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LAS CLAVES

Contrato verbal en España: validez legal y cómo demostrarlo

El abogado Sergio Choolani explica qué necesitas para demostrar un contrato verbal en caso de conflicto legal en España.

¿Son legales los contratos verbales?

La Provincia

Adolfo Rodríguez

Adolfo Rodríguez

El abogado canario Sergio Choolani ha despejado una duda común en España: ¿tiene validez un contrato verbal? Aunque muchos piensan que solo los contratos escritos son legales, el experto explica que el Código Civil permite que un acuerdo verbal tenga plena validez legal siempre que se cumplan los requisitos. Así, incluso un contrato sin firma puede ser jurídicamente eficaz.

“Muchas veces en España nos preguntamos si los contratos verbales son válidos y tengo que decirte que sí”, señala Choolani. Según explica, un contrato celebrado de palabra vincula a las partes exactamente igual que uno formalizado por escrito, siempre que concurran los elementos esenciales del contrato: consentimiento, objeto y causa. El problema, advierte, no está en su legalidad, sino en la dificultad de probar su existencia y contenido en caso de conflicto.

Por este motivo, aunque sean perfectamente válidos desde el punto de vista jurídico, el abogado no los recomienda. “Los contratos verbales muchas veces son difíciles de probar”, subraya. En situaciones de incumplimiento, demostrar qué se pactó exactamente puede convertirse en una tarea compleja si no se cuenta con evidencias suficientes. Por ello, Choolani insiste en la importancia de recabar pruebas desde el primer momento si se opta por esta modalidad de acuerdo.

Las claves para demostrar la validez de un contrato verbal

Un ejemplo habitual se da en contextos de confianza, como relaciones de amistad o familiares. Es frecuente, por ejemplo, que se pacte verbalmente un contrato de arrendamiento: una persona permite que un amigo viva en su vivienda a cambio del pago mensual de una renta, sin que exista ningún documento firmado. A pesar de no estar recogido por escrito, ese acuerdo constituye legalmente un contrato de arrendamiento.

En estos casos, las pruebas más sencillas pueden resultar determinantes. El abogado apunta a las conversaciones de WhatsApp u otros mensajes como un elemento clave. “Podemos tener conversaciones con el otro contratante en las que queden claros los elementos esenciales”, explica. Aspectos como la cuantía de la renta, la duración del contrato o quién asume los gastos de agua y luz pueden quedar reflejados en estos intercambios, sirviendo como prueba en un eventual procedimiento judicial.

Aunque estas condiciones no figuren en un documento formal, la existencia de mensajes donde se detallen los términos del acuerdo puede ayudar a acreditar lo pactado. En definitiva, Choolani recuerda que los contratos verbales son legales, pero aconseja prudencia: documentar los acuerdos, aunque sea de forma informal, puede evitar muchos problemas legales en el futuro.

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