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¿Por qué se llama así Arucas?

Arehucas conserva una de las formas documentadas más antiguas del topónimo, pero el origen del nombre de Arucas va mucho más allá

Fotografía antigua de Arucas.

Fotografía antigua de Arucas. / Fedac

Héctor Rosales

Héctor Rosales

Las Palmas de Gran Canaria

El ron da una pista. La destilería Arehucas es uno de los símbolos más reconocibles del municipio, y su nombre recupera una de las grafías más antiguas del topónimo, documentada antes que la de Arucas. Esa denominación remite a un importante asentamiento indígena del norte de Gran Canaria, un lugar que aparece muy pronto en la historia de la conquista castellana: desde Arucas partió Juan Rejón y allí cayó Doramas años después, ante las tropas de Pedro de Vera.

Los yacimientos arqueológicos sugieren que Arucas ya era un enclave importante para los antiguos canarios, quizá incluso más de lo que llegaría a ser después para los castellanos. Tras la conquista, la zona se reorganizó rápidamente con el reparto de tierras y aguas. La población creció en torno a la ermita de San Juan y al desarrollo de los ingenios azucareros, los cañaverales y las obras de regadío. Ese impulso económico atrajo a más gente y convirtió a Arucas en uno de los principales núcleos del norte.

En 1515 obtuvo el título de villa, mientras la ermita de San Juan se elevaba a parroquia. A lo largo del siglo se crearon además dos instituciones clave para el futuro de la zona: la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas y el Mayorazgo de Arucas.

Fotografía antigua de la Fábrica de Ron Arehucas, entre 1920 y 1930.

Fotografía antigua de la Fábrica de Ron Arehucas, entre 1920 y 1930. / Fedac

Con la decadencia del comercio del azúcar en los siglos XVII y XVIII, Arucas perdió protagonismo. El viñedo ocupó en parte el lugar del azúcar, pero no alcanzó una rentabilidad comparable. Por eso se extendieron otros cultivos, como el trigo, el millo y las papas. La fertilidad de su vega y una notable red hidráulica hicieron que la localidad siguiera siendo relevante.

En el siglo XIX, especialmente tras la desamortización, Arucas vivió un nuevo auge económico, ligado a la cochinilla, el azúcar y el plátano, que impulsó su transformación urbana e industrial, favoreciendo la creación de la fábrica de Arehucas y la concesión del título de ciudad en 1894. En el siglo XX, el plátano siguió siendo su principal motor económico hasta los años setenta, cuando el sector servicios comenzó a ganar terreno.

¿De dónde viene y qué significa Arucas?

Saber que Arehucas es una de sus variantes más antiguas no aclara todavía qué significa Arucas ni cuál puede ser su origen. Ahí entran las hipótesis recogidas por el filólogo Maximiano Trapero en su Diccionario de toponimia de Canarias.

Lo primero que conviene tener claro es que no se sabe con certeza ni cuál fue la forma original ni qué significaba. Se han documentado tantas variantes —como Arefuias, Areucas o Arefucas— que no es posible determinar con seguridad cuál de esas grafías refleja mejor la forma que usaban los aborígenes. Por eso, cualquier interpretación debe entenderse como una hipótesis.

Una de las principales propuestas relaciona Arucas con voces bereberes asociadas a la idea de calor o de estar caliente. Otra lo conecta con la raíz bereber RKS, vinculada a la idea de esconder, por lo que el topónimo podría aludir a un lugar apartado, resguardado o escondido.

Existe una interpretación bastante extendida en algunos ámbitos que traduce Arucas como «lugar de bendición». Aunque carece de respaldo filológico, parece nacida del cariño, que nunca está de más.

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