Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

San Bartolomé de Tirajana

El juzgado frena la demolición del centro comercial Metro en Playa del Inglés

La comunidad de propietarios insta al Ayuntamiento al desalojo y precinto del inmueble pero el Consistorio mantiene que «no se pude hacer nada» mientras el proceso esté judicializado

Imagen de archivo del centro comercial Metro en Playa del Inglés.

Imagen de archivo del centro comercial Metro en Playa del Inglés. / Juan Carlos Castro

San Bartolomé de Tirajana

El centro comercial Metro de Playa del Inglés se aleja, de momento, de las piquetas. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 5 de Las Palmas ha acordado la suspensión cautelar de la orden de demolición que pesaba sobre el edificio dictada por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana en septiembre de 2022 y ratificada en marzo de 2025. La Justicia avala así la solicitud presentada por la mercantil Esquina Alemana S.L. y otros propietarios que cuentan con locales abiertos en un recurso del 29 de octubre para evitar que el edificio fuera derribado antes de que se resuelva si la declaración de ruina es legal o no. Entre tanto, la comunidad de propietarios reitera la «gravísima situación de peligrosidad» para las personas que acceden al recinto y reclama al Ayuntamiento que lo desaloje, cierre y precinte. Desde el Consistorio responden que «no se puede hacer nada mientras el proceso esté judicializado».

En un auto fechado el 9 diciembre, el juez Ángel Teba distingue entre «ruina inminente» y «ruina ordinaria» y señala que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana declaró este úlitmo caso, lo que supone la no ejecución inmediata de la demolición porque no perturba gravemente el interés público y permite suspender el derribo para evitar que el recurso de los propietarios pierda su finalidad.

El Ayuntamiento debe supervisar el edificio

En el documento, el juez razona que demoler el edificio ahora causaría un perjuicio irreparable a los recurrentes antes de que se dicte una sentencia definitiva. No obstante, el auto aclara que esta suspensión no exime al Ayuntamiento de su obligación de supervisar el edificio. La administración municipal deberá seguir vigilando el estado de la estructura y, en caso de que las circunstancias cambien y surja un riesgo real para la seguridad pública, ruina inminente, podrá ordenar medidas de urgencia o incluso el derribo total de forma independiente a este proceso judicial.

Esta resolución judicial cambia el escenario de «limbo administrativo» que denunciaban sectores de la comunidad de propietarios desde que en marzo de 2025 la concejalía de Urbanismo ratificara la declaración de ruina después de desestimar un primer recurso de reposición interpuesto por la mercantil Esquina Alemana SL. Esta decisión del Consistorio se apoyó en los informes técnicos que determinaban que rehabilitar el centro costaría más del 74% del valor de una construcción nueva, superando el límite legal de conservación, y en las inspecciones que detectaron falta de medidas contra incendios, problemas de evacuación y deficiencias estructurales que suponían un «riesgo para la seguridad pública».

La comunidad de propietarios reitera la «gravísima situación de peligrosidad» para las personas que acceden

La comunidad de propietarios remarca la peligrosidad del edificio

La comunidad de propietarios del centro comercial, «ante la enorme paralización que padece el expediente relativo a la declaración de ruina funcional», ha remitido hasta en cinco ocasiones al Ayuntamiento la «gravísima situación de peligrosidad» del recinto ya que, prese a la prohibición del acceso, denuncian la entrada de personas que «entran, transitan, viven y pernoctan» en el inmueble. Además, advierten que la comunidad carece de seguro en caso de siniestro.

Por ello, reclaman al Consistorio que proceda al «desalojo, precinto y vallado» del inmueble. La última instancia de ese tipo fue remitida el 19 de septiembre de 2025, con las mismas alegaciones que se reprodujeron en escritos similares el 10 de mayo de 2024, el 10 de octubre de 2023 y el 7 de marzo de 2022, sin que se haya procedido a las medidas solicitadas en ninguno de los casos.

Imagen de archivo del centro comercial Metro en Playa del Inglés.

Imagen de archivo del centro comercial Metro en Playa del Inglés. / Juan Carlos Castro

En ruina más de 14 años

El ocaso del centro comercial Metro arrancó en 2011 cuando un primer incendio afectó a la parte baja y otro, en 2013, se desarrolló en una de las discotecas de la cubierta, lo que acabó con la mayor parte de la instalación precintada. La instalación se edificó sobre un solar de 5.888 metros cuadrados en 1974, en pleno corazón turístico de Playa del Inglés con el Templo Ecuménico El Salvador a su espalda. Actualmente permanecen abiertos un supermercado y otros cuatro pequeños negocios en la planta que da a la calle. El interior con sus tres plantas sótano se encuentra en un estado total de abandono, ha llegado a tener locales ocupados y sufre riesgos estructurales serios.

Ante la decadencia del edificio y la actividad comercial, los propietarios solicitaron al Ayuntamiento la declaración ofical de ruina, que llegó tras un primer periplo judicial que cerró el Tribunal Superior de Justicia de Canarias en 2021, cuando anuló el decreto municipal que negaba el estatus requerido por los propietarios y en septiembre de 2022 el Ayuntamiento publicó la declaración de ruina. Ese movimiento provocó un segundo camino por los tribunales iniciado por Esquina Alemana S.L. que llevó a la aplicación de esta última medida cautelar.

Dos incendios en 2011 y 2013 provocaron el precinto y abandono de la mayor parte de locales del inmueble

Cisma entre los propietarios

La resolución pone de manifiesto una profunda división interna en la comunidad de propietarios. Si bien en junio de 2025 llegaron a aprobar una derrama de 800.000 euros para el derribo, esta quedó paralizada ante la falta de notificación del Ayuntamiento y el rechazo de algunos propietarios a aportar el dinero necesario. «Después se vio que no era suficiente porque hay que demoler y reconstruir. Muchos propietarios no están dispuestos a poner más dinero», explican fuentes de la comunidad. «Los locales llevan cerrados 10 o 12 años. La gente no quiere saber nada», añaden.

Desde ese sector de propietarios indican que han pedido presupuestos para la demolición que rondan los 350.000 euros, un coste que están dispuestos a asumir si el consistorio emite la orden definitiva. «Si lo hace el Ayuntamiento mejor, pero nosotros estamos dispuestos a hacerlo si nos autorizan», indican.

Un solar en pausa

Con esta decisión, el codiciado solar seguirá albergando la estructura degradada del centro comercial Metro por un tiempo indefinido. Lo que antes parecía un problema de falta de notificación administrativa se ha transformado en una batalla legal de largo recorrido que deja en el aire la regeneración de una de las parcelas más cotizadas de la zona turística.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents