Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Alejandro Marichal: “Maspalomas no necesita más camas: necesita orden, inversión y seguridad jurídica”

Alejandro Marichal en el stand de Canarias en ITB Berlin

Alejandro Marichal en el stand de Canarias en ITB Berlin / La Provincia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
San Bartolomé de Tirajana

San Bartolomé de Tirajana es uno de los grandes destinos maduros de Europa. ¿Cuál es hoy su hoja de ruta para evolucionar hacia un modelo más competitivo, sostenible y orientado a la calidad frente al volumen?

Un destino maduro no puede basar su estrategia en crecer en plazas, sino en corregir desequilibrios y elevar su competitividad. Nuestra hoja de ruta tiene tres ejes muy definidos: invertir en la mejora de los espacios y servicios públicos, tal y como estamos haciendo a través del Consorcio de Rehabilitación de Maspalomas, promover la aprobación de un nuevo Plan de Modernización y renovación de Maspalomas que tenga como finalidad principal la compatibilidad entre el uso turístico y residencial, favorecer la renovación de los complejos turísticos y especialmente de los centros comerciales.

El urbanismo se ha convertido en una herramienta clave para modernizar destinos consolidados. ¿Qué avances se han producido en el desbloqueo de inversiones y en la generación de seguridad jurídica para atraer capital?

El urbanismo es política económica. Cada licencia que concedemos activa inversión y empleo. Un ejemplo reciente es la transformación del apartahotel Tajinaste en un hotel de cinco estrellas, con una inversión cercana a 1,7 millones de euros y reducción de plazas para elevar categoría.

En este mandato hemos concedido licencias para modernizar complejos como Tajaraste, Salmón Playa, Royal Playa o Sáhara Playa, y proyectos de reposicionamiento de mayor alcance como Jardín del Sol o Playa del Sol.

La diferencia es que ahora los expedientes se tramitan con rapidez, hemos reducido el tiempo para otorgar licencias de un año y medio a siete meses. De hecho cuando asumimos las funciones de gobierno se otorgaban 39 licencias al año y en lo que vamos de gobierno hemos otorgado 252 licencias; es decir, hemos cuadruplicado el número de licencias. Eso es seguridad jurídica real, no declaraciones.

¿En qué punto se encuentra el Plan de Modernización y Mejora (PMM) de El Veril? ¿Qué impacto tendrá en la reordenación urbanística y en la calidad del entorno turístico?

El PMM de El Veril está ahora mismo en una fase clave. Hemos remitido al Gobierno de Canarias la respuesta municipal dentro del procedimiento de evaluación ambiental estratégica, que es un paso imprescindible para que el plan pueda seguir avanzando.

Nuestro papel ha sido revisar el documento con rigor y asegurar que encaje correctamente en el planeamiento municipal vigente. Hemos pedido que se definan con claridad los parámetros urbanísticos, las superficies, las dotaciones y los accesos públicos, porque un proyecto de esta dimensión no puede dejar ningún vacío jurídico.

Este plan es estratégico porque ordena definitivamente un ámbito que lleva muchos años en situación de bloqueo. Además, da cobertura urbanística al proyecto del Siam Park, una inversión superior a los 100 millones de euros que puede generar cientos de empleos y diversificar nuestra oferta turística.

Pero más allá de un proyecto concreto, lo importante es que estamos poniendo orden en una zona clave del destino. Reordenar El Veril significa mejorar su entorno urbano, dar seguridad a futuras inversiones y elevar la calidad global de Maspalomas-Playa del Inglés.

¿Qué mensaje trasladan en la ITB a los inversores internacionales respecto a la estabilidad normativa y las oportunidades de renovación alojativa?

En la ITB no vamos a vender humo, vamos con datos y con hechos. El mensaje que trasladamos es que San Bartolomé de Tirajana es un destino consolidado que ha decidido ordenar lo que estaba bloqueado y dar seguridad jurídica a quien quiera invertir.

