Aridany Romero, consejero de Deportes: "El Estadio de Gran Canaria será uno de los cinco mejores de España"
El Gobierno insular encara una inversión de 174 millones para convertir el recinto en un motor económico y social más allá del fútbol, al tiempo que trabaja en un nuevo convenio con la UD Las Palmas

El consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Aridany Romero. / LP/DLP.

El pasado 18 de marzo, el Cabildo de Gran Canaria y la UD Las Palmas pactaron negociar un nuevo convenio para que el club participe en la gestión y explotación del Estadio a cambio de 60 millones de euros para su reforma. ¿Cómo ha sido el diálogo hasta alcanzar el acuerdo?
Después de la cena de la UD Las Palmas y días posteriores se produjeron múltiples declaraciones. Nuestro presidente Antonio Morales y el presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, c intentaban defender su interés legítimo. Y el presidente encargó al consejero de Hacienda, Pedro Justo, y a mí que llevásemos a cabo ese proceso de diálogo que ha finalizado ahora. Llevamos un mes y medio trabajando en silencio, fuera de los focos mediáticos, en el protocolo y marco de actuación, que es la antesala para comenzar esa nueva relación, que puede ser desde una empresa mixta a una concesión. Siempre bajo el paraguas de la ley. No estamos haciendo nada que no se haya hecho ya en este país. Ahora toca tener ese nuevo marco relacional con la UD Las Palmas, porque si no se hace antes de junio de 2027, el club queda en precario y habría más tensiones y dificultades. Por tanto, con mucha antelación nos ponemos a la tarea.
¿Fue complicado llegar a un entendimiento tras meses de tensión?
No. Cuando existe el propósito y el ánimo de llegar a un acuerdo, se llega a un acuerdo. Ha habido muchas conversaciones, algunas en las que hemos estado más alejados y otras en las que hemos estado más cerca. El fruto al final es que hemos sido capaces de firmar un acuerdo que obliga a las partes a andar ese camino que ya hemos iniciado, es decir, dar a luz esa nueva relación contractual que aún está en gestación. Eso sí, la UD Las Palmas va a aportar 60 millones de euros en el proceso de construcción de la obra. Para el Cabildo de Gran Canaria, también es un aliado.
¿Qué plazos se manejan para el inicio de la construcción de las obras?
Este 20 de marzo ya aprobamos el expediente de la obra. Después quedan algunos matices administrativos internos. Yo creo que en la primera quincena de abril ya habremos publicado la licitación de la obra en el portal de contratación. Y ese será el pistoletazo definitivo de salida para concluir esta obra inacabada después de más de 24 años.
Si sale a concurso en abril, ¿cuándo se podría adjudicar?
Es complejo. La Ley de Contratos es la que es. Hay un mes y medio para presentar ofertas. Después hay que hacer el informe técnico de adjudicación. Porque, por ejemplo, si a las empresas les falta documentación, hay que darles siete días para que la presenten. Después se establece la adjudicación provisional, cuando pueden haber alegaciones, incluso ante la adjudicación definitiva. Por ello, es complicado establecer alguna fecha. Pero si a la primera sale bien, es decir, que no haya alegaciones ni litigiosidad en el proceso, como ocurrió con la adjudicación de la redacción del proyecto, nos gustaría que en octubre las obras estuviesen comenzando. Aunque, en cualquier caso, las obras de remodelación ya han comenzado con la primera fase, con las demoliciones.
El camino ha sido largo, comenzó en 2022 con la presentación de la candidatura a la RFEF para ser una de las sedes del Mundial 2030. ¿Cómo valora haber llegado hasta el punto en que las obras sean una realidad?
Es un éxito de la isla de Gran Canaria. De todos los actores que han participado. Del anterior gobierno y el actual del Cabildo de Gran Canaria. De todo el ecosistema deportivo, la sociedad civil, los empresarios, los sindicatos y los medios de comunicación. Valoro muy positivamente que toda la sociedad grancanaria está en torno a una iniciativa que tiene por objeto terminar el coliseo deportivo más importante de Canarias, que va a ser uno de los cuatro, cinco o seis mejores estadios de España. Yo entiendo que pueda haber tensión por una inversión de esta magnitud. Pero cuando podamos mirar hacia atrás, veremos la importancia que tiene. La reforma va a generar puestos de trabajo, generación de riqueza, recaudación de impuestos, oportunidades comerciales y económicas. Es una oportunidad muy importante en la que, en torno a la excusa del Mundial 2030, estamos todos detrás. ¿Qué sería de Barcelona sin los Juegos Olímpicos de 1992? La ciudad se transformó completamente. Pues algo así queremos nosotros aprovechar en la isla de Gran Canaria.
