Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Hospital Doctor Negrín refuerza la medicina personalizada para tratar el cáncer

El comité molecular del Hospital Doctor Negrín, formado por expertos de varios servicios, evalúa alteraciones genéticas en tumores para ofrecer terapias dirigidas y participar en ensayos clínicos

De izquierda a derecha, Miguel Carnero, Rafael Camacho, Elisa González, David Aguiar, Juan Manuel Díaz, Víctor Quesada, Silvia Santamaría y Juan José Gordillo, integrantes del Comité Molecular de Tumores del Hospital Doctor Negrín.

De izquierda a derecha, Miguel Carnero, Rafael Camacho, Elisa González, David Aguiar, Juan Manuel Díaz, Víctor Quesada, Silvia Santamaría y Juan José Gordillo, integrantes del Comité Molecular de Tumores del Hospital Doctor Negrín. / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha puesto en marcha un comité molecular de tumores con el objetivo de mejorar el abordaje de los pacientes oncológicos a través de tratamientos más personalizados. Gracias a esta iniciativa, que debutó en febrero, ya ha sido posible discutir algunas alteraciones encontradas en siete muestras que corresponden a neoplasias de pulmón, mama, colon y recto.

El proyecto se sustenta en un equipo de trabajo constituido por una veintena de profesionales de los servicios de Anatomía Patológica, Oncología Médica, Análisis Clínicos y Farmacia Hospitalaria, tanto del centro de referencia del área norte de la Isla como del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa de Lanzarote, donde también se ofrece cobertura.

«Este comité supone un adelanto muy importante, ya que nos permite discutir los casos en los que se detectan alteraciones moleculares complejas. Esto va a ayudar a definir mejor los tratamientos que pueden recibir los pacientes dentro de la práctica asistencial habitual y a la hora de ofertar terapias novedosas o ensayos clínicos», manifiesta el doctor David Aguiar, médico adjunto del servicio de Oncología Médica y miembro de este grupo de expertos.

Enfoque pantumoral

Precisamente, uno de los principales objetivos de la actividad es identificar las posibles terapias dirigidas que pueden ser eficaces para combatir el cáncer, pues hay alteraciones genéticas que influyen en el crecimiento tumoral y para las que ya existen fármacos capaces de bloquear esas vías. Ahora bien, una de las características más destacadas del nuevo comité es su enfoque pantumoral, lo que significa que no se limita a un tipo concreto de cáncer.

De este modo, cualquier alteración molecular que se detecte en una neoplasia, independientemente del órgano o de la histología, puede ser evaluada. «Esto responde a la evolución de la medicina personalizada. En un principio, este tipo de técnicas moleculares se empezaron a probar en una serie de tumores, sobre todo de pulmón, pero ahora se han extendido a otros cánceres», apunta el especialista.

Tal y como explica Miguel Carnero, biólogo genetista en la sección de Patología Molecular del servicio de Anatomía Patológica y también integrante del equipo, existen alteraciones cuyo pronóstico ya está muy bien definido. Sin embargo, hay otras más novedosas que pueden encontrarse en los mismos genes, pero en regiones diferentes a las habituales. «Estas alteraciones suponen un reto y son las que solemos discutir en las reuniones», comenta.

El análisis comienza con la resección del tumor o la obtención de una muestra. Después, el servicio de Anatomía Patológica hace un diagnóstico histomorfológico para poder determinar el tipo y el subtipo al que pertenece. El siguiente paso es derivar la muestra a la sección de Patología Molecular. «Allí extraemos el ADN y el ARN, y realizamos pruebas moleculares que evidencian si existen o no alteraciones en ciertos genes de interés para esa patología. En función de los resultados que obtenemos a partir de las distintas técnicas que aplicamos, elaboramos un informe en el que figuran todas las alteraciones presentes en ese tejido tumoral del paciente», detalla el doctor Carnero.

El gran desafío del equipo es estudiar casos para los que no hay evidencia previa

El gran desafío del equipo es estudiar situaciones para las que no hay evidencia previa. «A veces encontramos alteraciones que no están descritas en la literatura científica y hay que decidir qué hacer con el paciente», señala Aguiar. En estos casos, se valoran opciones como tratamientos experimentales o la inclusión en ensayos clínicos. Para ello, es fundamental el trabajo multidisciplinar. «Es imprescindible que cada miembro del comité aporte su visión y sus conocimientos para poder tomar las mejores decisiones», anota el facultativo.

Ambos especialistas coinciden en que la medicina personalizada ha venido para quedarse, aunque advierten de que su implantación exige una inversión considerable en pruebas y equipamiento. «Las pruebas moleculares son costosas, pero muy rentables», remarcan.

Ventajas terapéuticas

Y es que estos tratamientos permiten aplicar terapias más eficaces y menos tóxicas, que mejoran de forma notable la calidad de vida de los pacientes. En este contexto, indican que el avance constante en la identificación de nuevas alteraciones genéticas obliga a ampliar de forma continua los paneles diagnósticos, lo que eleva los gastos iniciales. Aun así, garantizan que el beneficio a largo plazo es incuestionable. «No solo ganan los pacientes, también el sistema sanitario, ya que se optimizan recursos y se evitan complicaciones derivadas de tratamientos menos eficaces», aseveran.

Por ahora, el comité mantiene reuniones con una periodicidad mensual. No obstante, si el volumen de trabajo aumenta, el equipo valorará incrementar la frecuencia de estos encuentros.

La creación de este grupo supone la consolidación de un proyecto de tres años de trabajo en diagnóstico molecular, una labor que ha transformado la manera en la que el Hospital Doctor Negrín maneja las patologías oncológicas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents