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La borrasca Therese provoca el derrumbe del restaurante El Secuestro en Teror

El municipio enfrenta una situación "caótica" con carreteras cortadas por desprendimientos y realojos de personas

Las lluvias derrumban un restaurante en Teror en plena borrasca Therese

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

El municipio de Teror atraviesa una situación "caótica" tras las intensas lluvias registradas por la borrasca Therese en las últimas horas, que han provocado múltiples incidencias, entre ellas el derrumbe parcial del restaurante El Secuestro. El suceso se produjo pasado el mediodía y la primera intervención en la zona corrió a cargo de la Policía Local, que acordonó el área e impidió el acceso incluso a los dueños ante el riesgo de nuevos colapsos. "No sabemos si la otra parte también puede venirse abajo", advirtió el alcalde, José Agustín Arencibia. Aunque todavía no existe una confirmación oficial, todo apunta a que el derrumbe se produjo por un corrimiento de tierra provocado por la acumulación de agua.

El alcalde señaló que la retirada de escombros no será sencilla, ya que gran parte del material se ha desplazado hacia el barranco. Además, recordó que la actuación también dependerá de los propietarios. Por el momento, la zona permanece acordonada y sin acceso, mientras el Ayuntamiento prioriza la atención a las personas afectadas y la recuperación de los accesos en distintos puntos del municipio.

Carreteras cortadas

El incidente del restaurante se enmarca en un escenario mucho más amplio de emergencia en el municipio. Arencibia describió una situación de gran complejidad, con numerosas carreteras cortadas, desprendimientos y varios núcleos de población incomunicados. "Hay un montón de carreteras cortadas porque se han caído paredes, no paran de llamar los vecinos y tenemos varios pagos totalmente aislados", afirmó.

Las carreteras del municipio de Teror han sido de las más afectadas a consecuencia de las lluvias registradas durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, incluida la GC-21 desde la rotonda de Piletas hasta el casco de la villa, con dificultades para circular por la caída de barro y piedras sobre la calzada. Un motorista y un vehículo pudieron esquivar por centímetros un alud de tierra desde una de las laderas, una imagen recogida desde uno de los coches aparcados en el arcén de subida.

Esos desprendimientos obligaron al Cabildo a cerrar el ramal de la GC-219, la vía de la Fuente Agria, desde el pueblo hasta la Hoya de San Lázaro, en concreto el tramo que comunica El Hornillo con la rotonda de Finca La Palma, atravesando el antiguo Puente del Molino, según informó el gobierno municipal.

El Ayuntamiento también cerró al tráfico desde primera hora de la mañana la carretera de Arbejales a El Álamo por La Molineta, en previsión de posibles derrumbes debido a las intensas precipitaciones del temporal. “La estrecha vía, que ya sufrió recientemente la caída de taludes en la anterior borrasca, fue abierta al tráfico hace unas semanas tras su reparación, pero ante las fuertes lluvias, y para garantizar la seguridad del tráfico ante desprendimientos de tierra y piedras, la carretera permanecerá cerrada temporalmente”, comunicó el Ayuntamiento. El corte de carretera afecta a los caseríos de El Quebradero, La Molineta y la Cuesta Falcón, aunque los vecinos de estos dos últimos lugares tienen la posibilidad de transitar por la carretera de El Faro hacia a la capital por San José del Álamo.

El tramo de El Faro hasta Arbejales por La Hoya está cortado debido a inundaciones en la calzada, así como el enlace del barrio de El Álamo con El Muñigal, también intransitable. El Cabildo también ha cerrado la carretera de Pino Santo y Pinar de Ojeda, otra de las alternativas para acceder a esa zona alta de Teror, en los límites con los municipios de Santa Brígida y San Mateo.

60 litros

Las estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Teror, situada en la Finca de Osorio, y en Valleseco, ubicada en La Laguna, registraron más de 60 litros por metro cuadrado hasta el mediodía, por lo que es previsible que en la zona de Arbejales incluso se superaran esas cantidades. El barranco, por donde discurre el sendero de El Álamo, uno de los más concurridos en los últimos años por los aficionados a las caminatas en la naturaleza, ha vuelto correr con gran cantidad de agua.

El gobierno municipal resaltó que las fuertes lluvias durante la mañana ocasionaron caídas de muros y numerosas inundaciones en viviendas y garajes, afectando a distintas zonas del municipio. Además del rebose de alcantarillas y escorrentías en barranquillos desbordados con tanta agua.

El Ayuntamiento atendió con los servicios de Protección Civil y Policía Local el desalojo de varias viviendas en la zona de Guanchía por la caída de un muro sobre uno de las viviendas, trasladando a los vecinos afectados en el pabellón municipal que están siendo atendidos por los Servicios Sociales.

Servicios desbordados

El alcalde reconoció que durante la mañana los servicios municipales se vieron desbordados ante la acumulación de incidencias, lo que obligó a movilizar recursos adicionales. "Por ejemplo, hemos tenido que tirar de maquinistas de Aguas de Teror para poder atender la emergencia", explicó.

Actualmente, el Ayuntamiento trabaja con los medios disponibles, entre los que se cuentan dos tractores, para despejar caminos y permitir al menos el acceso peatonal a las viviendas de los vecinos afectados.

Llamamiento a la prudencia

Ante la situación, el alcalde hizo un llamamiento a la ciudadanía para extremar las precauciones. "Pedimos que nadie suba al municipio y que los vecinos no salgan de sus casas salvo que sea absolutamente necesario", indicó.

Arencibia subrayó además la excepcionalidad del episodio meteorológico: "Yo no recuerdo una situación como esta en el municipio. Hemos tenido otras borrascas, pero una caída de agua como la de esta madrugada y esta mañana, no".

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