Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El tiempo y el Carnaval de Maspalomas: otras veces en que la fiesta estuvo a punto de suspenderse

La historia del Carnaval de Maspalomas recoge varios episodios en los que la lluvia, el viento o cambios de última hora pusieron en duda la celebración de algunos de sus actos más destacados.

Cabalgata del carnaval de Maspalomas del año 2025

Cabalgata del carnaval de Maspalomas del año 2025 / José Carlos Guerra

Pedro J. Franco López

Pedro J. Franco López

A principio de los 80, la AEMET, no hubiera llegado al sur grancanario, o sus predicciones no eran de obligado cumplimiento o acatamiento, por los Ayuntamientos y, las decisiones de qué hacer ante cualquier imprevisto, por ejemplo, una borrasca, quedaba en manos de la Organización, previa consulta a todos los implicados en la actividad a suspender: Patrocinadores, Participantes, candidatas o candidatos, etc.

Lo cierto es que, en el Carnaval de Maspalomas de 1984, la Gala de Elección de la Reina, estuvo a punto de suspenderse, ya que durante todo el día cayó una gran lluvia sobre todo el sur de la isla de Gran Canaria, por lo que, al inicio de la tarde, se suspendió su celebración y así se les comunicó a todos los implicados en la misma: grupos participantes, Candidatas a Reina, diseñadores, etc.

Cuando se hacen las cinco de la tarde, cesó la lluvia, se pone un día “de playa”, totalmente espléndido y, como no había manera humana de dar aviso a la población, estaba cantado que el público iba a asistir al Yumbo y no iba a entender que, con aquel buen tiempo, se hubiera suspendido la Gala.

De lo que sí estaba segura la Comisión Organizadora, que era la que decidía lo que hacer, (los ediles responsables del Carnaval, ni estaban, ni se les esperaba) era que, la opinión generalizada iba a ser, que se suspendió la Gala por pura comodidad de los organizadores; por lo que pudo más la ilusión y el entusiasmo: se llamó -por telefonía analógica- (no existían WhatsApp, ni teléfonos móviles), a todos y cada uno de los implicados en el espectáculo de la Gala y se reactivó la celebración de la Gala de la Reina del Carnaval de 1984.

De entre las colaboradoras, estaba Maricela Rodríguez, dueña de una peluquería y, con sus secadores y los de otros vecinos del Poblado de San Fernando, se secó uno a uno todo el cableado de iluminación y sonido que estaba esparcido por el escenario y alrededores; y, algunos empresarios del Yumbo, colaboraron con sus cubos y fregonas a secar el escenario y los pasillos de acceso; todo ello permitió que se celebrara la Gala con toda normalidad y, quedó como una anécdota para los anales históricos del Carnaval de Maspalomas.

Otra Gala de Elección de Reina del Carnaval de Maspalomas (concretamente la del año 1991), quizá hubiera sido mejor suspenderla, pero la presión de las Candidatas y de los diseñadores y patrocinadores de sus fantasías fue tal, que no quedó otra que celebrarla. Era la época en que estuvieron de moda los aparatosos y altos parapetos, cuya altura se conseguía con unas grandes formas homogéneas y que hacían de pantalla perfecta, para el viento chocara en ellas y echara al suelo a la candidata que lo portara.

Y así fue, que la práctica totalidad de las señoritas candidatas terminara con sus posaderas en el suelo del escenario y, a la velocidad de un rayo, aparecían en escena diseñadores, azafatas y organizadores a levantarla y ayudarle a hacer el recorrido. En el Backstage de la época se veían saltar de alegría a los diseñadores, pero no porque su candidata lo hiciera muy bien, sino porque hubiera escapado de caerse.

Fue la noticia carnavalera del año: En el Carnaval de Maspalomas del año 2000, Se decidió suspender el acto del Rescate de la Sardina y el recorrido por la playa de Maspalomas, la zona nudista y la Playa del Inglés, hasta el Anexo II, acompañada por Médicos y enfermeras

Y no fue por motivo de vientos o borrascas, resulta que surgieron unos nuevos criterios, al considerarse “poco ético” lo que sucedía, al paso de la comitiva de la Sardina, por las inmediaciones de la Cañá la Penca -zona nudista-; y, al parecer, algunas cadenas sensacionalistas de televisión interpretaban como “una verdadera bacanal de sexo y carne al sol, con toqueteos y bromas subidas de tono”; por todo ello, se redujo el itinerario, y quedó en un pequeño pasacalle por el Centro Comercial Anexo II, pidiéndosele especial colaboración a los sectores deportivos de playa para organizar una comitiva paralela -por el mar-, formada por motos acuáticas, fuera bordas y lanchas neumáticas, con bocinas, sirenas, etc.

Anécdotas extraídas del libro 'Maspalomas: el Carnaval', de Pedro José Franco López

Tracking Pixel Contents