Les explicamos que estamos concediendo licencias de renovación, que estamos facilitando el paso a categorías superiores, que hemos activado instrumentos de planificación como el PMM de El Veril y que estamos ejecutando inversión pública en espacio turístico. Eso es estabilidad real.

El inversor internacional no busca solo sol y clima, busca certezas. Quiere saber qué puede construir, en qué plazos y con qué reglas. Y hoy puede tener claro que en este municipio hay un marco normativo definido, una administración que responde y una estrategia orientada a la calidad.

La oportunidad está en la renovación. Nuestro destino no necesita más camas, necesita modernizar las existentes, reposicionarlas y aumentar la inversión por plaza. Ese es el espacio donde se están generando las oportunidades.

En un destino consolidado como Playa del Inglés o Maspalomas, ¿cómo se compatibiliza la actividad turística con la calidad de vida de residentes?

Lo primero es asumir una realidad: en San Bartolomé de Tirajana el turismo no es una actividad añadida, es la base de nuestra economía y forma parte de nuestra identidad. Pero eso no significa que todo valga.

Compatibilizar turismo y calidad de vida pasa por ordenar. Pasa por tener claro dónde se puede desarrollar actividad turística y en qué condiciones, por invertir en espacio público, por mejorar accesos, iluminación, limpieza y mobiliario urbano. Cuando el entorno urbano se cuida, mejora la experiencia del visitante y también la vida del residente.

También pasa por actuar cuando hay desequilibrios. No podemos permitir que determinadas zonas se deterioren o que haya inseguridad jurídica sobre los usos del suelo. La convivencia se garantiza con planificación, no con improvisación.

Un destino competitivo no puede ser incómodo para quien vive en él. Si el residente siente que su municipio mejora, que hay inversión y que hay orden, el turismo deja de percibirse como presión y se entiende como lo que es: una oportunidad de prosperidad compartida.

La gestión del servicio de hamacas y sombrillas ha sido objeto de debate. ¿Qué medidas se han adoptado para garantizar transparencia en la concesión, regularización administrativa y mejora del servicio?

Cuando iniciamos la legislatura nos encontramos con una situación objetivamente irregular: el servicio de hamacas y sombrillas llevaba más de quince años prestándose con el contrato vencido y en situación de precario. Eso no es un simple defecto administrativo, es una anomalía estructural. Un destino turístico de primer nivel no puede mantener un servicio esencial en un limbo jurídico permanente. Había que regularizarlo con rigor y seguridad jurídica.

Analizamos todas las alternativas de gestión. La municipalización puede parecer sencilla en el discurso, pero en la práctica tiene limitaciones claras. La administración no tiene la agilidad operativa que exige un servicio de temporada, con alta rotación de personal y necesidad constante de reposición de material. Los procedimientos administrativos para cubrir bajas, contratar sustituciones o adquirir equipamiento son lentos y pueden afectar directamente a la calidad del servicio, especialmente en temporada alta.

Por eso optamos por un modelo de gestión indirecta mediante concesión administrativa, como ya se hizo en la legislatura anterior con los kioscos. La fórmula permite que una misma empresa gestione de manera integrada un kiosco y su sector de hamacas correspondiente, garantizando eficiencia operativa, capacidad de respuesta inmediata y estándares acordes a la categoría internacional de nuestras playas.

El Consejo Sectorial de Playas, tras escuchar a todos los sectores implicados y analizar la situación real del servicio, respaldó esta opción como la más viable para garantizar calidad, estabilidad y sostenibilidad en el tiempo.

Y quiero dejar algo muy claro: el personal será subrogado. Se respetarán íntegramente sus condiciones laborales y económicas. No estamos hablando de precarizar empleo ni de reducir derechos, sino de ordenar jurídicamente el servicio y asegurar su continuidad con garantías para los trabajadores.

