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Telde

Un problema de seguridad: la calle Orquídea de Telde reabre a pesar de haber un talud peligroso para los vecinos

La vía permanecía cerrada desde hace tres años por el deterioro de un talud y vecinos afirman que no hay señales que prohíban el paso

Calle Orquídea en La Garita, Telde.

Calle Orquídea en La Garita, Telde. / LP/DLP

Elena Montesdeoca

Elena Montesdeoca

Telde

Después de tres años cerrada, la calle Orquídea, en el barrio de La Garita de Telde, ha reabierto al tráfico aunque con serias dudas sobre su seguridad. La vía permanecía clausurada por el deterioro de un talud rocoso que la sostiene, y recientemente desaparecieron las vallas que prohibía el paso, permitiendo así el tránsito sin que se hayan realizado informes técnicos ni reparaciones que garanticen la estabilidad de la zona.

La inseguridad de la calle Orquídea se remonta a los años 90. En terrenos situados a un lateral del muro se realizaron excavaciones para llevar a cabo una urbanización, dejando un corte vertical en la roca que nunca fue consolidado. Hace tres años, un técnico municipal se desplazó a la zona baja del talud y pudo constatar el estado de la gran excavación. Fue entonces cuando, desde el Ayuntamiento, se pusieron en contacto con Tráfico para proceder al cierre de la vía ante el riesgo que representaba para vecinos y conductores.

Se trata de un terreno privado cuya titularidad no es de una sola persona.

Años sin trabajos de mejora ni rehabilitación

Desde entonces, a pesar de las quejas vecinales y las reclamaciones de los residentes, la calle Orquídea nunca se había reabierto ni se habían realizado trabajos de mejora o rehabilitación. La principal razón es una: el terreno es privado y la titularidad no corresponde a una sola persona. Desde el área de Urbanismo se intentó mediar con los propietarios, pero no se llegó a ningún acuerdo que permitiera intervenir en la zona y garantizar la seguridad necesaria para su reapertura.

Calle Orquídea en La Garita, Telde.

Calle Orquídea en La Garita, Telde. / LP/DLP

Durante estos tres años la tensión vecinal en la zona no ha hecho más que aumentar. Algunos vecinos pasaban incluso con las vallas colocadas, mientras que otros tenían que dar mil y una vueltas para poder acceder a sus viviendas. Mejoras en la calle, por su parte, ni rastro. En las últimas semanas las vallas que señalizaban el corte de la vía han desaparecido de la calzada, pero no ha sido ni Tráfico ni el Ayuntamiento quienes han autorizado la reapertura. El paso ahora se permite de facto, a pesar de que no se han llevado a cabo trabajos que garanticen la seguridad de la calle. 

Las calles Madreselva, Pascua y Azahar, también afectadas.

Otras calles afectadas

Los vecinos de La Garita muestran su preocupación y desconfianza ante la reapertura de la calle Orquídea. Ahora, incluso más que antes, ya que aseguran que «el transporte público circula por la vía», a pesar de que uno de los laterales presenta un corte en el talud y que en la zona baja aún permanece una excavación sin consolidar. «Los policías me dicen que no pueden multar a los conductores que circulan por la zona porque ya no existe ninguna valla que prohíba el tráfico», explica Miguel, uno de los residentes de esta parte de Telde. «Cuando paso por ahí lo hago con miedo, porque debería de estar arreglada o, al menos, cerrada mientras tanto», recalca el vecino.

De hecho cuando la vía fue cerrada, las vallas estaban deterioradas y «en muy mal estado», por lo que fueron los propios vecinos de la calle Orquídea y de las zonas colindantes quienes alertaron sobre la falta de señalización adecuada. Reclamaban elementos luminosos, reflectantes o señales en buen estado que informaran correctamente a los conductores del cierre y del riesgo que suponía transitar por la vía.

Además, la reapertura y la situación de inseguridad de la calle Orquídea afecta también a vecinos de las calles Madreselva, Pascua y Azahar, ya que todas desembocan en esta vía, obligando a sus residentes a convivir con el mismo riesgo

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