¿Cómo se garantiza la viabilidad financiera y el control de gasto en una infraestructura que ya va por 174 millones de euros?
La financiación está asegurada porque hay un acuerdo plenario desde 2024, con la aprobación de un gasto plurianual. El Cabildo de Gran Canaria es una de las instituciones más saneadas del país. Esto no quiere decir que podamos hacer inversiones de esta naturaleza constantemente. Esta inversión se hace porque hay un compromiso para ser sede del Mundial 2030, algo que requiere una serie de requisitos que demanda la FIFA. Además, en esta ocasión, este gobierno insular ha logrado algo que nunca se había producido: un actor privado va a inyectar 60 millones de euros. La UD Las Palmas también está introduciendo a su gestión un riesgo, porque podrá comercializar la explotación en julio de 2030, cuando se vaya la FIFA. Por tanto, toca poner en valor lo que está haciendo el Consejo de Administración de la UD Las Palmas al ir de la mano de la sociedad grancanaria y de su gobierno. Por eso, tanto Antonio Morales como Miguel Ángel Ramírez tildaban de histórico el acuerdo, un calificativo al que yo me sumo también.
¿Cómo se justifica el interés general de una obra eminentemente deportiva?
Hay que salir al paso ante esa afirmación. No es una obra meramente deportiva. En torno al Estadio de Gran Canaria habrá comercios, restaurantes, cafeterías, tiendas, un sport innovation hub donde estará la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria junto al Cabildo para seguir fomentando los nuevos nichos de negocio en torno a la innovación ligada al deporte. Lo menos importante será lo que se ocurra en el césped cada 15 días, que es un partido de fútbol. Será una instalación que estará abierta los 365 días del año y eso es economía. Solo hace falta ir al Santiago Bernabéu y ver que mientras el Real Madrid juega en Manchester su estadio sigue abierto, generando economía como polo de atracción. Y lo que hemos dicho siempre: el estadio siempre será de los grancanarios como instalación pública. Además, conforme vayan pasando los años la inversión del Cabildo de Gran Canaria se va a recuperar porque el futuro explotador tendrá que pagar un canon.
¿Cómo se combinará la reforma del Estadio con los partidos de la UD Las Palmas en el mismo recinto?
En esto también haremos algo que ya se ha hecho en otros estadios. En el Bernabéu las obras no han terminado. Las visibles han concluido, pero en los bajos, exteriores y pasillos se siguen haciendo obras. Lo importante de esta obra es que la UD Las Palmas no está en aforos superiores al 80%. En el caso de que fuese así, hubiese sido más complicado. En Segunda División, el aforo al estadio está en torno a los 19.000 espectadores de media y la capacidad total es de 33.123. Incluso estando en Primera División, se pueden ir cerrando zonas de gradas y reubicar a los espectadores. Yo creo que este estadio va a poder compaginar las obras con el evento deportivo. En cualquier caso, habrá momentos de tensión, pero eso ya lo tiene establecido La Liga. Le pasó a la Real Sociedad, al Athletic de Bilbao, al Madrid y al Barcelona. En el ejercicio 2027 y 2028 habrá cuatro meses en los que va a estar solo trabajándose la obra: mayo, junio, julio y agosto. Por lo que la UD va a tener que solicitar a La Liga, algo que ya hemos adelantado con conversiones en Madrid, que los dos últimos partidos de la temporada se jueguen fuera, así como los dos primeros de la siguiente. Aprovecharemos ocho meses de trabajo casi ininterrumpido y sin ninguna alteración deportiva. Por lo tanto, según lo que nos dice la empresa que está haciendo el proyecto, entendemos que no vamos a tener muchas dificultades. Pero pedimos comprensión a los aficionados de la UD Las Palmas, porque si queremos tener este gran coliseo, tenemos que hacer esta obra. Y Gran Canaria no tiene otros estadios a pocos kilómetros para poder celebrar estos eventos deportivos.
Durante las celebraciones del Granca Live Fest se han producido algunas quejas por el ruido por parte de los vecinos. ¿Teme que ocurra algo similar a lo que ha pasado con el Bernabéu en el Estadio de Gran Canaria cuando se celebren espectáculos?
