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Honores y Distinciones del Cabildo de Gran Canaria | Eduardo Álvarez Presidente de la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Las Palmas (Asocelpa)

Eduardo Álvarez, presidente de los consignatarios: «La posición estratégica del Puerto de Las Palmas se revaloriza en tiempos de crisis»

El Roque Nublo Económico otorgado por el Cabildo de Gran Canaria reconoce la labor de Asocelpa por su misión de representar, gestionar, defender y fomentar los intereses profesionales comunes de las empresas asociadas, contribuyendo a la mejora de los servicios de los Puertos de Las Palmas

Eduardo Álvarez, presidente de los consignatarios del Puerto de Las Palmas.

Eduardo Álvarez, presidente de los consignatarios del Puerto de Las Palmas. / Asocelpa

Las Palmas de Gran Canaria

¿Qué supone el reconocimiento como Roque Nublo económico otorgado por el Cabildo de Gran Canaria?

Es el broche de oro a un siglo de esfuerzo colectivo. Recibir el Roque Nublo no es solo un honor para todos los que formamos Asocelpa, sino un homenaje a aquellas empresas que el 20 de enero de 1925 se unieron para profesionalizar nuestro Puerto. Este galardón valida nuestro papel como pieza clave en la economía insular; no en vano, representamos el 50% de los ingresos de la Autoridad Portuaria y somos el motor que conecta a Gran Canaria con el comercio global.

La asociación tiene ya más de un siglo. ¿Cómo ha cambiado la función del consignatario en este tiempo?

La evolución ha sido fascinante. Surgimos a finales del siglo XIX para aliviar la carga burocrática de los capitanes con la llegada de la navegación a vapor, gestionando depósitos de carbón y barcazas de agua. Hoy, lideramos operaciones portuarias complejas. Hemos pasado de ser el enlace personal del armador para necesidades básicas a gestionar un volumen masivo de datos y logística, atendiendo anualmente a 15.000 buques y 1,5 millones de TEUs bajo estándares internacionales.

¿Y qué sigue siendo igual?

Mantenemos intacta la unión de la consignación y la estiba, lo cual nos aporta una agilidad operativa única. También persiste nuestra vocación internacional, manteniendo vínculos estrechos con armadores de todo el mundo. Y por supuesto nuestra profesionalidad y eficiencia.

¿Qué habría sido del Puerto de Las Palmas sin su extensa red de consignatarios?

Sin los consignatarios, el Puerto de La Luz no habría pasado de ser una escala técnica a convertirse en el hub internacional que es hoy. Atraemos negocio, contribuimos a su crecimiento, hemos fomentado la diversificación de sus servicios para atender los clientes que el consignatario aporta. Sin esta estructura empresarial, no se podría atender a los 400.000 marinos que nos visitan cada año.

¿Cuáles son los retos que aún tienen por delante?

Nuestro horizonte está marcado por la competitividad y la sostenibilidad. Debemos apostar por la digitalización y la eficiencia para seguir siendo atractivos frente a otros puertos atlánticos. Seguir con nuestra labor: atraer nuevos tráficos y líneas comerciales que diversifiquen la actividad todavía más. Algo que requiere que las administraciones públicas comprendan y apoyen las demandas técnicas de un sector vital para el suministro de las islas.

Desde su construcción a finales del siglo XIX, el Puerto es el ‘canario en la mina’ de la economía canaria, anticipa las épocas de bonanza y de penuria que después han llegado a la población. ¿Cuál es la situación actual de La Luz, qué señales detectan?

El Puerto goza de una salud robusta, aunque somos cautos. Los datos muestran una actividad vibrante y seguimos siendo el principal indicador económico: si nosotros crecemos, la economía canaria respira con alivio. Nuestra resiliencia es la garantía de que la isla podrá afrontar cualquier ciclo económico.

El tráfico en Las Palmas se ha beneficiado en los últimos años de los cierres del Mar Rojo. ¿Cómo observan la situación geopolítica actual, con la escalada bélica por los ataques de EE UU e Israel a Irán?

Nuestra posición estratégica se revaloriza en tiempos de crisis. Como ocurrió en los orígenes de la navegación atlántica, Las Palmas se confirma como un refugio y punto seguro de servicios para las rutas que deben circunnavegar África. Estamos preparados para absorber ese incremento de tráfico con la eficiencia que nos otorgan 100 años de experiencia.

Más allá de los beneficios o inconvenientes para Las Palmas, el bloqueo del estrecho de Ormuz les preocupará por las consecuencias en el precio del combustible y su presión sobre la economía global…

Es una preocupación real. Cualquier presión sobre el precio del combustible afecta directamente a la operativa y los beneficios de los buques. Es vital la implicación de las instituciones en nuestras demandas para mitigar estos impactos en la economía local.

¿Cómo es su relación con las administraciones públicas vinculadas al Puerto? ¿Qué les pedirían?

Pedimos colaboración y, sobre todo, receptividad ante la actividad portuaria. Es fundamental que las instituciones conozcan de cerca nuestro trabajo diario. Nuestro objetivo es el desarrollo del Puerto, y para ello necesitamos un entorno que favorezca el desarrollo empresarial y la agilidad en los servicios. Apoyar nuevas ideas empresariales, dotar de infraestructuras, evitar resistencias al cambio…

¿Y las relaciones con otras asociaciones empresariales del Puerto?

Nuestra vocación es de unidad, trabajamos codo con codo con las asociaciones portuarias y con el tejido empresarial canario. Hay buena sintonía con patronales como Fedeport y Oneport.

La Luz es un gran puerto enclavado en el centro de una gran ciudad. ¿Cómo se observa la relación entre las dos entidades (Puerto y Ciudad) -no nos referimos a posibles conflictos puntuales, sino en general- dada su doble condición de empresarios portuarios, pero también de ciudadanos de Gran Canaria?

La relación entre el Puerto de La Luz y Las Palmas de Gran Canaria es de simbiosis absoluta porque ambos ámbitos han sabido respetarse y entenderse. Como empresarios vemos el Puerto como un motor económico y como ciudadanos entendemos que debe haber armonía con el entorno.

Nuestra Asociación siempre ha trabajado para que las instituciones sean sensibles a la actividad portuaria, entendiendo que el crecimiento del Puerto se traduce directamente en bienestar para la ciudad. Asocelpa no es una entidad separada, sino parte del tejido social que busca la excelencia en los servicios para que Gran Canaria siga siendo competitiva a nivel global.

Si el Puerto debe dejar espacio a la ciudad en las dársenas interiores, ¿hacia dónde podría crecer?

El crecimiento es vital para mantenernos como un puerto competitivo. Si cedemos espacios en las dársenas interiores para el disfrute ciudadano o nuevos usos urbanos, el Puerto debe expandirse necesariamente hacia las zonas planificadas por la Autoridad Portuaria para captar nuevos tráficos.

Cualquier movimiento de espacio debe estar respaldado por una planificación estratégica que no comprometa la operatividad y que se oriente hacia infraestructuras modernas que permitan seguir siendo el eje central de la actividad económica de las islas.

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