Respecto a las acusaciones de privatización, conviene aclararlo: el servicio seguirá siendo público. Lo que cambia es el modelo de gestión. No se privatiza el servicio; se externaliza su gestión bajo control municipal y con un canon establecido.

Desde el punto de vista económico, la decisión es racional. Actualmente el Ayuntamiento recauda alrededor de tres millones de euros, pero solo en costes de personal se abonan aproximadamente 1.741.000 euros. Si añadimos costes indirectos y operativos, el gasto ronda los dos millones de euros, dejando un margen neto aproximado un millón de euros.

El canon base que se fijará para la concesión se situará en torno a esa cifra, lo que permitirá al Ayuntamiento mantener o incluso mejorar los ingresos netos, sin asumir la complejidad operativa y el riesgo empresarial de un servicio intensivo en personal.

En este modelo, el riesgo y ventura lo asume la empresa concesionaria, mientras que el Ayuntamiento garantiza ingresos estables que podrán destinarse a mejorar otros servicios públicos. Se trata de regularizar, profesionalizar y asegurar la sostenibilidad del servicio, no de ideologizar su gestión.

El auge del alquiler vacacional ha generado tensiones en muchos destinos. ¿Cuál es la posición del Ayuntamiento respecto a la regulación y qué medidas se están impulsando para proteger el uso residencial?

Antes que nada no hay que confundir el uso residencial en zonas potencialmente turísticas con el alquiler vacacional.

Respecto a los vecinos que residen en la zona turística estamos tramitando una Ordenanza Provisional para clarificar negro sobre blanco, que cabe el uso residencial en las zonas turísticas como ha ocurrido en los últimos 40 años. Esperamos que a lo largo de este año 2026, se apruebe dicha ordenanza.

En relación al alquiler vacacional, nuestra realidad es distinta a la de otros municipios. En San Bartolomé de Tirajana el fenómeno se concentra mayoritariamente en suelo turístico, no en barrios residenciales tradicionales, y eso hay que analizarlo con rigor.

La propuesta en la que está trabajando la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias de revisar el principio de unidad de explotación solo y exclusivamente en aquellos complejos que actualmente se encuentran fuera de la explotación turística nos parece una propuesta acertada para que permita a los propietarios explotar individualmente desde el punto de vista comercial sus apartamentos.

Lo que pedimos es una regulación clara, una Ley Turística socialmente sostenible que defina con precisión qué es uso turístico, qué es uso residencial y cómo se compatibilizan en determinados ámbitos. No se puede generar inseguridad jurídica permanente sobre miles de propietarios.

Al mismo tiempo, donde el suelo deba ser estrictamente turístico, debe serlo. La clave es ordenar, especializar y dar certeza. Sin claridad normativa no hay convivencia ni estabilidad.

Alemania es un mercado estratégico para el municipio. ¿Qué tendencias están detectando en el turista alemán en términos de gasto, sostenibilidad y preferencias alojativas?

Alemania continúa siendo uno de los mercados estratégicos para San Bartolomé de Tirajana, tanto por volumen como por impacto económico. En 2024 Gran Canaria recibió más de 900.000 turistas alemanes, con una facturación cercana a los 884 millones de euros. Eso demuestra que no hablamos solo de llegadas, sino de un visitante con capacidad real de gasto y fidelidad al destino.

En cuanto a tendencias, estamos viendo un turista más exigente y más selectivo. Prioriza establecimientos renovados, categoría media-alta, eficiencia energética y calidad en el espacio público. Valora especialmente el entorno urbano cuidado, la accesibilidad y la oferta complementaria —gastronomía, ocio, naturaleza— frente a un modelo exclusivamente de sol y playa.

También observamos que mantiene estancias relativamente largas y un comportamiento estable en la reserva, lo que aporta seguridad al destino. Pero es un mercado que penaliza rápidamente la falta de renovación. Si el producto no evoluciona, busca alternativas.

