Análisis
Carmen Burgos en San Mateo
La periodista y escritora, pionera del feminismo en España y una de las voces más influyentes del panorama cultural, visitó Gran Canaria en 1913 en una escala en un viaje que la traía de Argentina

Carruaje en el que llegó Carmen Burgos a San Mateo en 1913. / LP/DLP
Entrada ya la tarde del viernes 17 de octubre de 1913, cuando el sol comenzaba a declinar sobre las cumbres grancanarias, varios carruajes irrumpieron en la calle principal de la Vega de San Mateo. Se detuvieron junto a las ramblas de la iglesia ante la mirada expectante de vecinos y curiosos. De su interior descendieron caballeros de levita y algunas damas de porte distinguido. Entre ellas destacaba una figura que no pasaba desapercibida: Carmen de Burgos, periodista y escritora, conocida en la prensa nacional bajo el seudónimo de Colombine.
Había llegado a la isla tras una escala del barco que la traía de Argentina. La Asociación de la Prensa de Las Palmas organizó para ella un recorrido por el interior de la isla, en reconocimiento a una trayectoria que ya entonces la situaba como una de las voces más influyentes y polémicas del panorama cultural español. Viajaba acompañada de su hija, María Álvarez de Burgos, y durante su estancia se hospedó en el histórico Hotel Continental. Ofreció conferencias anunciadas con expectación en el Teatro Pérez Galdós, epicentro cultural de la capital.
La comitiva que la acompañaba era significativa: el delegado del Gobierno, el general Sierra; los cónsules de Brasil y Venezuela; y directores de la prensa local, como José Franchy (El Tribuno), Francisco González Díaz (Diario de Las Palmas), Rafael Abellán (La Provincia), Félix Navarro (Canarias Turistas) y Gustavo Navarro (Club Náutico). No era una visita cualquiera, sino la recepción pública a una mujer que simbolizaba modernidad y ruptura.
Desde Tafira, la escritora pudo contemplar el paisaje interior de la isla, una naturaleza abrupta y luminosa colmada de montes de viñedos que contrastaba con el Madrid intelectual en el que desarrollaba su carrera. En Tafira visitó la hacienda del comerciante Diego Miller y su afamado jardín de magnolias. A media tarde regresaron al Hotel Santa Brígida, donde se sirvió el té y pudo descansar tras la excursión. Allí dejó escritas palabras que revelan su sensibilidad viajera y su mirada poética: «Las Islas Afortunadas parecen brotar entre las espumas de las aguas, como una floración de la tierra española que adelantase para recibir a sus hijas. Tierra joven, tierra noble, tierra virgen, que yo he amado en mis sueños de artista».
Aquel entusiasmo no era impostado. Carmen de Burgos era, sin duda, una mujer adelantada a su tiempo. Amiga de los canarios Benito Pérez Galdós y de Nicolás Estévanez, formó parte del vibrante ambiente intelectual del primer tercio del siglo XX. Fue la primera mujer contratada en la plantilla de un periódico en España, al incorporarse al Diario Universal. Desde sus columnas impulsó campañas que sacudieron conciencias, como la que emprendió en favor del divorcio, en una sociedad donde la mujer carecía de autonomía legal y dependía de la autorización masculina para casi cualquier decisión.
Su propia biografía encarnaba esa rebeldía serena: tras un matrimonio que ella misma calificó de «insufrible», obtuvo plaza como maestra por oposición y se trasladó a Madrid con sus hijos para iniciar una vida independiente. La polémica campaña a favor del divorcio le valió el apodo de ‘la divorciadora’, pero también consolidó su prestigio como defensora de los derechos civiles de la mujer.
A su muerte, en 1932, dejaba tras de sí más de doscientos títulos entre novelas, cuentos, ensayos, traducciones y miles de artículos publicados en prensa nacional e internacional. Sin embargo, con la irrupción del régimen franquista, su nombre fue incluido en la nómina de autores prohibidos. Su obra, asociada al feminismo y al pensamiento progresista, fue silenciada durante décadas y cayó en un injusto olvido.
Hoy, más de un siglo después de aquella tarde en la Vega de Arriba, la visita de Carmen de Burgos a Gran Canaria adquiere un significado especial en el Día Internacional de la Mujer (8 M). No fue solo una excursión cultural, sino el testimonio del paso por la isla de una mujer que representaba el avance, la palabra libre y la lucha por la igualdad en una España que apenas comenzaba a despertar a la modernidad.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet avisa de un cambio brusco del tiempo en Canarias a partir de hoy: previsión en cada isla
- Detenido un hombre por matar en Maspalomas a un turista al que conoció en una app de citas
- Hacienda lo confirma: estas son las deducciones exclusivas para Canarias que puedes aplicar en la Declaración de la Renta
- La siguiente parada del tren de Gran Canaria: expropiar suelo y conseguir 2.000 millones de euros para iniciar la obra
- El nuevo centro para personas sin hogar de la Fábrica de Hielo se retrasa otro mes
- El burdel de la realeza tiene precio en Vegueta: a la venta una de las casas con más leyendas
- Los aficionados de la UD Las Palmas, dispuestos a pagar «lo que sea» por una entrada para La Rosaleda
- “El llanto que nos devolvió la vida”: El estremecedor momento en que un enfermero salva a un recién nacido que no respiraba en Canarias