El Estadio de Gran Canaria está enclavado en un recinto semi residencial, una parte da al cementerio y otra a Fondos de Segura. Aquí lo que más puede perjudicar a los vecinos es el trasiego, la entrada y salida de aficionados. Sobre el Granca Live Fest hemos ido alineando nuestras conversaciones con los vecinos. Es verdad que a los vecinos les gustaría que ese evento no se produjera por el ruido que se genera. Pero aquí tenemos que tener un pacto de isla y de ciudad si queremos seguir generando una sociedad crítica. Esa sociedad crítica debe tener acceso a los eventos culturales. También se genera mucha economía, muchos puestos trabajo y mucha riqueza en torno a eventos culturales. La sociedad grancanaria tiene que ir de la mano. Además, aquí no se hacen eventos cada 15 días. El Granca Live Fest es una vez al año, durante tres días. Y siempre estamos escuchando a los vecinos, atendiendo a sus peticiones, intentando finalizar en los horarios que ellos proponen. El objetivo último del Estadio de Gran Canaria no es convertirse en un lugar para macroconciertos cada 10 días. Y todas estas cuestiones serán objeto de análisis en esa futura relación con la UD Las Palmas, porque el Cabildo se guardará fechas para celebrar eventos o acciones y limitará otras. Por poner un ejemplo, el Ayuntamiento de San Sebastián se reserva seis o siete fechas al año en el Reale Arena para lo que ellos estimen, desde eventos culturales a deportivos. El propósito es que todos lleguemos a acuerdos por el bien de Gran Canaria.
¿Qué otras inversiones prioriza su área?
Yo digo muchas veces que de un tiempo a esta parte el Cabildo de Gran Canaria en su día obvió el estado de sus instalaciones deportivas: reformarlas y rehabilitarlas de manera integral. Estamos en un proceso de inversión pública para obras deportivas más importante que haya hecho jamás el Cabildo. Estamos inmersos en la rehabilitación y reforma del Centro Insular de Deportes, que esperamos que termine en el primer trimestre del próximo año tras una inversión de unos 20 millones de euros. Estamos adjudicando la rehabilitación integral de toda la ciudad deportiva de Gran Canaria y haciéndolas modernas, con visión de futuro. Es verdad, y me parece bien, que de un tiempo a esta parte el Cabildo destinara dinero a los municipios para que hicieran inversiones. Yo fui concejal de Deportes, es necesario y lo seguiremos haciendo. Pero eso hizo que en ocasiones se obviara el estado de sus instalaciones. Por tanto, estamos atendiendo a las instalaciones que son de nuestra titularidad, las que generan centralidad y que son el polo de atracción de los grandes eventos deportivos.
¿Cómo valora la situación del CB Gran Canaria?
Aquí, para las consideraciones deportivas hay un presidente y hay que dirigirse a él. Lo que me toca como consejero de Deportes es dar estabilidad y tranquilidad institucional, que no haya tensiones económicas ni financieras. Tenemos un presidente ejecutivo que es el responsable de la parcela deportiva y yo creo que mi obligación es no entrar en valoraciones. Sí manifiesto mi preocupación por el devenir del equipo, eso a nadie se le esconde. Es verdad que las lesiones nos han lastrado, no solo la de Miquel Salvó hace dos meses, que fue una lesión grave, también la recaída de Carlos Alocén… Confío en Savané, confío en Jaka Lakovič, que es el que nos ha traído aquí, el que nos hizo ganar la competición europea. Hay jugadores que lo han demostrado todo. Jugadores que son referencia en Gran Canaria, que les pido que den un paso adelante. Está Brussino, está Albicy, están los capitanes. Tienen que dar un paso adelante y queremos verlo. Van a tener el apoyo de nuestra afición y el apoyo del propietario, del Cabildo Insular de Gran Canaria. Les toca ahora a ellos dar ese paso. Toca también darles tranquilidad, porque si todos nos ponemos nerviosos se genera la tormenta perfecta. Lo vemos en los grandes clubes de fútbol y de baloncesto. El deporte al final tiene unos mecanismos que son diferentes a los de una empresa normal. Lo que nos toca a nosotros es animarlos, estar cerca de ellos y al final de temporada hacer un análisis de lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal. Eso también es riguroso y responsable.
En las próximas elecciones de mayo de 2027, ¿se ve como candidato?
No estoy en nada de eso. Soy respetuoso con los tiempos. En mi cabeza no gravita nada de eso. En mi cabeza está la obra, hacerla bien, que la ciudadanía entienda y vea que por aquí ha pasado un gestor que ha sido honesto, honrado, que se ha dejado la piel y la salud en beneficio de todos. Y el resto de cosas ya las iremos viendo.
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