Por eso nuestra estrategia está alineada con esa demanda: renovación de planta alojativa, inversión en espacios emblemáticos como el Oasis Palmeral o el entorno del Faro y ordenación urbanística que permita nuevas inversiones. El mercado alemán no pide más camas, pide más calidad. Y ahí es donde estamos trabajando.

¿Qué balance hace de las reuniones mantenidas con los principales turoperadores en esta ITB?

El balance es muy positivo. Las reuniones han confirmado que Maspalomas sigue siendo un destino muy valorado por los grandes turoperadores europeos, especialmente en el mercado alemán, que continúa siendo estratégico para Gran Canaria tanto por volumen como por capacidad de gasto.

También hemos percibido un mensaje muy claro: el turista europeo es cada vez más exigente y valora especialmente la renovación de los establecimientos, la calidad del espacio público y la estabilidad del destino. En ese sentido, hemos podido explicar que San Bartolomé de Tirajana está avanzando en esa dirección, desbloqueando inversiones, agilizando licencias y ordenando el desarrollo turístico.

En definitiva, el mensaje es que Maspalomas mantiene una posición muy sólida en el mercado internacional, pero para seguir siendo competitivos debemos continuar apostando por la renovación y la calidad del destino.

¿Qué posicionamiento específico lleva San Bartolomé de Tirajana a la ITB 2026 frente a otros destinos competidores del Mediterráneo o del Atlántico?

Nosotros no vamos a la ITB a decir que tenemos sol y playa. Eso ya lo sabe todo el mundo. Vamos a decir que somos un destino con historia, con identidad y que ha decidido modernizarse sin perder su esencia.

San Bartolomé de Tirajana no compite desde la improvisación. Competimos desde la experiencia. Llevamos más de cinco décadas siendo uno de los motores turísticos de Europa. Eso significa infraestructura consolidada, conectividad estable y una planta alojativa que está en proceso de renovación real.

Frente a destinos emergentes que compiten en precio, nosotros competimos en estabilidad, en calidad urbana así como en seguridad sanitaria y ciudadana. Estamos ordenando lo que estuvo bloqueado, estamos ejecutando inversión pública en nuestros espacios más emblemáticos y estamos facilitando la renovación de establecimientos para elevar categoría.

Pero además llevamos algo más intangible: una marca que evoluciona. Maspalomas está actualizando su relato, conectando con nuevas generaciones sin renunciar a su identidad. No estamos reinventándonos, estamos adaptándonos con coherencia.

En la ITB 2026 el mensaje es claro: somos un destino maduro que ha entendido que para seguir liderando hay que transformarse. No competimos por ser más baratos. Competimos por ser más sólidos, más estables y más preparados para el futuro.

¿Qué proyectos estratégicos están actualmente en marcha y cuál será su impacto en la generación de empleo y en la economía local?

El impacto económico no es teórico, se está viendo en la calle. En los dos últimos años hemos ejecutado 7,6 millones de euros en modernización a través del Consorcio, con actuaciones como el Oasis Palmeral, el plan de accesibilidad al litoral o la mejora del entorno del Faro. Son obras visibles que transforman espacios clave del destino.

A eso se suman proyectos de mayor alcance que estarán en marcha en los próximos meses, como la reforma del Barranco de Maspalomas, con una inversión de 4 millones de euros, o la transformación de la GC-500, con 2,7 millones. No hablamos de anuncios, hablamos de obras con presupuesto y planificación.

Y esto tiene un efecto directo. Cada obra pública moviliza empleo en construcción, técnicos, suministros y servicios auxiliares. Pero además genera actividad en el comercio local, en la hostelería y en los servicios vinculados al turismo. Cuando el espacio público mejora, el destino gana atractivo y eso empuja también la inversión privada en renovación de complejos.

La modernización no es una cuestión estética. Es economía real. Es empleo para familias del municipio y es garantizar que dentro de diez o quince años sigamos siendo competitivos. Si no invertimos hoy, mañana perderemos posición. Por eso estamos actuando ahora.

Tracking Pixel Contents