responde también a las quejas recibidas tanto por parte del concesionario como de los propios empresarios, que denunciaban situaciones de desigualdad en la ocupación del espacio público. «Con esta ordenanza vamos a conseguir que todos sean iguales y que no se rompa la estética», afirma.

Paneles solares en azoteas

En materia de sostenibilidad, el Ayuntamiento también regula la instalación de paneles solares en las azoteas del Puerto de Mogán, permitiéndolos siempre que se integren en pérgolas con una estética homogénea y una altura determinada. Dado que se trata de espacios actualmente transitables, el objetivo es que estas instalaciones no rompan la imagen del conjunto ni perjudiquen las vistas. Con ello se busca fomentar el uso de energías renovables sin afectar al valor paisajístico de uno de los espacios más fotografiados del municipio.

El concejal defiende que estas decisiones, aunque puedan resultar exigentes en un primer momento, buscan crear un modelo de negocio más eficiente y de mayor calidad, adaptado al perfil actual del turista del Puerto de Mogán: un visitante de nivel adquisitivo medio-alto que repite destino y valora especialmente la calidad y la estética del entorno. La intención del Consistorio, admite Guerra, es que la normativa sobre terrazas se extienda de manera progresiva a otros puntos del municipio, como Arguineguín, con el objetivo de convertir Mogán en un referente estético y turístico en Canarias.

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