El Cabildo de Gran Canaria suspende desde el viernes sus actividades y dependencias al aire libre a causa de la borrasca de alto impacto 'Therese'
La medida persigue, entre otros motivos, reducir desplazamientos no urgentes en la isla, dado además el riesgo de desprendimientos
El Cabildo de Gran Canaria ha decidido suspender desde este viernes 20 de marzo las actividades e instalaciones al aire libre dependientes del Gobierno de la isla, así como sus centros de interpretación, como medida de precaución y protección de la ciudadanía ante las posibles consecuencias adversas de las lluvias persistentes y los fuertes vientos aparejados a la borrasca Therese. Además, la Institución Insular ha trasladado a los municipios la recomendación de que repliquen su decisión.
Uno de los efectos que se pretende conseguir con la medida es la disminución de desplazamientos que no sean estrictamente necesarios en el conjunto de la isla, una de las principales recomendaciones a la población por parte del Cabildo de Gran Canaria desde antes incluso de la irrupción del temporal, que se mantendrá probablemente hasta principios de semana, según las actuales previsiones.
La decisión se ha adoptado en el seno de una reunión de coordinación celebrada en la jornada de este jueves. Esta mesa de trabajo del Cabildo volverá a convocarse este viernes para, en su caso, adoptar las medidas oportunas en función de la actualización acerca de la evolución de la borrasca de cara al fin de semana y principios de la siguiente. A continuación, se convocará a los municipios para coordinar las acciones, como ya se hizo el pasado miércoles, según explicó el presidente insular, Antonio Morales.
"Los traslados en carreteras y vías secundarias pueden suponer muchos riesgos, y las zonas urbanas son además más susceptibles de inundación. Llamamos por lo tanto a la precaución y mañana viernes decidiremos si damos un paso más con las instalaciones cerradas en función de la evolución", señaló el presidente del Cabildo al término del encuentro.
La medida se adopta en el marco de la declaración del Plan Insular de Emergencias (PEIN) de Gran Canaria, activo desde este jueves por lluvias y vientos. Uno de los elementos que se han tomado en consideración es que las abundantes lluvias vividas este invierno en Gran Canaria aumentan la posibilidad de desprendimientos y corrimientos de tierra, que pueden afectar de manera especial a la seguridad de la circulación por carretera.
Por el momento, el Cabildo de Gran Canaria ha cerrado de manera preventiva desde las 15.00 horas de este jueves dos tramos de la carretera GC-200, concretamente el acceso a Tirma y al Mirador del Andén Verde, y también cortará a partir de las 21.00 la vía insular GC-210 entre Tejeda y Artenara.
En Gran Canaria, las previsiones apuntan que las lluvias pueden ser persistentes e intensas en toda la geografía insular, si bien la mayor probabilidad de impacto se localizará en la cuenca sur, donde ya han empezado a contabilizarse acumulados sensibles que han hecho correr los barrancos en puntos como Veneguera, Los Azulejos, Soria o Tunte.
En el caso de los vientos, serán de componente suroeste y podrán alcanzar y superar los 90 kilómetros por hora, especialmente en las zonas más expuestas de cumbres y medianías altas y otros lugares donde suele producirse aceleración del viento.

Paso de la borrasca Therese por Gran Canaria (19/03/26) / Andrés Cruz / José Pérez Curbelo
Además, desde el Consejo Insular de Aguas (CIA) del Cabildo de Gran Canaria ha puesto de manifiesto la necesidad de que el conjunto de la población atienda las medidas de prevención general de cara a evitar daños materiales y personales.
Se trata de la prohibición de aparcar en los cauces públicos y de transitar por ellos en caso de lluvias intensas; la retirada de los cauces públicos de acopios de materiales y de instalaciones que pudieran verse arrastrados en caso de avenidas; y, en general, la adopción de las medidas de prevención necesarias para evitar, durante el periodo de riesgo, el uso de los cauces y las actividades y acciones que puedan suponer un obstáculo para el flujo de las aguas. De igual modo, el Cabildo subraya que también habrá mala mar, con olas de hasta cinco metros, por lo que aconseja a la población no exponerse a riesgos en el litoral.