Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Energías

Un estudio propone a Gran Canaria un reactor nuclear flotante como los de Rusia en el Ártico para evitar apagones

Ante la posibilidad de un cero energético en la isla, la Universidad de Las Hespérides sugiere una solución basada en la energía nuclear, en lugar de recurrir a combustibles fósiles

Manuel Fernández Ordóñez y Daniel Fernández Méndez

Manuel Fernández Ordóñez y Daniel Fernández Méndez / LP/DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Las Palmas de Gran Canaria

Un estudio encargado por la Universidad de las Hésperides propone solucionar los problemas de abastecimiento eléctrico de Gran Canaria con un reactor nuclear flotante, como los que Rusia tiene instalados en el Ártico.

En un comunicado, esta universidad privada explica que su Centro Peter Huber ha examinado los problemas de déficit de potencia eléctrica de Gran Canaria, "estimado entre 120 y 140 megavatios (Mw)", que hace que la isla se asome al riesgo real de un cero energético", un apagón general.

"Electricidad las 24 horas del día, los siete días de la semana"

Este estudio, firmado por Manuel Fernández Ordóñez y Daniel Fernández Méndez, defiende que la isla no debería recurrir de nuevo a sistemas dependientes de combustibles fósiles para solventar ese problema, sino apostar por la energía nuclear, "capaz de generar electricidad las 24 horas del día, los siete días de la semana", a diferencia de las energías renovables, no siempre disponibles. Por eso, critica que el Gobierno canario bajare como solución de emergencia contratar los servicios de una central térmica flotante de 125 Mw, un 'powership' que atracaría en el puerto de La Luz.

"Aunque esta medida puede cubrir el déficit inmediato, al mismo tiempo refuerza la dependencia de hidrocarburos, incrementa las emisiones en entornos urbanos densos y no ofrece una solución estructural a largo plazo", argumentan.

En el Puerto de La Luz

Los autores citan como referente principal de su propuesta la planta rusa Akademik Lomonosov, que opera desde 2020 en el Ártico con dos reactores que generan 70 Mw eléctricos. "No estamos hablando de una tecnología experimental, sino de una evolución de los reactores de agua ligera que llevan décadas operando de forma segura en buques militares y rompehielos", señalan.

A su juicio, una unidad de este tipo en el Puerto de La Luz actuaría como una "columna vertebral" de estabilidad para la red y facilitaría, "incluso, una mayor integración de energías renovables al aportar la inercia y los servicios auxiliares que hoy solo proveen las centrales térmicas contaminantes".

Otro de los argumentos más relevantes del documento es el impacto directo en la seguridad hídrica. Canarias es una de las regiones del mundo con mayor dependencia de la desalación, ya que el 80% del agua de consumo humano en el archipiélago proviene de estas plantas, cuyo funcionamiento consume entre el 10 y el 12% de toda la electricidad generada en las islas.

Los autores de la investigación dedican un apartado a la seguridad, donde se explica que los reactores marinos modernos utilizan el principio de “defensa en profundidad”, con múltiples barreras físicas y sistemas de seguridad pasivos. Además, la experiencia en entornos climáticos extremos, como el Ártico, demuestra la viabilidad técnica de operar estas plantas con los más altos estándares de seguridad.

Aunque el documento se centra en Gran Canaria debido a su urgencia actual, las conclusiones son extensibles a otras islas como Lanzarote y Fuerteventura.

Tracking Pixel Contents