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Educación explica por qué se corrigió la salida anticipada por la borrasca Therese y se mantuvieron las clases: "La información fue cambiando"

La Consejería transmitió primero una salida a las 12.00, pero Emergencias recomendó mantener la jornada al prever que mejoría el tiempo a partir de las 14.00 horas

Directo borrasca Therese, sigue la última hora

La borrasca Therese inunda Arucas y complica la movilidad

José Pérez Curbelo

Las Palmas de Gran Canaria

"La información de la evolución de la borrasca fue cambiando durante la madrugada", asegura el viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera. El temporal Therese, que atraviesa una fase atmosférica de comportamiento convectivo, puso esta mañana en entredicho la continuidad de la jornada lectiva en Gran Canaria. El chaparrón activó los protocolos para una salida anticipada de los colegios, a pesar de que desde la Consejería se resistían a la política del caos: desaconsejaban los desplazamientos para reducir las incidencias.

Desde primera hora de la mañana, la intensidad de la tromba de agua obligó a la Consejería a recalibrar su operativa en los centros, a pesar de haberse reunido el lunes con la Dirección General de Emergencias y Protección Civil del Gobierno de Canarias, y considerado la alerta amarilla "insuficiente" para cancelar las clases. Algunos colegios comenzaron a activar protocolos para una salida anticipada por la saña de Therese en Gran Canaria. Siguieron una primera indicación que fue corregida poco después por la Consejería, que mantuvo la jornada lectiva y el servicio de comedor durante la mañana. "Las decisiones se fueron adaptando a la evolución del temporal", explica el viceconsejero.

José Manuel Cabrera.

José Manuel Cabrera. / LP/DLP

La secuencia de decisiones comenzó desde la madrugada hasta bien entrada la tarde de este martes. "Las previsiones que manejamos no fueron como la que luego se han producido", argumenta Cabrera. En la noche del lunes, los técnicos de Educación mantenían contacto con el servicio de Emergencias. Habría precipitaciones, alerta amarilla y habría que estar pendientes de cómo evolucionaba la borrasca, pero nada en los modelos apuntaba a que fuera necesario adoptar medidas extraordinarias para el inicio de la jornada escolar. Los pronósticos de Educación se vieron superados en la mañana, por la rapidez con la que la borrasca cambió de trayectoria e intensidad en las horas de la mañana, justo cuando los estudiantes ya estaban en los centros.

Malestar de las familias

La comparación con el viernes pasado, cuando sí se suspendieron las clases, marcó el malestar de muchas familias en Gran Canaria durante el paso de la borrasca Therese. Este martes, sin embargo, Educación optó inicialmente por mantener la jornada. "Los escenarios no eran equivalentes", argumenta, que aun así admite que, visto lo ocurrido, "lo que lamentamos es no haber suspendido antes, pero no teníamos información". "De lo que hicimos el jueves y viernes, no lamentamos nada. Eran las indicaciones, las directrices que nos habían establecido Emergencias y Protección Civil", reconoce.

Con el temporal ya en marcha y los colegios en funcionamiento, la maquinaria de coordinación institucional se activó. A primera hora de la mañana, ya con noticias de que el Ayuntamiento de Arucas había decretado por su cuenta la cancelación de las clases en el municipio, la Consejería de Educación convocó una reunión de urgencia con la Dirección General de Emergencias y Protección Civil. A esa mesa se sentaron también representantes del Cabildo de Gran Canaria y el coordinador de emergencias de la corporación insular, Federico Grillo.

Cronología de las decisiones de Educación

Sobre las 10.00 horas, esa reunión comenzó de forma formal, aunque los contactos entre las partes venían siendo constantes desde la madrugada. Sobre la mesa se pusieron tres opciones: suspender las clases de forma inmediata, acordar una salida anticipada a mediodía o mantener el horario lectivo completo hasta el final de la jornada. La primera opción fue descartada enseguida.

Trabajos de la Guardia Civil durante la borrasca Therese

Trabajos de la Guardia Civil durante la borrasca Therese / LP/DLP

"Una de las más complicadas de llevar a cabo y que en ese momento era compleja era suspender las clases inmediatamente, porque los chicos estaban en las clases, los padres ya los habían dejado, los transportes escolares habían llegado ya a los colegios, y por tanto ese no era el momento", razona.

La segunda opción, la salida anticipada a partir de las 12.00 horas, pareció en un primer momento la más equilibrada. Daba tiempo a las familias a organizarse, alejaba los desplazamientos de las horas de lluvia más intensa del día y permitía que los transportes escolares realizaran sus rutas en condiciones algo más seguras. Tanto es así que esa instrucción llegó a transmitirse a los centros educativos. Pero entonces llegó la rectificación.

En el transcurso de esa misma reunión, y atendiendo a las previsiones que indicaban que a partir de las 14.00 horas la situación meteorológica mejoraría, los técnicos de Emergencias recomendaron cambiar el criterio. Si la lluvia iba a remitir a mediodía, sacar a los alumnos a la calle a las 12.00 horas significaba exponerlos al peor momento del temporal.

La seguridad, cuestión prioritaria

Era más seguro, según ese razonamiento, mantenerlos en los centros hasta la finalización de la jornada, cuando las condiciones fueran más benignas para los desplazamientos. "Al final lo que buscamos siempre es la máxima seguridad y se decidió que lo mejor era dar esa posibilidad de que finalizara la jornada escolar y así se hizo", defiende. La corporación insular, de hecho, había solicitado antes de esa reunión pasar al nivel 2 de alerta para que la Unidad Militar de Emergencias pudiera intervenir si fuera necesario.

Borrasca Therese en el sur de Gran Canaria (23/03/26)

Borrasca Therese en el sur de Gran Canaria (23/03/26) / Andrés Cruz / LPR

En cuanto a incidencias en las instalaciones, el viceconsejero precisó que no hubo ningún centro que tuviera que ser desalojado con urgencia, es decir, hubo ceses de actividad, pero en ningún momento de peligro real para el alumnado. En los casos en los que se produjeron filtraciones en algún aula o dependencia, el equipo directivo del centro actuó de inmediato trasladando a los estudiantes a otras zonas del edificio. "En ningún centro se tuvo que desalojar ni hubo ningún peligro para el alumnado", subrayó Cabrera.

Finalmente, las clases quedaron suspendidas para la tarde-noche del martes y también para el miércoles en las tres islas de Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

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